All Chapters of Prometo amarte. Solo hasta que tenga que decirte adiós : Chapter 81
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No hagamos ruido
No hagamos ruidoDespués de la larga charla entre Pietro y Alberto, regresaron a la sala donde la abuela y Leonardo estaban. Pietro se retiró a su habitación, diciendo que estaba cansado y necesitaba ir a descansar, además de que Guadalupe ya estaba dormida y quería hacerle compañía. Al llegar a su habitación, Guadalupe ya se había puesto un camisón y estaba en el balcón.- ¿Guadalupe? – Dijo Pietro al entrar y no verla en la cama.- ¡Estoy aquí! –dijo Guadalupe desde el balcón.- Aquí, ¿Dónde? –dijo Pietro mientras caminaba hacia el balcón con toda intensión de sorprenderla.- ¡Aquí, corazón! –dijo Guadalupe juguetonamente.Pietro caminaba sigilosamente para sorprenderla, al llegar al balcón la estrujó en sus brazos por detrás y ella pegó un respingo de sorpresa.- ¡Pietro! Casi se me sale el corazón –dijo Guadalupe, sorprendida.- ¡Mi vida! ¿Pensé que estabas dormida? - dijo el hombre con un tono lleno de calma.- No, desperté hace un momento, te busqué, pero no estabas así, que se
Incómodo reencuentro
Incómodo reencuentroA la mañana siguiente, Guadalupe despertó, vio su móvil, eran las 10:00 am, Pietro se encontraba trabajando en su laptop, ella le vio y se sonrojó. Esté se encontraba muy concentrado en el monitor de la computadora, tenía puestos sus lentes de descanso, le encantaba cómo se veía con ellos, eran solo las micas sin armazón, lo que particularmente le hacía verse muy apuesto.Pietro sintió la mirada penetrante de su amada y volteó a verle, esbozando una enorme sonrisa.- ¡Hola, hermosa! ¿Cómo amanecieron? –dijo Pietro cerrando su laptop y colocándola en la mesita de noche.- ¡Bien, muy bien! Y con esta vista, ¡Mucho mejor! –dijo Guadalupe pícaramente.Pietro se agachó para darle un beso de buenos días y la jalo hacía su regazo. El cuerpo de Guadalupe estaba completamente desnudo.- ¿Sabías que me encanta tenerte así? – Dijo Pietro mientras hacía un camino de besos desde la boca hasta su hombro de su amada. - ¡Me gusta sentir cómo tu piel se eriza con mis besos!- ¡Pie
La justicia no existe
--- Lazio ---- Abuelo, ¿Qué puede ser tan importante como para que me hayas hecho dejar ir solo a Massimo? – Dijo Alessia molesta.- Hija, esta noticia te alegrará la vida. Alberto está en casa de Caterina y vamos a ir por él… - Dijo el juez Amato.- ¿Cómo? ¿En la fiesta de cumpleaños? – Alessia respondió sorprendida.- ¡Claro! Si no le atrapamos ahí, ¿Dónde más? Además, tú estarás ahí y podrás ver con tus propios ojos el declive de Guadalupe Priego. – Dijo el juez con una sonrisa siniestra.- ¡Está bien! No pensé que esto sucedería tan rápido.- ¿Con quién crees que estás hablando? La idea es enviarlos hoy mismo por la tarde. Ya entregué la declaración en la embajada, ahora saben que ese hombre está en casa de Caterina, solo esperan mis órdenes.Alessia soltó un ligero suspiro, por un momento sintió una extraña sensación en el estómago, no sabía qué era, pero su nivel de maldad aún no alcanzaba a los de su abuelo. Podríamos decir que se trataba de remordimiento, pero prefirió no deci
Hay que perdonar
Pietro y Guadalupe llegaron al jardín, en él se encontraban los abuelos y su padre tomando café.- ¡Hijos míos! Estuvimos esperándoles, pero vimos que no salían de la habitación, por lo que nos adelantamos en el desayuno. – Dijo la abuela apenada.- ¡Perdón, abuela! Estaba trabajando y Guadalupe estaba descansando. – Respondió Pietro tranquilamente, abrazándola.- Sí, abuela. ¡No hay problema! Ahorita desayunamos – Dijo Guadalupe mientras estrujaba a su abuelo.- No desayunen tanto que vamos a comer temprano. – Dijo la abuela señalando el jardín de frente que estaba en arreglos para la comida por su cumpleaños.- Pietro… - Se escuchó una voz ronca.- ¿Sí? – Respondió Pietro levantando la vista.- Me gustaría platicar contigo en el estudio después de que desayunes. – Dijo Leonardo con un poco de nervios en la voz.- Entiendo, déjame desayunar y vamos al estudio. – Respondió Pietro tranquilamente.La plática que Pietro había tenido con el abuelo Alberto le dejó pensando en lo que dijo, “
No puede perderlo. Parte 1
Mientras, Leonardo y Pietro se reconciliaban como padre e hijo, tratando de dejar atrás el pasado. La abuela Caterina, muy a su pesar, tenía que mostrar una cara amable, pensaba en que, si no llevaba una relación cordial con la futura esposa de su nieto, tendría que decir adiós a convivir con su bisnieto. Se sentía atada de manos, pero haría el intento. Ella realmente apreciaba que su familia estuviera creciendo, por lo que un bebé, era lo único que contenía su ira.- Alessia, ¿Qué tiempo tiene el bebé? –dijo la abuela con duda, tratando de romper el hielo.- Abuela Caterina, el bebe tiene 16 semanas, ya está muy grande. –dijo Alessia con alegría.- ¡Ya veo! Me da gusto saber que han pasado las semanas críticas, eso es muy importante.- ¡Es lo mismo que dice mi mamá!- ¿A qué se refieren con eso, abuela? – preguntó Massimo con duda.- Massimo hijo, necesitas prepararte más con este tema. Las semanas críticas son los primeros 3 meses, ahí es donde el embarazo es de riesgo, pero pasand
No puede perderlo. Parte 2
Pietro pasó de largo por la mesa donde estaban Massimo y Alessia conversando, buscó un lugar donde no pudieran escucharle o interrumpirle.- Marco, ¿Qué sucede? Me sorprendió el correo que enviaste ayer durante la madrugada.- Pietro, hay algo que necesito decirte… -dijo Marco, dejando un largo silencio.- Dime…- Franco Amato me ha localizado en Nueva York, por lo que tuve que moverme…- ¿Cómo pudo suceder eso?- ¡No lo sé! Pero algo es seguro, nos anda cazando…- ¿A quiénes? ¡No logro comprender! – Dijo Pietro preocupado.- Federico me dijo que ha estado investigando a la familia Priego, sobre todo al abuelo de Guadalupe Priego. Debes tener cuidado con lo que digas y hagas. – Marco soltó el tema en un tono de advertencia.- Marco, ¡Alberto Priego está aquí y lo sabes!- Sería preferible que regresara a donde está, no quiero que les vayan a dar una sorpresa.- Amigo, ¡No te preocupes! La casa es muy segura y la reunión es meramente familiar.- ¡Lo sé, Pietro! Pero no olvides que dentr
Un largo día…
Pietro después de unos minutos manejando, los cuales le parecieron eternos, llegó a urgencias. Filipo Serra le estaba esperando. Cuando lo vio llegar y abrir la puerta del copiloto para bajar a su mujer, lo interceptó y dijo:- ¡Ya tu abuela me ha dado los pormenores! ¡Anda vamos! ¡No hay tiempo que perder!Pietro colocó a Guadalupe en una camilla donde enfermeras comenzaron a rodearla para tomar sus signos vitales y prepararla para una exhaustiva revisión. Filipo detuvo la marcha de Pietro, él no podía entrar más allá de donde estaba permitido.- Pietro sé que estás preocupado, pero ahora está en nuestras manos. Déjanos hacer nuestro trabajo.Al decir esto, Filipo entró a la sala de urgencias y desapareció de la vista de Pietro. Este se encontraba como león enjaulado, daba vueltas de un lado al otro, nada podía calmarle. Jamás hubiese esperado el giro tan grande en los acontecimientos de hoy, sin más que poder hacer, saco su móvil, busco un contacto y lo Marco.- Marco, ha ocurrid
Ustedes son mi prioridad
Pietro terminó la llamada con la abuela Caterina y entró a la habitación donde Guadalupe estaba sentada. Él sintió cómo el corazón se le estrujó cuando vio el rostro de su amada, lleno de lágrimas, ese mismo rostro que hoy por la mañana estaba que irradiaba felicidad en sus brazos.- ¡Mi vida! ¡Ya estoy aquí! ¡Todo estará bien! –dijo Pietro mientras le abrazaba fuertemente.- Pietro… ¡No, nada está bien! ¡Mi abuelo se ha ido…! -dijo Guadalupe entre sollozos.- ¡Lo sé, amor, y lo lamento profundamente! Pero, no quiero que te hagas daño, si a ustedes les pasa algo, no sé qué haría, ¡Ustedes son mi prioridad! ¡No podría vivir sin ustedes! -dijo Pietro envolviéndola en sus brazos.- Pietro… Es que yo…- Amor, sé que no es fácil, pero piensa en el bebe… ¡Yo los amo! Siempre voy a estar contigo, no me gusta verte así…- ¡Me duele mucho, haber perdido a mi abuelo de esta manera! Él merece un funeral, ¡Por favor, Pietro, ayúdame con eso! –dijo la chica suplicante.- ¡Mi vida! La abuela Cateri
Sentimientos encontrados
Pietro y Guadalupe permanecieron en el hospital esa noche, de momento el cansancio vencía a la chica y se quedaba dormida. Ella se despertaba minutos más tarde y volvía a llorar. Pietro se sentía angustiado, no quería que su amada cayera en el mismo bache de hace dos meses.- ¡Por favor, amor, necesitas descansar! No pueden colocarte calmantes por el bebé. -decía Pietro consolando a su mujer.Guadalupe sollozaba e intentaba calmarse, pero de repente todo lo vivido este día regresaba a su mente y comenzaba a llorar con más fuerza.- Amor… ¡Tranquila! ¡Por favor, tranquila! Piensa en el bebé…Pietro tuvo una larga noche, aunque había un sillón donde podría descansar, este, prefirió acompañar a Guadalupe en la camilla. Ella finalmente sucumbió ante el cansancio en los brazos de Pietro.Por la mañana, Filipo visitó a la pareja y les permitió abandonar el hospital con la promesa de que no haría esfuerzos y trataría de no caminar. El bebé se aferraba a la vida, pero ella también necesitaba
Hasta donde podrá llegar la maldad
Massimo al ver a la pareja, se sintió incómodo y prefirió retirarse, no estaba en el lugar, ni en el momento adecuado para hablar con Guadalupe, por lo que fue a buscar a Alessia a su habitación.- ¿Alessia? Puedo pasar… -dijo Massimo mientras llamaba a la puerta.Al no escuchar respuesta, entró inmediatamente, encontrándose con el rostro de la chica cubierto de lágrimas.- Massimo ¿Qué haces aquí? ¡Anda! ¡Ve con tu exmujer! –dijo Alessia furiosa.- ¿A qué te refieres? –dijo Massimo consternado.- ¡Te acabo de ver cómo cargaste a tu exmujer! Vas y la buscas, ¿Acaso no soy yo la futura madre de tu hijo? -dijo la mujer molesta.- ¡Lo eres! Pero eso, ¿Qué tiene que ver?- Hoy, ni siquiera me has venido a ver y salgo a buscarte, solo para encontrarme con una tierna escena entre tú y tu exmujer. No sé a qué me trajiste aquí…- Alessia, yo… Solo la ayudé a acercarse a la banca que estaba en el jardín, ¡Entiéndeme!- ¿Qué tengo que entender? ¿Qué sigues buscando a tu exmujer? ¡Ella ya está co