All Chapters of Prometo amarte. Solo hasta que tenga que decirte adiós : Chapter 71
- Chapter 80
800 chapters
Bebé en camino
Pietro y Guadalupe regresaron a casa, ella tomó una larga siesta mientras él conducía. Mientras iba por el camino, Pietro pensaba en que había muchas cosas por arreglar. Había un bebé en camino y nada sería igual, necesitaba contarle las buenas nuevas a alguien y había papeles que arreglar.Llegando a casa, al parar el auto, Guadalupe despertó y Pietro le abrió la puerta y dio su mano para ayudarle a salir. Al salir, la abrazó y levantó, diciendo:- ¡Estoy emocionado! ¿Te imaginas una copia tuya corriendo por el amplio jardín? ¿Corriendo por la playa? - dijo el hombre emocionado.- ¡Pietro aún es muy pronto! - dijo Guadalupe con timidez.- ¡Sí, pero imagínalo! ¡En poco tiempo esta casa estará llena de juguetes y cosas de bebé!- ¿Han dicho cosas de bebé, señor? - Dijo Angostina con duda.- ¡Sí, Angostina, en poco tiempo habrá un bebé aquí! Pero nadie más que tú debe saberlo por el momento. - Dijo Pietro seriamente.Guadalupe no pudo hacer más que sonrojarse, era obvio que Angostina es
Vida en pareja
Desde aquella noche, Pietro le pidió a Guadalupe dormir en la habitación principal, esa petición le salió de manera natural sin pensar.Esa misma noche, después de cenar, ambos se fueron a sus respectivas habitaciones, Pietro tomó un baño, se puso el pijama y se recostó en la cama.El hombre reconoció que esa petición fue demasiado precipitada, ella apenas había llegado a casa, recién se había divorciado y estaba embarazada, se sintió tonto al pensar lo que le había pedido durante el día.Después de pensarlo un rato, se puso sus lentes y comenzó a leer un libro que tenía en la mesita de noche, su lectura fue interrumpida cuando escuchó que llamaban a la puerta.- ¡Adelante! - Dijo Pietro cerrando su libro y sintiendo emociones encontradas.Guadalupe había ido a su habitación, estuvo parada frente a su ventana viendo la oscuridad de la noche, reflexionó en cómo su vida estaba cambiando.Llevaba en su vientre un bebé, el fruto de un amor no correspondido, pero, ahora, la vida le presenta
Embarazo compartido
Guadalupe y Pietro fueron a su visita con el Ginecólogo, todo marchaba bien, el saquito gestacional ya había crecido unos cuantos milímetros más y todo se veía bajo control. Preguntaron al médico si podían hacer viajes largos, Pietro se preocupaba de más y no quería dejar pasar ningún detalle, el cumpleaños de la abuela Caterina estaba a la vuelta de la esquina y el viaje en auto era largo.Luego de ahí, Guadalupe y Pietro salieron y caminaron por las calles que estaban cerca del hospital, ella despertó con un antojo incontrolable por pastel de fresas, así que andaban en búsqueda de aquel bocadillo que tanta agua en la boca le producía a su mujer. Ultimadamente Guadalupe se había vuelto muy glotona, le agradaba todo aquello que fuera dulce, muy dulce, eso le había hecho ganar un poco de peso, a ojos de Pietro eso era encantador.- Guadalupe, mira ¡Aquí hay una pastelería! – Dijo Pietro señalando el local.- ¡Entremos! – Dijo Guadalupe entusiasmada.Ya dentro del local, había variedad d
Una gran noticia
El día del cumpleaños de la abuela Caterina había llegado, Pietro había revisado su agenda y podían salir desde el viernes para no ir con prisa.El hombre, era consciente de que ya no podía manejar a exceso de velocidad, por lo que, alistaron maletas y Angostina les preparó una pequeña maleta llena de postres y fruta para el camino, Guadalupe no debía mal pasarse en su estado.Guadalupe ese día se sentía un poco o muy nerviosa. Hoy la abuela se enteraría de que ellos habían comenzado una relación y no cualquier relación, ambos eran conscientes de que no era un noviazgo.Ya estaban viviendo como una pareja, así que le ponía los nervios de punta, el solo pensar que tendrían que contarle todo a la abuela.Pietro entró a la habitación y vio a Guadalupe parada frente a la ventana. Se veía perdida en sus pensamientos, así que no hizo más que llegar por detrás y darle un cálido abrazo.- ¡Tranquila! ¡Todo saldrá bien! Ya verás que la abuela no tomara a mal nuestra relación, si lo hiciera que
Somos una familia
Después de un par de horas, Pietro despertó descansado, el viaje le había agotado y, sobre todo, el estar con Guadalupe le provocaba mucha somnolencia, por lo que, al llegar a casa de la abuela, no veía la hora de acurrucarse con su amada para descansar un poco.Guadalupe seguía dormida, pero al sentir que Pietro se movía, fue despertando y tal como siempre, se estiraba como gato.Él aprovechó para hacerle cosquillas y sus risas no pasaron desapercibidas. La abuela Caterina, que no veía la hora en que este par saliera de la habitación, fingió pasar por el pasillo y tocó a la puerta, Guadalupe se llevó las manos a la boca en señal de sorpresa, por un momento se le había olvidado que estaban en casa de la abuela.- ¡Pietro querido! – Dijo la abuela.- ¿Sí, abuela? ¿Qué sucede? – Dijo Pietro tratando de aguantarse la risa.- ¿Hijo, puedo pasar? - ¡Abuela, no estoy visible!- ¡Pietro Pellegrini! ¿Qué estás ocultando? – Dijo la abuela, entrando intempestivamente a la habitación.Guadalupe
Negociaciones
Mientras la familia Pellegrini cenaba tranquilamente en La Toscana.En Lazio se comenzaban a gestar varios movimientos que, afectarían gravemente a Guadalupe Priego.- Señorita Amato, tanto mi hermano como yo, somos inocentes, solo queremos la seguridad de que podremos dejar de huir. – Dijo Camila Priego.- Camila, seamos sinceras, ¡Tú muy bien sabes que esa no es la verdad! Lo que quieren es que su padre cargue con la culpa porque es viejo y ya no pasaría tanto tiempo en la cárcel. De tratarse de ustedes, bueno, pues, les van a dar varios años y sin contar que sus propiedades serían vendidas para reparar el daño. ¿Acaso me equivoco? —dijo Alessia con frialdad.- Señorita, ya le he dicho nuestro precio. Si ahora mismo hacen la transferencia, nosotros firmaremos la declaración y, así como lo quieren, mañana que mi padre esté en casa de Caterina lo podrán detener. - dijo Camila sin inmutarse.- Son muchos ceros los que veo que necesitas, ¿Acaso te va a alcanzar la vida para gastar ese
Excelentes noticias
Una vez firmadas las declaraciones, Alessia le indicó al personal que trabajaba para el juez Amato que, las dos personas ahí podrían marcharse a donde ellos quisieran. Hizo la transferencia y salió con destino a la oficina de su abuelo.- ¡Abuelo, te tengo excelentes noticias! Ya firmaron los hijos de Alberto Priego la declaración, mañana, durante el cumpleaños de la vieja de Caterina, podremos proceder al arresto de Alberto Priego. – Dijo Alessia con una sonrisa siniestra.- ¡Perfecto, hija! Estaba claro que eras la indicada para llevar a cabo la negociación. -dijo el juez Amato mientras la sujetaba de los hombros y le daba un beso en la frente.- Abuelo, una cosa más, no quiero que la policía toque a Guadalupe Priego, ella debe pagar de otra manera. Esa escuincla, debe pagar por el tiempo que me quito con Massimo, qué mejor castigo, que ver cómo encarcelan a su abuelo y yo me caso con su exmarido, le doy un hijo y vivo una vida llena de opulencia, mientras ella vive en quien sabe dó
Un reencuentro anhelado
Después de darle la gran noticia a la abuela Caterina, los tres fueron a cenar, pero lo que Guadalupe no esperaba era que una gran sorpresa la esperaba sentada a la mesa del jardín.Habían pasado poco más de cinco largos años para volver a verla. Al oír la voz de la chica que salía, Alberto Priego se levantó y se volvió para mirar.Se sorprendió y se le llenaron los ojos de lágrimas al ver a la chica que salía de la mansión, ya no era la misma niña que había dejado en Lazio.Esa niña ya era una mujer tan guapa como su madre, se dio cuenta de que iba de la mano de un apuesto caballero que supuso que era su marido; había muchas cosas que ponerse al día.—¡MI NIÑA! —gritó Alberto al ver a la joven.—¡ABUELO! ¡Estás aquí! —dijo Guadalupe, soltando la mano de su amado y corriendo al encuentro de su querido abuelo.Los dos se abrazaron con fuerza. Alberto, a pesar de su avanzada edad, aún se mantenía erguido y era mucho más alto que la niña.La apretó entre sus fuertes brazos, besándole la c
Cosas que platicar
Después de una amena cena, la temperatura comenzó a bajar, por lo que los cinco entraron a la mansión, Leopoldo ya había solicitado que les sirvieran café en la sala.Guadalupe, al revelar que estaba embarazada, ya no tenía motivos para qué ocultar sus antojos, por lo que rechazó el café y pidió un vaso con leche y una rebanada de pastel, no importaba el sabor, solo quería saborear algo dulce y delicioso.Guadalupe tomó asiento en el amplio sillón de la sala, Alberto se sentó de un lado y Pietro del otro. La chica no podría sentirse más feliz, tenía a toda su familia reunida, pensaba en silencio. “Bebe, somos muy afortunados. Tenemos todo lo que necesitamos, tu abuelo está a nuestro lado y tu papá nos ama y adora”, pensó la chica.Caterina y Leonardo estaban sentados en el sillón que se encontraba frente a los tres.La mujer se sentía tal cual pavorreal, sus nietos le darían bisnietos casi al mismo tiempo, fuera como fuera, la familia estaba creciendo. Leonardo no podía creer que aqu
Objetivo localizado
Mientras diversas historias se desarrollaban en Italia, en Estados Unidos, específicamente en Nueva York, Marco Barzinni asistía a terapia para tratar de recuperar la movilidad de la pierna derecha.El pobre hombre, llevaba ya años tratándose, una de las tantas balas que casi le arrebatan la vida ese fatídico 19 de marzo, le había dañado uno de los tendones de esa pierna.- ¡Marco, vas muy bien! Ve, ya casi no tienes que hacer uso del bastón, poco a poco verás que tu vida regresará a la normalidad. –dijo la doctora Tanya Olsen con mucha alegría.- Doctora, mi vida jamás regresará a la normalidad… –Respondió Marco en un tono serio.- Marco, recuerdo perfectamente cómo llegaste aquí, te he estado tratando todo este tiempo y festejo cada avance que logras. Tú has regresado de la muerte, eso no cabe la menor duda. –dijo la doctora Olsen.- Aún no entiendo para qué o por qué sigo vivo… - Dijo Marco con nostalgia en la voz.- Ve esto como una oportunidad para comenzar de nuevo o para algo má