All Chapters of El Rey Lycan y su Oscura Tentación: Chapter 781
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298. EL MAESTRO DE UNA INOCENTE DEIDAD
NARRADORAAmbos giraron la cabeza al unísono para ver al salvaje despreocupado, casi desnudo, que entraba sin enterarse de nada.O más bien, se pasaba por el taparrabos todos los protocolos.—Drakkar, ¿qué sucede? —el Lord frunció el ceño sin comprender.—Llevaré a Lyra a tu fortaleza, me quedo unos días en tu casa para que cumplas tu palabra —Drakkar se detuvo en la entrada.Su cabello azabache caía ondeado más abajo de sus hombros y esos ojos medianoche lo miraban fijamente.Dracomir de repente tuvo un mal presentimiento.—Claro, pueden quedarse el tiempo que deseen. Pero, ¿cómo puedo recompensarte por tu ayuda?Le preguntó con curiosidad.¿Qué quería de él este hombre increíble que estaba dispuesto a abandonar el cielo por amor?—Tengo muchas dudas, la primera de ellas, ¿cómo se cría un cachorro de lobo? —Drakkar disparó sin advertencia.—¿Qué? —Dracomir casi se atraganta con su propia saliva.Escuchó un sonido raro y cuando miró hacia su suegro, en vez de estar como siempre, con e
299. ¿UN HOMBRE O UNA MUJER?
MAGNUS“Hay ruidos adelante, mantente alerta”, mi lobo Grimm olfatea el aire y me da el aviso.Mis botas pisan en terreno inestable; la verdad es que este pantano es un incordio.Además, muy buena guarida para esconderse, porque a medida que penetras en la zona, una niebla nauseabunda se va haciendo más espesa.“Creo que deberías taparte la nariz; a pesar de mi resistencia, este olor me está afectando, creo que es tóxico.”Me advierte, pero ya estamos sumergidos por completo en la niebla y, efectivamente, había cuerpos moviéndose delante.No me da tiempo a taparme el rostro cuando una de las sombras se precipita hacia mí.—¡¿Yuri… eres tú?! —me ruge la voz de un hombre y estrecho las pupilas para descubrirlo.—¡Corre, corre, maldita sea! —me grita confundido, pero ni soy el tal Yuri, ni pienso correr a ningún lado.Lo intercepto y, frente a sus ojos de terror y asombro, ataco directo a su garganta.No tengo dudas de que es uno de los rebeldes que escaparon.Lo delata su condición de h
300. ¿TAMBIÉN ERES MI MATE?
MAGNUSNo sabía qué le sucedía a mi lobo; él no se comportaba así.Pero cuando esos ojos grises volvieron a atravesarme con molestia, no pude apartar la mirada de ellos.—Claramente, no soy de los rebeldes, yo soy… —antes de presentarse, volvió a tensarse.Esta vez yo también activé mis instintos y me dejé de estupideces.Algo se movía en el agua, que comenzó a burbujear; lo peor de todo es que el siseo y el sonido de arrastre nos perseguía y se iba acercando.Creo que ganamos tiempo cuando se detuvo a comerse al hombre bestia herido, pero ahora ya nos daba caza.— ¡No nos queda más opción! ¡Vayamos por ahí, aléjate del borde de la ciénaga!Ella gritó justo a tiempo para que el agua turbia se sacudiera y saliera una especie de caimán ultra grande.¿Qué mierda le daban de comer a los animales aquí?La volví a seguir, ahora huyendo de dos depredadores, pero no llegamos lejos.Entendí por qué se resistía a tomar este camino: era una trampa mortal.Sin mucho aviso, el suelo cedió bajo nue
301. ME ESTÁ DOLIENDO MUCHO...
HANNAH“¡¿Qué me está sucediendo con este macho?!”—Príncipe lycan, recuéstate sobre tu túnica —le pedí con la voz saliéndome más mandona de lo habitual.Intentaba sonar tranquila. ¡O sea, yo siempre he sido una mujer llena de confianza! Pero algo en él me ponía nerviosa.—Llámame solo Magnus —volvió a rectificarme y asentí en un incómodo silencio.Aparté un poco la mirada al verlo quitarse la túnica hecha jirones y luego la camisa para acomodarlas en el suelo de la cueva.Diosa, este macho fue hecho a mano, maldit4 sea su genética.Qué bueno estaba, con los músculos abultados y marcados en los lugares correctos.Era enorme, de espalda ancha y cintura estrecha.El pantalón se le ajustaba bien sexy al trasero y jamás pensé que un cabello rojizo cayendo por la espalda me llamaría tanto la atención.La piel blanca era más dorada en los hombros por el sol; se notaba que se ejercitaba y cazaba.Se acomodó para acostarse y dejar al descubierto la parte delantera de su cuerpo.Mis ojos indis
302. SOLO TÚ PUEDES CURARME
HANNAHTragué en seco sin atreverme a preguntarle qué otra parte del cuerpo le dolía.Este lycan tan serio, estaba resultando ser más descarado de lo que aparentaba.— No… no soy curandera, solo puedo aliviarte del veneno… — intenté sonar segura, pero mi voz traicionera salió como un jadeo.— Estoy seguro de que puedes aliviarme de muchas cosas…“¡Oohh para el carro principito!”Subió la mirada y me perdí en ese azul eléctrico, como si una tormenta se moviera en su interior.No era idiota, tenía edad suficiente como para saber cuándo un macho se estaba excitando y coqueteaba conmigo.Mi mente iba siendo seducida por ese aroma erótico que me llamaba a hacer locuras.No era tímida en las relaciones; a pesar de tener un padre tan controlador, por mi cama habían pasado varios amantes.Ya sabes eso de que mientras más te lo prohíben, más lo deseas experimentar.Sin embargo, nunca se habían dado las cosas tan deprisa.Me vi inclinándome hacia esa boca llena de promesas ardientes.El olor ah
303. ME FASCINA HANNAH
HANNAHSu mano se cerró con dominación en mi nuca y la otra subía por mi muslo, pasando las garras por encima de la tela del pantalón.—Creo que ambos sabemos que, si meto un dedo dentro de tu braga, vas a estar empapada bebé… puedo escuchar los sonidos pervertidos y mojados de tu coño desde aquí…—Mmn —un gemido traicionero escapó de mis labios al sentir su lengua lamer mi clavícula lentamente, saboreando mi sudor, empujándome con su enorme cuerpo hacia el suelo.Mis dedos se hundían en su cabello rojo oscuro y el corazón me latía desbocado.No, no, esto va demasiado rápido.Me siento rara, algo extraño le pasa a mi cuerpo, mi mente está confundida y mi pecho duele demasiado.Y cuando me hizo una pregunta inesperada… terminé por despertarme.—Sshhh… hermosa hembra… ¿Dónde está tu loba, mi pequeña Hannah?Mis ojos se abrieron para ver el techo blanco de la cueva.Estaba a punto de caer sobre el suelo con ese enorme lycan montado sobre mí.Lo empujé de golpe, tomándolo por sorpresa, y
304. SEDUCIENDO A MI LOBITA DE INVIERNO
MAGNUS Siempre me han atraído las curvilíneas, porque me va el sexo rudo y apasionado. Bombear fuerte y profundo, montar sobre una hembra indomable… como ella. Nada de esas mujeres delicaditas y remilgadas que hay que tratarlas como porcelanas. Hannah es perfecta, joder posee todo lo que me hace hervir la sangre, me tiene completamente hechizado. Su piel tan blanca, esa belleza natural y las pequitas sobre su nariz; sus formas sinceras y sin florituras. He tenido que contenerme, y mucho, para no saltarle encima. “¿Por qué no la besé cuando tuve la oportunidad?”, volví a recriminarme con ira. Pero sé muy bien lo que me separó de esos labios que me tentaban a devorarlos… Fenrir. Él solo había dicho que a su lobo le atrajo una mujer con magia fría, así como la de ese Clan de Invierno. Ella encajaba perfectamente con las características y estuvo en esa caótica guerra. ¿Y si teníamos la misma mate? Me quedé pensando en esa posibilidad sin dejar de mirar al área de su nuca y, por
305. LOS PLACERES DE LA VIDA
MAGNUS La boca de Hannah sabía a pura gloria. Sus labios gruesos eran un manjar que no me cansaba de chupar y mordisquear. Mi lengua se metía hasta las profundidades de esa cavidad, explorándola y robándole el aliento. Mis manos no se detenían, acariciaban todo su cuerpo y la desnudaban con algo de ansia. Ella no se quedaba atrás. Hannah podía tener magia invernal, pero era puro fuego como mujer. También sabía que el celo nos estaba consumiendo los pensamientos y solo quedaba la lujuria. Le quité la chaqueta y desabroché los botones de su camisa, retirando todas las capas hasta que las palmas de mis manos quedaron atrapadas por esos generosos senos. — Mnnn —Hannah gemía, retorciéndose bajo mi cuerpo. Mi lengua pasaba por su barbilla, delimitando la línea clara de su mandíbula y descendiendo por el suave cuello. Amaba cómo sabían las gotas de su sudor y el aroma a lavanda me tenía a punto de correrme en los pantalones. La polla me colgaba por fuera, medio desnudo, bus
306. ENCADENADO A TU ALMA
MAGNUSLa saliva bajaba bañando mi polla y escurriendo a mis testículos.Agarré su pelo en un moño apretado para verla dándome placer.Mi miembro salía y entraba de entre esos rojos pétalos que me estaban ordeñando todo el líquido preseminal.Su mano bajó a masajearme las bolas, a darme unos apretones que me tenían jadeando con la lengua afuera y embistiendo hacia arriba.Su garganta me apretaba el glande como si fuese un coño.Por mucho, esta era la felación más excitante que me habían dado en mi existencia.— Grr, me voy a venir… Suave, Hannah, nena, espera… ¡maldit4 sea, no la chupes tan duro, que está a punto de escupirte en la garganta…!Terminé rugiéndole, pero ella solo comenzó a reírse de mi desesperación.Sus hombros le temblaban mientras ese sonido risueño y tan lindo llenaba mis oídos.Con la mano manoseándome arriba y abajo el tallo, lamió lentamente las venas agresivas que palpitaban pegadas al glande.Sus ojos se entreabrieron, dándome una mirada seductora, conquistándom
307. BÚSCATE TU PROPIA HEMBRA
MAGNUS— ¡Aaahh! —Cuando cerré los dientes sobre su nuca y los hundí profundamente, Hannah dio un rugido que sacudió la cueva.Su cuerpo entero tembló y cayó sin fuerzas sobre las mantas.La sostuve, rodeándola con mis fuertes brazos mientras la marcaba y anudaba.Un destello azulado me hizo cerrar los ojos y aferrarme más a ella.Provenía de la liberación de su magia que salía en olas de poder hacia el exterior de su cuerpo, haciendo que la cueva se congelara en gruesas capas.Soporté el frío que no me hacía daño y me abrí una herida en la muñeca para darle de mi sangre.Sentí sus caninos atravesando mis venas y Hannah bebió de mí con hambre, con un deseo voraz, como si me necesitara desde siempre.Empujé más de mi líquido vital en su boca, abrazados y sudando, enredados, sin saber dónde terminaba uno y empezaba el otro.En medio de la vorágine de pasión, de tantos sentimientos, de la magia fría flotando alrededor de mi cuerpo y rodeándome posesivamente, una voz se coló en mis pensam