All Chapters of El Rey Lycan y su Oscura Tentación: Chapter 621
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138. UN ATAQUE TRAICIONERO
NARRADORAIgnacio luchaba contra la bruma asfixiante que cubría su cuerpo, igual que un gas venenoso que lo controlaba. Aidan vibró en azul, tatuajes tribales treparon desde su pecho, por su cuello hasta su rostro. Los ojos azules fulguraron como glaciales congelados, dibujando las runas en el aire e invocando el invierno. La nieve comenzó a fundirse con la magia de Nyx. El torbellino empezó a rodear a Ignacio, oscuridad con dorado y blanco. No importaba cuánto luchó, la capa de hielo paralizaba sus extremidades, metido dentro de la prisión que lo retendría. No querían asesinarlo, solo controlarlo. Los rugidos de dolor y rendición continuaron resonando en la isla, los hombres lobos atacaban en conjunto con los cuervos dorados para vencer a los Drakmor. Sin embargo, más y más bestias continuaban saliendo de la cueva que comunicaba los continentes. Por muy poderosos que fuesen Nyx y Aidan, no podían luchar solos contra todo el clan Drakmor.—¡Aidan! —el príncipe miró la transfo
139. UNA NUEVA FAMILIA
NARRADORATodos estaban confundidos, incluso los Drakmor, al verse liberados de repente del azote mágico.“¡NO SE QUEDEN PARADOS COMO IDIOTAS! ¡NO DEJEN PERDER EL SACRIFICIO DE NUESTRA GENTE!”Hakon, el Alfa Indomable de la Manada del Pantano, le rugió a sus guerreros.Su enorme lobo gris fue el primero en abalanzarse sobre el Drakmor más próximo.La sangre manchaba ya la hierba del campo de batalla.Cuerpos se acumulaban de los dos lados.Luchaba sin miedo, porque al menos había enviado a sus hijas y a su compañera, la Beta Centuria, al palacio real.Pero Hakon lo sabía, la ayuda ya venía en camino y era muy necesaria porque esas bestias no parecían tener final.*****Nyx estaba tan sumida en reparar las heridas dentro del cuerpo de su mate, que no reparó a tiempo en el peligro que se cernía a su espalda.El hielo se agrietó, se fragmentó en pedazos al disiparse el hechizo.Ojos rojos la miraban aún confundidos.El Alfa Drakmor se encontraba en el limbo, necesitaba el último empujón
140. CARGOS DE CONSCIENCIA
NARRADORALa mirada de Nyx se movió hacia donde Ignacio se internaba en el bosque, persiguiendo a Sachar.—Cuiden a Aidan, por favor —le dijo al Hakon, mirando directo a esos ojos grises tan serios.—Lo cuidaré con mi vida, pero espera… —la intentó detener cuando Nyx se marchaba.—. Sé que eres poderosa, jamás había visto una magia como la tuya, pero no te precipites. Hakon le aconsejó. Llevaba demasiados siglos a cuestas como para no saber las tramas macabras que se podían tejer en la mente de los hombres. —Siento a mi mate, la Reina Centuria y el Rey Alfa están acercándose, viene un ejército con ellos, lo que sea que tengas que buscar, pueden apoyarte… —No puedo esperar más, necesito encontrar el “Corazón de la Bestia” y llamar a mi familia —Nyx le dijo decidida a todo. Hakon no pudo detenerla. Enviar hombres con ella solo iba a entorpecerla. Sus ojos grises se desviaron hacia el campo de batalla y más allá. “Anastasia, apúrate amor, las cosas… no pintan muy bien de este lad
141. PLANES ALIADOS
NARRADORAEl Rey de los hombres bestias ordenaba mover el hechizo a otro lugar del palacio.Su corazón latía emocionado.Pudo ver de cerca el gran poder contenido bajo el hielo.Esos dos vampiros habían venido a “robar” energía para marcharse luego con prisa y seguir los planes de Edmund.El león estaba ansioso por probar él mismo y hacerse más fuerte, pero primero protegería muy bien este tesoro y lo encerraría en sus arcas privadas.—¡Cuidado! — rugió entre asombrado y enojado al ver cómo una sombra se había atravesado en medio de sus hombres.Soltaron las amarras del palanquín que llevaba el cristal helado y este rodó por el suelo del salón, dejando un rastro húmedo en la baldosa.—¡¿Qué rayos crees que estás haciendo?! —Héctor le rugió a la leona que se había metido en su camino.—¡Agarren el cristal! ¡Y tú me vas a explicar ahora mismo…!—Ninguna de mis guerreras tiene que rendirle cuentas al Rey —la voz fría resonó saliendo del pasillo oscuro, seguida de un grupo de leonas, gruñ
142. NO ES LO QUE PARECE
NARRADORABajo la luz de la luna, en ese claro, la Selenia enfrentó sus más profundos remordimientos.—Isabella, ¿qué haces aquí?… ¿Cómo saliste del palacio? Aidan quedó herido…—¿Por qué no puedo estar aquí, Nyx? —la voz le habló entre dientes—. ¿Tienes miedo de que descubriera su traición?Nyx comenzó a negar con la cabeza, buscando miles de excusas para dar: su vínculo con Aidan, las almas gemelas, su resistencia a ese amor…Nada le parecía suficiente, y la mirada acusadora de la hechicera calaba en su consciencia.—Isabella, yo… yo…—¿Tú… tú qué?… ¡Zorra!… —la hechicera salió de las sombras, dando algunos pasos temblorosos hacia ella.Nyx estaba tan sumida en sus sentimientos culpables que no veía las señales obvias, las preguntas lógicas.—Te traté bien, te acogí cuando llegaste a un sitio desconocido. ¡Solo te pedí que me ayudaras con mi mate y aprovechaste mi debilidad para seducirlo!—¡Jamás fue mi intención herirte, mucho menos seducirlo! —los ojos de Nyx comenzaron a tornars
143. DESCUBRIENDO LA VERDAD
NARRADORASin pensar con coherencia, Aidan lanzó un látigo de hielo que se envolvió alrededor de la hechicera y la arrancó de los brazos de la Selenia.El cuerpo de Isa se movió hacia él, cayendo de golpe contra su pecho mientras las botas masculinas tocaban al suelo.Cuando Aidan bajó los ojos y vio la daga de Nyx clavada en el pecho de su compañera, aún no se lo podía creer.Nyx no podía hacer esto… ¡Ella no era esa clase de persona…!—¡Aidan, las cosas no son como crees! ¡Todo es una trampa!—¡NO MIENTAS, MALDITA! —la voz de Edmund resonó en el aire mientras un círculo de runas se iluminaba bajo los pies de la pelinegra.Al menos la inútil de su hija había logrado llevar a esta mujer hasta la trampa dibujada bajo tierra.—¡Te vi! ¡Tú empujaste el puñal en el pecho de Isa! ¡Lo hiciste para quedarte con ese infiel! —señaló a Aidan con odio, que estaba de rodillas, sosteniendo a Isabella.Los hechiceros más poderosos del continente de los brujos liberaron el hechizo que los mantenía o
144. ADIÓS PARA SIEMPRE, MI BELLA
NARRADORALa ventisca sopló con fuerza en medio de las centellas y Aidan apretó su puño, quebrando en el aire los hilos entretejidos del maleficio.Se hicieron añicos y, con ellos, el hombre que imitaba un poder que no le pertenecía.Escondido a su lado, entre los arbustos, el otro vampiro se llevó la mano a la boca, viendo a su compinche caer en pedazos como una escultura helada.El grito de asombro y dolor aún se reflejaba en su rostro contraído, que ahora caía en fragmentos sobre la hierba.En medio del caos, Edgar se escabulló de ese campo de batalla para salvar el pellejo, como la rata cobarde que siempre había sido.Sus pasos se perdieron en el mismo bosque por donde venían corriendo dos enormes leonas, cargando un trozo pesado de hielo.Detrás de ellas, siguiendo su rastro, iban guerreros élites de los hombres bestias, ordenados por su rey.Zeraphina no pudo detener todos los preparativos de Héctor para apoyar a esos traidores hechiceros.En el momento que Isabella se vio libre
145. EL VERDADERO PODER
NARRADORAJamás habían corrido tanto y arrastrando ese peso demoledor.—¡No sé, no sé, maldit4 sea, ya nos alcanzan! —le respondió la otra mirando hacia atrás.Ambas, ocultas en los límites, nerviosas, ansiosas…Si esta magia caía en manos de algún hechicero, todo el esfuerzo de la reina Zeraphina sería en vano.Antes de tomar una decisión precipitada, sintieron una presencia moverse a su espalda.Se giraron gruñendo, creyendo que su gente las había encontrado, o algún brujo… pero no, era alguien inesperado.—¿Un Drakmor?—¡Es el Alfa Drakmor, él es amigo de Aidan! —la otra le dijo al reconocer al gigante que salía de las sombras.Las heridas profundas se acumulaban en la piel de Ignacio.Más que trozos de carne, esa pelea le había arrancado pedazos del alma.Al final venció la locura de su hija y ella misma provocó su muerte, aun cuando Ignacio le había dado una oportunidad de vivir.Incluso con su dolor, el Alfa Drakmor vino a cumplir las promesas que hizo.—¡Llévaselo a Aidan, a tu
146. SILAS ES MODO UMBROS
NARRADORANyx estaba tan feliz y emocionada, pero cuando descubrió las intenciones de su padre… sí que le dieron ganas de llorar.—¡No, no, no, papá, no puedes hacer eso aquí! ¡Maldita sea! ¡Hay aliados también!El terror atenazó su alma al descubrir la bruma negra saliendo de la boca de ese enorme espectro, unión de los poderes de Silas.La energía se estaba condensando, reuniéndose en una inmensa bola llena de tormentas y muerte.La boca abierta de ese monstruo parecía un cañón a punto de disparar, y Nyx lo sabía: a ella no le haría nada, pero todo lo que estaba a su alrededor simplemente moriría.Joder, el Rey Espectro estaba bien cabreado.“¡Aidan, dile a tu gente que se reúna a mi alrededor! ¡Rápido o van a morir!” —le gritó en la mente a su mate, que la miró en la distancia.Ya Edmund era irrelevante: la lucha y los hechiceros.Frente a la enorme figura negra con ojos hundidos y luces rojas en las cuencas vacía, que los miraba desde el cielo, se sentían como simples mortales ant
147. ¿QUIÉN SE ATREVIÓ A HACERTE SUFRIR?
NARRADORA Zarek esta vez entraría personalmente a buscar algún indicio de su hija. “El Rey Espectro con una crisis existencial” los gemelos lycan se rieron de lado al escuchar las palabras venenosas de su padre. Lo que hiciera Silas para él siempre estaba mal. —Bueno, que deje algo. Que vine a divertirme, no a que él se cargue a todos los enemigos de un golpe —el enorme pelirrojo gemelo, Fenrir, se tronaba el cuello sosteniendo una enorme hacha de doble hoja sobre el hombro. A su espalda, Beof y Quinn se traqueaba las manos. Vamos, que sus espíritus guerreros estaba en modo on. El serio Magnus, el otro príncipe lycan, observaba a través del portal oscuro e inestable. Odiaba todo eso de la magia, no eran como su hermana Sigrid. ¿Por qué simplemente no podían saltar por un agujero normal? Otro que estaba a punto de precipitarse era Drakkar. Su pecho palpitaba como loco, llamando desesperado esa magia sumida en hielo. Con Lyra a salvo, quedándose en el palacio, podía d