All Chapters of El Rey Lycan y su Oscura Tentación: Chapter 751
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268. ERES PARTE DE MI FAMILIA
NARRADORAVictoria torció la boca al darle la información a su padre.Por culpa de la guerra interna de este maldito continente, no habían podido consumar su marca.Los otros hombres lobo buscaban una alianza con Dracomir porque necesitaban información y temían el poder de Frederick.Ya no obligaban a Draco a casarse con la hija del otro Lord, pero tampoco aceptaban a una vampira de Luna de la manada.Dracomir no podía luchar contra los vampiros y los lobos a la vez como enemigos, ni siquiera con el ejército de Victoria.Hasta los no muertos tenían fecha de vencimiento si recibían demasiados ataques.Además, Frederick estaba por aparecer con alguno de sus trucos; no podían perder tiempo, necesitaban más aliados.Al final, seguían sin poder hacer oficial el nombramiento de Victoria, solo por estrategia.—¿Ese tipo traicionero se fue con los vampiros?… No entiendo… —Zarek alzó una ceja interrogante.—Frederick sabe que el Lord Lobo del otro feudo es muy desconfiado; averiguaría lo que h
269. LOS MEJORES ALIADOS
NARRADORA Zarek bufó al verlo acercarse al abrazo familiar y pegarse por detrás de Victoria. —Para estar de pegajoso sí que eres bueno, pero ni siquiera has podido marcar a mi hija… inútil… —Estaba a punto de hacerlo cuando nos interrumpiste en el despacho —las pupilas de Dracomir cambiaron a lobunas. Ambos mirándose de frente con las mujeres de por medio. El príncipe fue a abrir la boca, pero una tos de Celine lo hizo quedarse en silencio y con los labios pegados. Dracomir, por su parte, recibió un pellizco demoledor en el muslo cortesía de su hembra. Sin embargo, los ojos de Zarek anunciaban un asesinato en las sombras, quizá mientras cierto Lord dormía… al lado de su hija. Un gruñido de advertencia fue lo que recibió del lobo de Draco. El futuro pintaba para ser… interesante y sangriento. ***** Mientras las hembras se seguían abrazando y ya eligiendo hasta el nombre de la próxima beba, Zarek interceptó al indeseable de su yerno. —Dime, ¿a dónde mandaron a mi general? —le
270. UNA MUJER QUE SABE LO QUE DESEA
MERIDIANAEstos días de regreso a mi cabaña de origen, cerca de mi antiguo clan, me han traído muchos recuerdos de mi vida.La muerte de todas mis hermanas, de mi maestra, me enseñó cosas valiosas, pero las más importantes:A perdonar. Porque admito que en el fondo de mi corazón odiaba a muchas de ellas por tratarme tan mal y discriminarme.Jamás quise hacerle daño a nadie, no es mi culpa que mi magia fuese tan tétrica.Aun así, ese rencor lo enterré con sus cuerpos e hice las paces con mi clan.Lo otro que aprendí es que la vida es demasiado corta para perderla en miedos e inseguridades.Rousse piensa que él es el único que tiene las de perder, pero desde el inicio, yo también temo a no ser suficiente para él.Por eso no voy a esperar más y sé que me respeta demasiado y siempre se reprime pensando en que me está presionando.He tomado mi decisión, voy a ser valiente como Victoria.—Estos son los momentos donde agradecería poderme ver —aprieto las manos en la falda del vestido.Muevo
271. TODO EN MÍ, TE PERTENECE
MERIDIANAEl aire de la tarde-noche soplaba sobre la piel que iba desnudando.Frente a sus ojos intensos comencé a liberar los nudos flojos del vestido, sintiéndolo rodar por mi cuerpo y fruncirse sobre mis pies.No llevaba nada debajo y me mostré desnuda ante él, resistiendo el impulso de taparme, pero yo ansiaba esto.Y no tenía que verlo para saber que me deseaba; su respiración se hizo más apresurada, como si de verdad le cortara el aliento.Tragaba y se humedecía los labios, se había quedado tan tranquilo que ni el agua se movía un poco.Salí de los vuelos del vestido enredados en mis pequeños pies y avancé hacia el borde, mostrándole el cuerpo que ningún otro hombre había visto jamás.—¿No vas… a ayudarme? —le susurré con el calor subiendo por mi cuello.De pie, a la entrada de la poceta.El agua chapoteó finalmente y la presencia enorme de Rousse se acercó a mí.Mis manos fueron tomadas por las rudas de él y colocadas con gentileza sobre sus hombros.Me incliné hacia delante pa
272. ERES EL REGALO MÁS PERFECTO
ROUSSESiento que toda la injusticia de mi vida se ha borrado con el regalo de la hermosa hembra retorciéndose sobre mi cuerpo.No puedo dejar de acariciarla, mi boca devora sus suaves labios, bebiendo de sus gemidos entrecortados.Siento el calor de su vulva abierta masajeando mi polla con los movimientos inexpertos de sus caderas cabalgando sobre mí.Mis manos rudas toquetean y amasan sus nalgas tensas, la muevo para que se frote más de prisa, con un ritmo que nos tiene bien calientes.Adoro el vibrar de su cuerpo, el aroma dulce que desprende su coño, el sabor de su sudor, de sus pechos que ahora devoro.Desde que la vi saliendo de la habitación como una manzanita apetecible solo he soñado con comérmela.Abro la boca y chupo esas fruncidas areolas, rodeo mi lengua y les doy toquecitos en redondo.Mnnn, me las meto enteritas en la boca y succiono, mientras mi hembra jadea sobre mi cabeza.Sus pequeñas manos rodeando mi espalda y arañando los músculos me están enloqueciendo.Esa flor
273. MI RENACER
ROUSSEMientras nuestros labios se entrelazan, apoyo un codo al lado de su cabeza para erguirme.Abajo, mi otra mano ha ido a manosearme el pene, arriba y abajo, sintiendo todas las sensaciones que solo ella me puede dar.La punta gruesa pinta entre los mojados labios vaginales y mis caderas tiemblan hacia delante, no puedo más…—Meridiana, te amo, te voy a hacer mi mujer. Seré tu hombre y te cuidaré, para siempre… —mi boca confesó sobre la suya entreabierta en jadeos cortos.Comencé a empujar lentamente, sintiendo la pequeña resistencia de esos pliegues apretados.—Mnnn —gimió contra mi boca cuando la besé, acariciando sus caderas, poniendo sus piernas alrededor de mi cintura mientras me sumergía en el placer de la vida y la lujuria.El grito ahogado de Meridiana y un líquido más suave mojándome el glande me dijeron que había atravesado su virginidad.Ella me pertenecía, era mía por completo, me había elegido.Empujé lento, con un ritmo suave, sensual, aferrándome a sus caderas.Sacá
274. UNA FAMILIA PECULIAR
NARRADORACuando su suegro le dijo que lo acompañara al exterior, Dracomir lo siguió pensando que irían a pelear o algo por el estilo.Victoria había llevado a su madre a descansar a una de las habitaciones principales.Así que aquí estaba, parado sobre las murallas, mirando al amplio valle y el bosque más allá que delimitaba sus tierras.¿A qué esperaban?—¿Por qué todavía hay protecciones contra los vampiros si las brujas murieron?Zarek le preguntó de repente acerca de la barrera que había atravesado al llegar y sorprenderlos…Mejor ni recordarlo. Si se pudiese lavar los ojos con ácido, lo hubiese hecho ya.—Meridiana activó las viejas runas que dejó su clan aquí en la fortaleza; no es tan poderosa como antes, tampoco afectaba a los vampiros en el interior —Dracomir le respondió mirando al bosque— Pero sí nos avisa, al menos cuando un vampiro intenta acceder a la fortaleza… aunque veo que no sirvió de mucho —torció la boca.Para él tampoco fue muy placentero que su suegro lo encon
275. EL JOVEN ES EL MÁS PELIGROSO
NARRADORA—Zarek, ¿Victoria está bien? —Aldric rompió con la escena estancada.—Sí, vengan, hablemos dentro. ¿Dónde dejaron a las Selenias y los demás? —les preguntó caminando hacia el interior con Dracomir de guía.—Cuando nos transmitiste que las cosas no eran graves, las dejamos atrás para descansar, y más al insoportable de Silas; ya sabes lo aguafiestas y violento que es…Laziel ni se inmutó por los insultos de su abuelo hacia su padre. Para Aldric ni haber hecho a sus tres nietos era hazaña suficiente.Al final fue su hija quien los concibió y los soportó por nueve meses. Su Sigrid era la mejor.—¡Cierren todas las fronteras desde el pueblo vampírico, nadie entra ni sale! —Dracomir le ordenó a su Beta.Estos eran sus mejores aliados y su factor sorpresa; no quería filtraciones.El Lord los iba a llevar al salón de guerra, pero Zarek le dijo que mejor a la biblioteca.¿Qué clase de enfrentamientos se planificaban con bourbon y frente al fuego?El Lord de los lobos pronto descubri
276. GUERRA Y BAÑO CALIENTE
NARRADORA Nadie se había movido alarmado o activando las defensas. Esa mano horripilante serpenteó hacia arriba, colándose de nuevo por el agujero negro que se iba cerrando en el techo. Una risa monstruosa se escuchaba desde el otro lado y a Dracomir le pareció ver ojos mirarlo a través de la apertura rasgada. El cabello completo del cuerpo se le puso de punta. Hechicería negra era esto, y peor que los muertos revividos de Victoria o los trucos de Frederick. — No subestimes a Laziel porque lo veas más joven y quédate tranquilo, ese traidor tiene las horas contadas - su suegro vampiro le aseguró. Las pupilas asombradas de Draco se movieron hacia el chico como un gato perezoso que se levantaba de la cornisa. — Intentaré traerlo con vida para que se venguen o lo que sea que vayan a hacer —dijo con calma mirando a Dracomir con ojos dorados llenos de frialdad. Draco se dio cuenta de que no podía subestimar a nadie de esta familia. —Lo dejo entonces a tu cargo —respondió con serie
277. OSCURO PECADO
LAVINIAIntenté contener mis gemidos mientras esas manos frías apretaban mi cuello y bajaban por mi pecho lentamente.Mis pezones ya estaban endurecidos solo por la expectativa de recordar lo bien que se sentía ser tocada por él.Garras peligrosas se extendieron sobre mis senos como las de una bestia al acecho.Su respiración caía pesada al lado de mi oído y mi corazón martillaba cada vez más rápido.Sin poder ver, en completa oscuridad, cada roce era un detonante para mi lujuria.—Mnnn —mascullé mordiéndome el labio inferior cuando la piel fruncida fue rodeada peligrosamente y dos dedos pellizcaron mis pezones, dándoles deliciosos tironcitos.Jadeos escaparon de mi boca cuando una lengua rodeó la concha de mi oído, me lamió como un animal salvaje y se coló en el interior.—Mi amada mujer… quiero ver cuánto tiempo vas a fingir pudor…La voz ronca de Laziel me hacía estremecer entre las piernas, mi núcleo palpitaba sin cesar.Siseó y me apretó los senos; arqueé mi espalda y un gemido ah