All Chapters of CEO, ¡te equivocaste de esposa!: Chapter 751
- Chapter 760
1676 chapters
Capítulo 751
Y también vio a Clara, quien, en cuanto la vio descender del vehículo, se lanzó contra ella, apuntándole con un dedo acusador.—¡Luciana! —espetó Clara—. ¡Quiero que me expliques cómo fue que mataste a tu padre!—Quítate de mi camino —contestó Luciana, con la voz fría—. Hoy es el funeral de papá. No quiero decir nada que perturbe su descanso.Clara enmudeció unos segundos, con el rostro contraído por la furia.—¿Te atreves a hablarme así?Luciana se limitó a alzar una ceja con desdén.—¿Quieres saber si me atrevo? Velo por ti misma.Antes de que Clara pudiera replicar, Juan y Simón aparecieron por ambos costados y la sujetaron fuertemente.—¡Suéltanme! ¿No saben quién soy? ¡Atrévanse a tocarme! —gritó ella, contorsionándose para zafarse.—¿Quién eres tú? —replicó Luciana con un deje de desprecio—. La mujer que engañó a mi padre durante años… Él no querría verte aquí. Hazme el favor de no dar un solo paso hacia su velatorio.Luego, volviéndose hacia Juan y Simón, añadió—: ¡Chicos!—Sí,
Read more
Capítulo 752
—¿Oíste bien? —comentó Luciana, alzando apenas una ceja. Luego se volvió hacia el encargado del crematorio—. ¿Me prestas otra pluma, por favor?—Sí, con gusto.Tras recibir el bolígrafo, Luciana firmó de inmediato.—Puedes proceder cuando quieras.—Como guste.Entonces, ella se acercó un par de pasos hacia el cuerpo de Ricardo, que reposaba ya preparado para la cremación. Lo observó con tristeza y alzó las manos para sostenerle el rostro con ternura. Luego inclinó la cabeza y depositó un beso en su frente.—Papá… he venido a despedirme de ti —susurró con la voz entrecortada—. Ojalá encuentres paz. Y, por favor, cuando veas a mamá, discúlpate con ella.—¡Ja! —se burló Mónica con un bufido—. ¡Qué hipócrita!Luciana se detuvo. Al parecer, la primera bofetada no había sido suficiente. Sin vacilar, levantó el brazo de nuevo y le propinó a Mónica una segunda cachetada, esta vez más fuerte. Se oyó un “¡paf!” claro y seco, que retumbó en la sala.—¡Ah…! —gimió Mónica, tambaleándose a punto de
Read more
Capítulo 753
—Luciana… —insistió Alejandro, apretando la botella con más fuerza—. Ella vino sola. Aquí, el único apoyo que tiene soy yo.—Lo sé —dijo Luciana, asintiendo con un gesto serio—. Justo por eso, ve y pásasela. Ha estado llorando mucho y podría deshidratarse. No te preocupes por mí; yo tengo a mis amigos de mi lado —señaló a Vicente y Fernando con una ligera inclinación de cabeza—. Mira, todos están conmigo.Esbozó una pequeña sonrisa antes de urgirlo:—Anda, ve.Alejandro la miró unos segundos, guardando silencio, y al final se encaminó hacia Mónica. Luciana lo vio hablar con ella, luego quitar la tapa de la botella y ofrecérsela. Fue entonces que apartó la mirada con un movimiento casi imperceptible.Fernando, que había estado observándola, se le acercó.—¿Por qué lo haces? —susurró—. Si lo quieres, ¿para qué actuar como si lo empujaras a los brazos de otra persona?Luciana alzó la vista hacia él, con una sombra de resignación en el rostro.—Aunque no lo haga, de todas formas él va a ir
Read more
Capítulo 754
—¡No lo creo! —sollozó, dirigiéndose furiosa a Gabriel—. ¡Quiero ver el testamento! Sospecho que es falso. Licenciado Navarro, si está incurriendo en un delito… ¡lo pagarás muy caro!—Señorita Soler —gruñó Gabriel, tan indignado como ofendido—, no me calumnie. Podría entablar cargos por difamación.—¡Dije que lo quiero ver! —exigió Mónica.—Claro —accedió él, tendiéndole una copia—. Léalo con atención y acepte la realidad.Tomó los papeles y los revisó en detalle, sin saltarse ni una coma. En cuanto terminó, parecía haberse petrificado, inmóvil y sin pronunciar palabra.—Mónica… —Alejandro, dudando, se aproximó a ella—. ¿Estás bien?Muy despacio, ella levantó la cara para mirarlo a los ojos:—Alex… dime que esto no es verdad…Ante su silencio, Alejandro optó por tratar de ser lo más honesto posible.—Mónica, sé que estás sufriendo, pero… tarde o temprano debes afrontar lo que pasó.—¿La realidad? —repitió ella con la mirada empañada—. ¡Pues la realidad es que me quedé sin nada! —Gimió
Read more
Capítulo 755
—Te llevo, aunque sea a la fuerza. —Alejandro apretó los dientes y, sin soltarle la muñeca, la condujo fuera del salón con rumbo al estacionamiento.Al subir al auto, antes de arrancar, tomó el teléfono y llamó a Luciana. Fue ella quien contestó al primer timbrazo.—¿Luciana? —dijo Alejandro, sosteniendo el celular, con la voz en tensión—. Tengo que llevar a Mónica al hospital, está muy inestable…Habló con cautela, temiendo que Luciana se disgustara. Sin embargo, ella respondió con sorprendente tranquilidad:—Sí, lo sé. Te escuché. Haz lo que debas hacer… Adiós.—¡Luciana! —se apresuró a detenerla antes de que colgara.—¿Pasa algo más? —preguntó ella, con tono neutro.—Voy a dejarla en el hospital y regreso de inmediato. No tardaré —murmuró Alejandro, mirando por el retrovisor a Mónica, que tenía los ojos cerrados y el ceño fruncido.Del otro lado de la línea solo hubo silencio por un instante.—Quédate con ella —repuso al fin Luciana, antes de cortar la llamada.Alejandro, furioso e
Read more
Capítulo 756
—¡Cuidado! —exclamó Alejandro al sostenerla con fuerza. Su ceño se frunció al notar la fragilidad de sus piernas, y acto seguido la cargó en brazos—. Ya no vas a seguir arrodillada, no lo permitiré.Miró de reojo a Fernando para despedirlo:—Buen viaje de vuelta, señor Domínguez. Disculpe que no lo acompañe a la salida.Sin más, se dirigió al cuarto de descanso llevando a Luciana. Allí la acomodó en un sofá, extendió sus piernas sobre las suyas y subió la tela de su pantalón para ver el estado de sus rodillas. Estaban enrojecidas, casi hinchadas.—Sé que quieres honrar a tu padre, pero también debes cuidar tu salud. Tus piernas ya están algo inflamadas, no deberías forzarte tanto. Yo me encargo de mantener la vigilia.Luciana lo miró en silencio y esbozó una pequeña sonrisa.—Tú también estás cansado, ¿no? Ha sido un día duro…—No me importa —respondió él, negando con la cabeza sin titubear mientras masajeaba con cuidado las rodillas de Luciana.Fue entonces que a ella le vino a la men
Read more
Capítulo 757
Era la primera vez que lo llamaba de aquella manera—. Si puedes escucharme, te pido por favor que protejas a Luciana. Si algo malo debe pasar, que sea a mí y no a ella… te lo ruego.Dicho esto, inclinó la frente hasta el suelo y realizó la reverencia fúnebre.***Al amanecer, Alejandro llegó con pasos ligeros al departamento de Luciana, procurando no despertarla. Pero en el instante de cambiarse los zapatos, notó una maleta en medio de la sala. Se detuvo, con el gesto adusto y el ceño fruncido.“¿Será que Luciana empacó mis cosas para echarme?”, pensó con un nudo en la garganta.En ese momento, Luciana apareció y, al notar su expresión, comprendió la confusión de inmediato.—Llegaste —dijo ella con serenidad, sin dejarse alterar por la tensión que emanaba de Alejandro.—Sí… —Él levantó la mirada para observarla—. ¿Madrugaste? ¿Por qué no descansas un poco más?—Me desperté y ya no pude volver a dormir —contestó Luciana con calma—. Hoy tengo que internarme en el hospital.Alejandro guar
Read more
Capítulo 758
—Pero a mí no me sirve —replicó Luciana, con la cabeza levantada para mirarlo—. No puedo aceptarlo.—No puedes hacerme esto —protestó Alejandro, frunciendo el entrecejo. Sus facciones reflejaban un aire sombrío—. Fernando estuvo enfermo y lo cuidaste. ¿Por qué conmigo no es válido?¿Fernando? Luciana no se inmutó; no le interesaba explicar más de la cuenta. Solo soltó una leve carcajada.—Tienes razón. A mí me resulta imposible tolerar a Mónica, igual que a ti no te gusta Fernando. Está claro que nosotros… nunca debimos estar juntos.—¡Luciana! —gruñó Alejandro, apretando su muñeca con tanta fuerza que ella soltó un gemido.—¡Ay! Me lastimas —se quejó Luciana, frunciendo el ceño.—¿Te duele? —repitió él con sorna—. ¿Y crees que a mí no me duele? —sentía cada fibra de su cuerpo a punto de desgarrarse—. ¿Quieres acabar conmigo?Si, en el pasado, cuando su abuelo dio luz verde al divorcio y ella no hubiera aceptado retomar la relación, quizá habría podido sobrellevarlo. Pero ahora las cos
Read more
Capítulo 759
Sus miradas se encontraron. Luciana no dudó en sostenerle la mirada, e incluso esbozó una pequeña sonrisa. Alejandro se turbó; primero se quedó sin saber qué hacer, luego reaccionó y estiró la mano para mantener la puerta del elevador abierta.—¿No entras? —le preguntó.—No —contestó Luciana con un gesto amable—. Estoy esperando a alguien. No puedo llevar todo esto yo sola.Al oírla, Alejandro salió del ascensor e hizo ademán de recoger las cosas.—No hace falta —se apresuró a rechazarlo—. Tienes otras ocupaciones. Ella te está esperando.—Luciana… —dijo él, frunciendo el entrecejo en un murmullo—. Hoy Mónica va a ser dada de alta y vine a ayudarla con su salida.—Ya veo —respondió Luciana, como si no le afectara—. Entonces mejor que no retrases el elevador. No deben bloquearlo demasiado o será un problema para los demás.Notando que Alejandro seguía ahí, añadió con un tono que no admitía discusión:—No quiero subir con ella. No me obligues.Ante la firmeza de Luciana, Alejandro no tuv
Read more
Capítulo 760
—¡Abre los ojos! Luciana jamás estuvo enamorada de ti de verdad…—¡Cállate! —rugió Alejandro con una voz tan áspera que pareció rebotar en las paredes. Sus sienes palpitaban intensamente—. ¡Te dije que no hablaras más!Mónica se sobresaltó, pero no se detuvo.—De acuerdo, no diré nada… Pero ¿de verdad puedes engañarte a ti mismo? Piensa bien: ¿es que no hay nada sospechoso en la forma en que te trata?Dicho esto, sin esperar más, le indicó al chofer:—Arranca.Alejandro se dio media vuelta con la intención de subir de nuevo, pero solo alcanzó a dar un par de pasos cuando un Pagani color plateado pasó junto a él, conducido por Fernando… con Luciana en el asiento del copiloto. Entonces las palabras de Mónica reverberaron en su mente: “Para ella, ya no eres útil”.“Ja…”Un amago de sonrisa amarga se dibujó en sus labios.En ese momento, su celular comenzó a sonar. Era Sergio.—Alejandro, tenemos noticias de aquellos dos del mercado negro.Alejandro entornó la mirada. Llevaban casi dos mes
Read more