All Chapters of Prometo amarte. Solo hasta que tenga que decirte adiós : Chapter 761
- Chapter 770
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¡Bienvenidos a México...!
Luego de 13 horas de vuelo, la familia Barzinni, los nuevos Pellegrini, finalmente comenzaban a vislumbrar la ciudad.Aquello le daba mucha tranquilidad tanto a Marco como a Valeria, un Gio y un Enzo emocionados, un Aldo nervioso, también estaba Paloma y su bebe. Todos quienes viajaron tranquilos, a diferencia de Alberto y Carolina, quienes tenían la energía de sí, efectivamente dos bebes.Aldo llevaba en la mente las palabras de su padre al momento de despedirse…- “Hijo… Es momento de tomar caminos diferentes, pero sabes que aquí siempre estará tu hogarNo recuerdo nada de lo que te enseñé, pero aprovéchalo y haz uso de los consejos que te haya dado, porque ahora, yo solo te podría aconsejar que vivas la vida, así como viene, simple y sencilla.No le des mucha importancia al trabajo, eso siempre habrá y nunca se terminará, pero tu esposa y tus hijos, siempre serán prioridad. Recuerda siempre por quién y para quién trabajas”.- Si… Papá… ¡Gracias por todo, mi viejo! – dijo Pietro abra
Hogar dulce hogar
Marco, Valeria, Gio y los gemelos por fin llegaron a la que había sido su casa por alrededor de unos 15 años, casi toda lucia impecable, tal como lo habían dejado.Gio corrió hacia su habitación, sus padres lo siguieron cargando cada uno a uno de los gemelos: Carolina, amorosa en brazos de su padre, y Alberto en brazos de su madre.- ¡Extrañaba mi habitación! ¡Extrañaba mi casita! ¡Papá! – dijo Gio con evidente alegría.- Dime…- Debemos comprar una cama más grande, ya que Enzo va a venir y, tenemos planeadas varias pijamadas, esta cama no nos va a servir. – dijo Gio muy seguro de lo que pedía.- ¡Ah, sí! ¡Vaya! No estaba enterado de tu agenda… - dijo Marco usando un tono irónico.- Sí, papá, él necesita ponerse al día con la escuela, por lo que, como ya fue inscrito en mi misma escuela y salón, yo seré el responsable de ponerlo al día.Así que debemos trabajar muy duro para que él se ponga al día y no se sienta solito, además ya habla español, pero un poquito. – dijo Gio enlistando la
¡Hemos sido unos completos irresponsables!
Rápidamente, habían pasado 6 meses desde que Luciano y Almendra regresaron a Nueva Zelanda.Tal como lo había dicho Luciano, Almendra no volvería a vivir en las habitaciones de la universidad, ella se mudaría al apartamento de Luciano, cosa que también tuvo que ser aprobada por Antonio Moretti.Aquel juez rudo, poco a poco iba bajando la guardia, aunque no del todo.Ángela, su esposa, cada que podía los visitaba, aunque si no lo podía hacer, al menos les regalaba una videollamada cada dos días, ya que Valentina había creado un curioso apego a Luciano.Un día cualquiera en el que Luciano había tenido que ir a una clase extra muy de mañana, Almendra se quedó profundamente dormida, eran las 10:00 am y aún no podía despertar.Lo único que provocó aquello fueron unas increíbles náuseas que le llegaron de pronto. Ella se levantó, corrió al tocador y vomitó todo lo que no tenía en el estómago.Almendra se sorprendió al sentirse así, ya que, según recordaba, no había comido algo que pudiera ha
Asumiendo su responsabilidad…
Luciano, luego de ver como Almendra finalmente se quedaba dormida, se levantó de la cama y fue a su estudio. El día de hoy había iniciado, como un día cualquiera, una clase temprano y luego varias horas libres, al final, ya no fueron el día de hoy a la escuela.El joven tenía mucho en que pensar, era evidente que un hijo no se encontraba en los planes de ninguno de los dos, pero ya estaba ahí y no podían hacerse a un lado.Luego de varios minutos meditando sobre los pasos a dar, finalmente se armó de valor y decidió llamar al hombre que definiría su destino.Si le llamaba en ese preciso momento, era seguro que lo localizaría, ya que la diferencia horaria era de 10 horas.Sacó su móvil y buscó el contacto de Antonio Moretti, luego de observar por varios minutos el contacto, finalmente se decidió a llamarlo, tan pronto comenzó a sonar la llamada entrante, un sudor frío recorrió el cuerpo de Luciano.Él creía conocer lo suficiente a Moretti, para imaginarse él pero de los escenarios, aunq
Ella es el amor de mi vida…
Eran las 5:00 pm cuando aquella preciosa y pequeña novia iba del brazo de Antonio Moretti, aquel imponente hombre que hoy entregaba en el altar a Almendra Pastrana, la mujer de la vida y los sueños de Luciano.Luego de que Luciano hablara con Antonio Moretti, el hombre no tardó ni un mes para traerlo de vuelta.Aquellos momentos pasaban por la mente del joven mientras veía como la chica hacía su marcha nupcial hacia él, esbozando una enorme y bella sonrisa.Algo tenía el embarazo, pero la chica que hoy se convertiría en su esposa, realmente lucía despampanante, lucía hermosa, su rostro mostraba un brillo especial.Incluso Luciano podía decir que parecía un hada, si un hada. Ella había elegido un vestido blanco con motivos florales y aquello le resultaba curioso, ya que la chica prácticamente había optado por una temática llena de flores que le daban un aura de ensueño.Magnus, encantado, había ofrecido su casa nuevamente para que otro de sus nietos contrajera matrimonio.Almendra obvia
No quiero negarte dos cosas
Ángela estaba en su papel de hermana mayor, dirigiendo y organizando todo para que no faltase ningún detalle.Paloma y Aldo se acercaron a felicitarlos, habían llegado casi barriéndose, ya que todo se había hecho con bastante premura debido a las indicaciones de Moretti.- ¡Nuevamente en Italia! Solo que, ahora con bebe en camino… - dijo Paloma irónicamente.- ¡Tu! ¡No digas nada! Estás igual o peor que nosotros… - dijo Luciano, burlón.- ¡Es de familia! Podemos decirlo así… - dijo Paloma sonriente.- ¿Cuándo se regresan a Nueva Zelanda? – preguntó Aldo con curiosidad.- Ya no habrá más viajes a Nueva Zelanda, hablamos con Moretti, bueno principalmente Luciano habló con él y nos quedaremos a vivir en Italia.- ¿De verdad? ¡Eso debió alegrar el corazón de Massimo! – dijo Paloma sorprendida.- Supongo que si, aunque primero le cayó como balde de agua fría nuestro embarazo… - dijo Almendra sonriente.- No me lo puedo imaginar, de solo pensarlo, no se me viene a la mente la cara de papá… -
¿Puedo unírmeles?
- Bueno, bueno, pero regresemos a este momento, ya que es el momento de tu hijo y tu nuera.- Eso se escucha un poco extraño, ¿no lo crees? - dijo Massimo tranquilamente.- ¿Qué? - preguntó Diana curiosa.- Pues que ya tengo un yerno y una nuera… Oficialmente…- Bueno, espera que ya falta poco para que Laurita dé su brazo a torcer, Adrien ha sido un chico paciente y se ha esmerado en conquistarla poco a poco. - dijo Diana dirigiendo su mirada a esa pareja.- ¿Crees que esos dos terminen juntos? - preguntó Massimo con evidente preocupación.- Yo creo que sí, es solo que Laura no quiere acelerarse, ya lo hizo una vez y no salió como esperaba, ahora solo quiere ir despacio y Adrien lo entiende, se ve que es un buen chico. - dijo Diana tranquilamente.- Diana, corazón, hablas como si ya fueses una mujer mucho mayor y solo les llevas 5 años. - dijo Massimo sonriente.- Pero son años llenos de experiencia, ¿no lo crees? - dijo Diana justificándose.- ¡Mi cielo! - dijo Massimo con ternura, mi
Solo el tiempo lo dirá
- ¿En qué piensas, hija? – dijo Massimo acercándose a Laura.- En nada, papá, ¿Por qué la pregunta?- Hija, recuerda que soy más grande que tú y perfectamente me doy cuenta cuando algo te tiene pensativa. – dijo el hombre, mirando como su hija evadía la respuesta.- Papá, ¿Alguna vez dudaste del amor que tenías hacia mi madre?Aquella pregunta no se la esperaba Massimo, ya que siendo sincero, no había sido una sola vez, habían sido infinidad de ocasiones en las que dudó sobre sus sentimientos por Alessia.- Sí, creo que si, ¿Por qué la pregunta?- Esta bien… Te lo voy a decir, pero no quiero que me juzgues. – dijo Laura mirando a su padre.- Hija, ¿Cuándo he hecho algo así?- Nunca… - respondió Laura con timidez.- ¿Entonces? ¿Por qué dudas? Soy tu padre y siempre estaré ahí para ti, me gusten o no tus decisiones…- Papá… Es sobre Adrien… - dijo Laura con voz nerviosa.- ¡Me lo imaginaba! - dijo el hombre de manera tranquila.- ¿Qué? - respondió Laura sorprendida.- Es el único hombre
Su final feliz
- ¡Anda Celeste, ya vámonos…! —dijo Pietro mirando cómo su mujer se despedía y despedía de Aria.- ¡Anda, mi cielo! Ya es hora, les prometo que los iré a visitar muy pronto, además, voy a ayudarte con los preparativos de la boda… —dijo Aria mientras abrazaba a su nuera.- ¡Mamá! Ya deja ir a Celeste o nos regresamos… —dijo Pietro quien solo las presionaba en forma de burla.El hombre sabía que entre Aria y Celeste habían formado un gran lazo de amistad y familiaridad.Aria, la mujer que toda la vida estuvo ausente, hoy día era una de las personas que más alegraban los días de Pietro y, aunque este hubiera preferido llevarla consigo, sabía que definitivamente su madre también tenía una vida y era su momento para vivirla.- Mis hermosas, bellas y elegantes damiselas, no quiero presionarlas, pero si las gemelas se despiertan, tendremos un largo, pero largo camino por recorrer antes de irnos. -dijo Pietro señalando el asiento trasero de la camioneta.- ¡Hijo! Los voy a extrañar, pero quier
Un poquito de compensación…
Habían pasado ya unos meses y Valeria poco a poco iba regresando a su nueva normalidad, si a su nueva vida le podía llamar normalidad.Tener dos bebes de poco más de dos años era una locura, más cuando están en la etapa de descubrir el mundo y quieren hacerlo todo ellos solos.Su pequeño Gio y el pequeño Enzo la apoyaban, pero en ocasiones, también parecían dos pequeños bebes.Marco había regresado a su compañía de manera “normal”, ya que por las tardes, sus bebes llegaban a la oficina que en algún momento fue de Paloma y también había sido de Gio. Él cuidaba de Beto y Caro con todo el amor y la paciencia que un padre podría tener con esos pequeños angelitos.Todo ello mientras, Valeria se encerraba en su estudio a diseñar su nueva colección de joyería, la cual planeaba sacar al mercado en menos de medio año.La vida luego de regresar de Italia había sido un torbellino de emociones, primero que nada fue adaptarse a que, estando en casa, era evidente la nostalgia de que Paloma ya no es