All Chapters of El alfa se casó con la gemela equivocada : Chapter 121
- Chapter 130
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capítulo 121: confia en mi
Liam*Los pasos resonaban fríos por los pasillos del castillo, como si cada centímetro de esas paredes absorbiera el dolor y la maldad de ese lugar. Los lupinos de Maden los arrastraban sin ninguna delicadeza. Liam sentía la pulsación acelerada de Collin, aun sin tocarla. Su olor estaba cargado de adrenalina y pavor, pero ella caminaba con la barbilla en alto. Siempre valiente.Estaban a punto de separarlos en las celdas cuando Liam gruñó con ferocidad:"Nos quedamos en la misma celda."Los lupinos rieron con burla, pero no por mucho tiempo."¿Crees que tienes autoridad aquí, bastardo?""Si quieres, puedo mostrarte lo que pasa cuando me contradicen." Los ojos de Liam brillaban, una advertencia silenciosa y salvaje. Sus dientes casi rompían la piel de sus propios labios.Los lupinos vacilaron un segundo, se miraron entre ellos. El ambiente se tensó, hasta que, bufando, cedieron. Liam entonces pasó el brazo con firmeza por la cintura de Collin y la condujo al interior de la celda. En cu
capítulo 122: ¡Que empiece la fiesta!
Collin*Andaba de un lado a otro, con el pelo despeinado y los pies descalzos que resonaban sobre el suelo helado de aquella celda fétida. Las uñas se le habían mordido hasta la carne viva. El pecho le ardía con respiraciones aceleradas, como si en cualquier momento el aire fuera a desaparecer.La mente le gritaba preguntas. ¿Qué le estaban haciendo a Liam? ¿Seguía vivo? ¿Maden lo mataría delante de todos?"Eve..." la voz débil y ronca de Eve rompió el silencio sofocante.Corrió hacia los barrotes, tratando de verla en la celda de al lado, pero la penumbra era casi total."¡Eve! ¿Cómo estás? Dime que estás viva, por favor...""Dolorida... y con fiebre." tosió, con un silbido que partió el corazón de Collin.Se aferró a las rejas; el hierro frío le mordía los dedos. Estaba impotente. Demasiado lejos. Su amiga necesitaba ayuda y ella no podía hacer nada."Yo... creí que había oído la voz de Liam..." otra tos violenta, más débil esta vez."Él está aquí" susurró, con la voz quebrada. "Se
capítulo 123: transformación
Collin*El apretón en el cuello era asfixiante. El aire escapaba como arena entre los dedos. Las uñas clavadas en las manos de Colen no surtían efecto, ella estaba fría, implacable... poseída.Todos en la mesa observaban. Como si fuera solo otro espectáculo grotesco entre tantos.Liam se levantó de súbito, los ojos salvajes, los caninos expuestos."¡Suéltala, puta!""Cuidado con lo que dices... con la madre de tu hijo." respondió Colen, la voz tan cortante como cuchillas de hielo."Tú sabes tan bien como yo que eso es mentira, ¡hija de puta!" rugió Liam.Colen sonrió. Una sonrisa lenta, maliciosa. Como si se alimentara del dolor de ellos.Maden, hasta entonces en silencio, se levantó como un emperador cruel ante la ejecución."Ponla en el suelo, Colen."La hermana dudó, saboreando el momento por un segundo más, antes de soltarla. Collin cayó de rodillas, jadeando, tosiendo, intentando recuperar el aliento."Quédate ahí, queridinha." se burló Colen.Maden aplaudió, el sonido seco reson
capítulo 124: conclusiones
Collin*Estaba transformada. Sentía cada célula arder como una brasa viva, como si el fuego ancestral mismo hubiera despertado en su carne.La madera se partía, los cuerpos chocaban, la sangre corría por las paredes cubiertas de tapices ahora manchados. Los lupinos de Maden se habían transformado sin vacilar, sus formas bestiales llenando el lugar como un enjambre asesino. Liam, libre de las cadenas y transformadoCollin miró a Colen. Su hermana estaba inmóvil. Los ojos abiertos de par en par. La boca entreabierta. El mundo entero se derrumbaba a su alrededor, pero ella… solo la observaba.Como si la viera por primera vez.Collin no dudó. Un grito feroz rompió su garganta, y se lanzó hacia ella.Colen giró y huyó. Como una sombra fugaz, desapareció por los pasillos y luego por los portones destrozados. La guerra ardía detrás de ellas, y Collin la siguió sin mirar atrás.------Liam*El olor a sangre impregnaba el aire. Los rugidos llenaban los oídos. Los lupinos de Maden lo rodeaban c
capítulo 125: ganamos
Damon*El castillo olía a muerte. Un hedor espeso de sangre y carne podrida impregnaba cada pared, cada sombra. Cuerpos de lupinos yacían en los pasillos como muñecos rotos, pedazos de extremidades esparcidos como escombros de una guerra olvidada.Pero Damon no veía nada de eso.Seguía su olor.La pista de Eve era débil... pero estaba ahí. Sus pasos eran lentos, arrastrados. El cuerpo le dolía, el corazón latía en un compás enloquecido. Cuando por fin llegó a la antigua cocina real, sus ojos casi lo traicionaron."Está aquí."Ella estaba allí.Tirada en el suelo frío, el cuerpo extendido sin vida."Eve... Eve..." su voz era un lamento ahogado.Se acercó con la respiración contenida. El mundo se estrechó cuando vio la sangre coagulada en el suelo. Y entonces vio su brazo. Arrancado. No había ni rastro de que hubiera sido una extracción limpia. Fue brutal, como si la hubieran desgarrado viva.Damon cayó de rodillas. Apoyó el hocico en su rostro helado, sintiendo la vida escurrir entre l
capítulo 126: ¿Qué sigue?
Collin*La manada de Liam comenzaba a abandonar los escombros de Alicerce Azul. Los cuerpos exhaustos caminaban en silencio, cargando sobre los hombros el peso de una guerra ganada. El aire olía a sangre y humo, pero también a renacimiento. Aún quedaba una última cosa por hacer: justicia.Valerio y Alice fueron llevados a la plaza central al caer la tarde. Las cuerdas estaban preparadas. Liam los observó sin decir una palabra. No había perdón no para quien había vendido a su propia manada. Cuando los cuerpos quedaron suspendidos, balanceándose con el viento frío, la multitud permaneció en silencio. El sonido de la venganza era mudo.Edmund era el único Vênus sobreviviente. Estaba arrodillado sobre la tierra empapada, sin inmutarse, como si ya estuviera en paz con su sentencia. No había miedo en sus ojos, solo resignación.Collin se acercó despacio, tocando el brazo de Liam. Él se volvió hacia ella, con la mirada endurecida."Cuando escapé… él fue el único que me ayudó" dijo con voz ba
capítulo 127: nuevo comienzo
Collin*"Es extraño cómo el tiempo puede pasar tan rápido... y sin aviso. Han pasado tantos años desde la última vez que sostuve a mis bebés en brazos, desde que los amamanté. Veinte años exactos. Y cuando miro atrás, parece que hay un abismo profundo, oscuro, lleno de recuerdos difíciles. Pero ahora, en este nuevo ciclo, los invito, querida Eve y Damon, al cumpleaños de mi hija menor, Alade. Será un placer volver a verlos. Y poder conversar... como en los viejos tiempos."Con cariño,Collin Veraz."-----Alade*La joven de cabello castaño claro y mirada intensa observaba el espejo como quien enfrenta a un adversario. Sus manos apretadas delataban su ansiedad mientras repetía el discurso en voz baja, como un hechizo. La habitación estaba en silencio, pero su mente hervía.Dos suaves golpes resonaron en la puerta."Entra. Si eres tú, mamá..." dijo sin apartar los ojos del reflejo."Soy yo" respondió Collin con una risita leve. Su voz madura, pero dulce, sonó como un abrazo. Entró, vest
capítulo 128: Un escalofrío me recorrió la espalda.
El joven la condujo hasta el centro del salón, donde la música fluía lenta y melódica, como una brisa que susurraba secretos prohibidos. Otras parejas danzaban alrededor, pero para Alade, el mundo parecía encogerse hasta que solo quedara ese espacio entre los dos.El muchacho la atrajo hacia sí, con manos firmes que guiaban cada paso con una precisión inquietante. Cada movimiento tenía algo de feroz, de magnético, como si una energía invisible los envolviera. Alade se sentía en trance, guiada no por la música... sino por él.Era hermoso. Mucho. Pero no era eso lo que la dejaba sin aliento. Era algo más. Algo primitivo. Hipnótico."Pero amo a Eric", pensó, como si intentara advertirse a sí misma. "Entonces... ¿por qué este frío en el estómago? ¿Por qué siento que mi cuerpo baila, pero mi alma está siendo arrebatada?""Jamás te había visto por aquí" dijo ella, intentando sonar casual, aunque su voz salió más baja de lo que esperaba.El joven la miró de reojo. Su mirada era tranquila...
capítulo 129: sueño y desolación
Alade encontró a Eric, y pronto los dos comenzaron a caminar lado a lado por las calles de Montaña de Oro. El cielo estaba despejado, el sol derramaba sus rayos dorados sobre los tejados de piedra y los senderos llenos de flores, pero en su pecho, Alade sentía una inquietud que não combinaba con aquel día perfecto."Este lugar ha crecido mucho" dijo Eric, rompiendo el silencio con una voz cargada de nostalgia."Sí..." murmuró ella, forzando una sonrisa. "Mis padres transformaron esto en una fortaleza. Era el sueño de ellos... y ahora es real.""Liam debe de estar orgulloso."Alade suspiró pesadamente, la mirada perdida en las montañas al fondo."Lo está. Pero el orgullo no impide los conflictos. Mi hermano mayor, Astar... Él no quiere responsabilidades. Y aun así, mi padre insiste en ponerlo como heredero del liderazgo." Sus ojos se llenaron de una frustración antigua. "Yo ya me ofrecí. Ya pedí. Pero parece que, por ser mujer... o por ser la más joven, nunca seré suficiente."Se sentó
capítulo 130: Aaron bastard
Alade fue amparada por Collin y llevada hasta su habitación. Sus piernas apenas la sostenían, los pasos eran arrastrados, como si su cuerpo ya no le perteneciera. Collin la acostó con gentileza sobre la cama, acomodando las sábanas alrededor del cuerpo tembloroso de la hija. Las lágrimas seguían cayendo, incesantes, desesperadas, como si su alma estuviera sangrando por dentro."Querida, quédate aquí, ¿sí? No salgas de tu habitación." dijo Collin, la voz fallando, mientras al fondo los gritos de Eve rasgaban los pasillos de la casa como cuchillos invisibles."Eric... Eric, no... no... madre..." intentó levantarse, tambaleante, pero Collin la detuvo con firmeza, aunque con el corazón hecho pedazos."Alade, necesitas quedarte aquí. Por favor...""¡No! ¡Quiero verlo! ¡Necesito verlo!" gritó en desesperación, debatiéndose en los brazos de la madre, como si huir de aquella cama pudiera traerlo de vuelta.Collin la atrajo hacia un abrazo apretado, intentando contener no solo el cuerpo de la