All Chapters of Un error en primera plana: Chapter 131
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Capítulo 24: Necesidad inesperada
Piper sacó su celular del bolsillo de la chaqueta sin dejar de escribir en su cuaderno de apuntes. Le dio un vistazo rápido a la notificación y tuvo que contenerse para no sonreír al ver que era un mensaje de Colton.No se habían vuelto a ver desde la noche que pasaron juntos. Sin embargo, habían intercambiado mensajes a lo largo del día y, poco a poco, ella había llegado a conocerlo mejor, algo que solo hacía que le resultara aún más atractivo. Amaba enseñar, aunque solía mostrarse fastidiado por tener que lidiar con jovencitos inmaduros; adoraba a su familia, incluso al hermano que tanto decía que lo sacaba de sus casillas, y era un amante del senderismo.Desbloqueó la pantalla de su celular y leyó el mensaje.Sr. Perfecto: ¿Sigues en clases?Piper: Sí.Su celular volvió a vibrar.Sr. Perfecto: Ven a mi oficina cuando acabes.Dejó el mensaje en visto solo para molestarlo. Aunque terminaría por hacerle caso, él no tenía por qué saberlo. Eso le enseñaría a ser un poco menos mandón.Vo
Capítulo 25: Un paseo nocturno
Piper observó el Silver Lake Reservoir. Los faroles dispersos a lo largo del sendero hacían brillar la superficie oscura del agua. Colton la había invitado a dar una caminata después de cenar y, como aún no estaba lista para despedirse de él, había aceptado. La verdad era que la había pasado bastante bien durante la cena. Era fácil hablar y bromear con él; incluso cuando se mostraba un poco serio, tenía su propia chispa.Además, era un hombre inteligente. Sabía muchas cosas y no sentía la necesidad de presumirlo; simplemente hablaba de lo que conocía con naturalidad. En más de una ocasión, Piper se había quedado observándolo, embobada.Unas risas llegaron desde la distancia y la sacaron de sus pensamientos. Vio a una pareja acercarse por el sendero, caminando sin prisa. A esa hora no eran los únicos; algunas parejas recorrían el lugar.—Gracias por la cena —dijo, rompiendo el silencio—. La disfruté mucho.El restaurante al que Colton la había llevado había sido elegante, pero no tanto
Capítulo 26: Una medida preventiva
Colton dio por terminada la sesión, tomó su maletín de cuero y miró a Piper una última vez. Sus miradas se encontraron y ella le regaló una suave sonrisa que le fue difícil no corresponder. Se limitó a asentir con la cabeza a modo de despedida y se marchó del salón.El ruido llenaba los pasillos debido al cambio de hora. Algunos alumnos caminaban apresurados, mientras otros iban más lento.Se detuvo frente al escritorio de la secretaria de Daniel, el director del departamento de Matemáticas. Tenían un espacio libre en su horario y no había razón para postergar aquella conversación.—Amelia —saludó con una sonrisa educada—. ¿Cómo has estado? ¿Qué tal tus hijos?Amelia llevaba trabajando en aquel lugar desde mucho antes de que Colton se uniera al departamento. Era una mujer felizmente casada y tenía dos hijos adolescentes de los que solía quejarse a menudo. —Profesor Colton —replicó ella, levantando la mirada—. Estoy bien… tanto como se puede estar después de lidiar con dos jovencitos
Capítulo 27: Una escapada
Piper salió de su edificio con su mochila colgada al hombro y empezó a avanzar calle arriba. Estaba emocionada ante la idea de tomarse un fin de semana en las montañas, disfrutando de la naturaleza. Bueno, quizás no iba a disfrutar tanto de estar en un lugar alejado y silencioso porque era una de esas personas que estaba acostumbrada al ruido y el caos de la ciudad, pero todavía le gustaba la idea de relajarse durante un fin de semana y sobre todo pasar ese tiempo con Colton. Una sonrisa apareció en su rostro al pensar en él, como le llevaba sucediendo últimamente cada vez que pensaba en él. Era como si no pudiera evitarlo. Reconoció el auto de Colton cuando ya había recorrido una cuadra, justo donde le había pedido que la esperara para que su mamá no lo viera. Le había dicho a su madre que pasaría aquellos días con algunos amigos de la universidad. Odiaba mentirle, pero no creía que revelarle que se estaba acostando con su profesor fuera una buena idea. Por muy comprensiva que fuer
Capítulo 28: Sesión de masajes
Piper se dejó caer sobre el sofá con un suspiro de agotamiento. Sus músculos protestaron por el brusco movimiento, aunque sus pies agradecieron al fin el tan ansiado descanso. Su estado físico daba pena, por decirlo suavemente.Había sido solo una caminata de una hora, pero ella la sentía como si hubiera cumplido una penitencia de ida y vuelta al inframundo. La ida, por la mañana, había durado casi el doble del tiempo, y en el último tramo habría podido jurar que sus pulmones saldrían de su cuerpo en cualquier momento. Debería empezar a hacer algo de ejercicio para mejorar su condición, aunque sabía que pronto aquello quedaría en meras palabras y seguiría con su estilo de vida casi sedentario… Después de todo, su trabajo debía contar como ejercicio, ¿verdad?—No puedo creer que al final me dejara convencer de hacer esto —dijo, mirándolo—. La próxima vez que me preguntes algo después de un orgasmo, fingiré no escucharte hasta recuperar la capacidad de pensar.Cuanto más tiempo pasaba
Capítulo 29: Una escena familiar
Colton recorría la espalda de Piper con la mano, de arriba hacia abajo, arrastrando a ratos el agua tibia sobre su piel. Ella permanecía quieta sobre él, con el rostro oculto en su cuello. No se había movido desde que ambos habían alcanzado el clímax.—¿Piper? —la llamó en voz baja.Habían pasado demasiado tiempo allí. Pronto comenzaría a oscurecer y la temperatura descendería. Aunque el agua seguía caliente, no creía prudente prolongar mucho más el momento o se arriesgaban a terminar resfriados.—No, no pienso acompañarte a otra caminata interminable —dijo ella, aún sin moverse.Colton soltó una carcajada profunda.—Supongo que eso significa que ya te estás recuperando del orgasmo. Creí que te habías desmayado.Ella hizo la cabeza para atrás y lo miró directamente a los ojos, con el ceño fruncido.—Colton Wright, ¿estás presumiendo tus habilidades como amante? Porque eso es de muy mal gusto. —¿Presumiendo? —replicó él, con una sonrisa bailando en sus labios—. Estoy bastante seguro d
Capítulo 30: Es diferente
Colton se detuvo frente a las rejas de la casa de Teo y Hannah y esperó a que el guardia saliera de la garita.—Buenos días, señor Wright —saludó el hombre.—Buenos días —respondió Colton.El guardia no tardó en dejarlo pasar.Siguió el camino de piedras hasta llegar a la casa de sus amigos y estacionó en el área exterior. Luego bajó del auto y se dirigió al asiento trasero para tomar la bolsa con los regalos que había comprado para sus ahijados. Con ella en la mano, avanzó hacia la entrada.Estaba subiendo los escalones cuando la puerta se abrió y Teo apareció en el umbral, con una sonrisa amplia y sincera.—Hermano —lo saludó, extendiéndole una mano.Colton la tomó, pero Teo lo atrajo de inmediato hacia él para darle un abrazo.Teo y su familia habían llegado a la ciudad el día anterior. Al parecer, Hannah, su esposa, comenzaría a filmar una serie para una plataforma de streaming en unas semanas, por lo que permanecerían en Los Ángeles durante un tiempo.—¿Dónde están tu hermosa esp
Capítulo 31: Un lindo gesto
Piper levantó la cabeza al oír que la puerta se abría y vio a Colton regresar con una bandeja en la mano. —Además de limonada, traje algo de comer —dijo, dejando la bandeja sobre el escritorio.Cada vez le resultaba más difícil no enamorarse de él cuando se mostraba así de atento.No estaba segura de cómo se suponía que debían funcionar las relaciones casuales, pero había dado por hecho que, más allá del sexo, Colton no se preocuparía demasiado por ella. Así que su actitud la confundía. Temía que solo estuviera siendo amable y que fuera ella quien estuviera malinterpretándolo todo.Piper le sonrió con gratitud. Había estado trabajando sin parar durante las últimas horas y empezaba a sentir hambre, pero había estado tan absorta en los artículos que leía que apenas lo había notado. Apartó sus cosas y aceptó el plato pequeño con el sándwich de jamón.—Gracias —dijo antes de darle una mordida nada delicada.Colton se sentó en el mismo lugar que había ocupado antes de ir a la cocina y tom
Capítulo 32: Una visita inoportuna
Colton abrió la puerta y se quedó inmóvil al ver quién estaba allí.—Hasta que atiendes —dijo Alice, y pasó junto a él antes de que pudiera reaccionar.Nunca le había incomodado su presencia; al contrario, solía disfrutar de sus visitas. Pero en ese momento, no la quería allí. Aun así, no era como si pudiera decírselo, no sin darle una buena razón.Cerró la puerta y se giró para seguirla, decidido a sacarla de su casa lo antes posible.—¿Qué haces aquí? —preguntó.Sin detenerse, ella lo miró por encima del hombro y le dedicó una sonrisa cargada de diversión, como si su pregunta fuera apenas una broma. Luego volvió la vista al frente y continuó caminando.—¿Alice? —insistió.Ella llegó a la sala y se dio la vuelta.—¿Lo dices en serio? ¿Acaso necesito un motivo para venir a verte? Aunque, sí… esta vez hay uno.Alice dejó su cartera sobre uno de los sillones y se sentó, cruzando las piernas con deliberada lentitud. Colton se preguntó por qué, esta vez, aquel gesto le parecía tan calcula
Capítulo 33: El centro de atención
Los nervios de Piper crecieron al entrar en la sala. La amiga de Colton estaba de espaldas a ellos, pero al oírlos se dio la vuelta, y Piper no pudo evitar mirarla con una mezcla de inquietud y admiración.Era hermosa, del tipo de mujer que parecía verse bien incluso al despertar, sin una pizca de maquillaje. Tenía el cabello rubio dorado, la piel impecable, facciones delicadas y un cuerpo que muchas mujeres intentaban conseguir en el gimnasio, aunque Piper tuvo el presentimiento de que, en su caso, era más obra de la genética que del esfuerzo.Alice la observó un segundo de más antes de esbozar una sonrisa suave, tan delicada como todo lo demás en ella. —Piper, te presento a Alice —hizo las presentaciones Colton—. Alice, Piper.Dio un paso al frente y le tendió la mano, sin estar del todo segura de si era lo apropiado. —Es un placer —dijo.—Lo mismo digo —respondió Alice, estrechándole la mano. Sus ojos recorrieron a Piper con una calma estudiada, como si tomara nota de cada detall