All Chapters of Nunca conoces a quien tienes al lado: Chapter 1001
- Chapter 1010
1907 chapters
Capítulo 1001
—¿Crees que montando esta escenita vas a ocultar que engañas a Bruno? —le dije.—¡Ya basta, Aurora! —Carlos me gritó, desesperado.—Te lo ruego, no sigas difamándola, ¿sí?—¿Que no siga qué…?Me reí.Mi hermano de verdad confiaba en Camila más que en él mismo.De la nada, Camila se sentó en la cama, abrazada a las sábanas.Había llorado todo un río.Si no conociera de sobra cómo era en el fondo, hasta yo me habría dejado engañar por esa imagen de mujer frágil y desdichada.Con los ojos llorosos, me miró y dijo:—Aurora, en serio no sé por qué siempre me odias tanto. Primero hiciste que tu amiga me golpeara en la filmación, luego mandaste serpientes para que me mordieran, y ahora me acusas de acostarme con otros hombres. Sé que me odias porque me quedé con tu hermano, pero si lo que quieres es separarnos, no tenías que llegar tan bajo. Si me lo pidieras, yo me iría… no tendrías que hacer esto.—¡Camila!Cuando la escuchó decir que se iría, Carlos se asustó, la tomó de los hombros y excl
Read more
Capítulo 1002
Cuando vio que me acercaba molesta, la sirvienta retrocedió dos pasos, asustada:—Tú… ¿qué quieres hacer?Antes de que yo pudiera responder, Mateo se puso frente a mí, y me dijo en voz baja:—Aurora.Me sorprendí y lo miré.Él me miró fijamente, como pidiéndome que no pusiera en aprietos a esa mujer.Casi se me había olvidado: cuando Mateo la reconoció, su actitud hacia ella fue de respeto.Eso solo podía significar que esa tal Zella tenía alguna relación con él. Quizás hasta le había hecho un gran favor alguna vez.Ese pensamiento me incomodó todavía más.No solo no había logrado desenmascarar a Camila, sino que ahora aparecía alguien más dispuesto a protegerla… y para colmo, alguien que probablemente había sido importante en la vida de Mateo.Él me apretó fuerte la mano.Luego le preguntó a la mujer:—Zella, ¿no estabas en el campo? ¿Cuándo llegaste aquí?La mujer, Zella, contestó:—Fue Camila la que me trajo. Me vio sola y desamparada en el pueblo y decidió traerme para que viviera
Read more
Capítulo 1003
Para cualquiera, escuchar esas palabras sobre Sayuri quizá no significaba mucho. Pero viniendo de una vieja conocida suya, eso era completamente distinto. Seria, miré a Camila y le pregunté directamente: —¿Quieres insinuar que la persona que causó la muerte de Sayuri fui yo? Con tristeza fingida, Camila me respondió: —Aurora, todos sabemos que tú solo querías salvar a tu madre. Ya que Mateo eligió perdonarte, nosotros también te perdonamos. Solo… deberías ir más seguido a la tumba de Sayuri a llevarle flores y arrepentirte; estoy segura de que ella al final también te va a perdonar… —¡Mentirosa! —la interrumpí, sin poder contenerme. Camila se molestó, al parecer no le gustaba mi actitud. —La verdad sobre la culpable de la muerte de Sayuri, todos la conocemos —le dije con sarcasmo—. ¿De verdad crees que porque todos te defienden puedes engañar al mundo entero? Camila fingió desconcierto, con la cara bañada en lágrimas: —Aurora, ¿de qué hablas? Pasó tanto tiempo… ¿acaso todavía
Read more
Capítulo 1004
Lo miré, seria: —¿De qué hablas? Mi padre casi no se atrevía a sostenerme la mirada. Aun así, habló fluido de una forma sospechosa, como si ya trajera el discurso preparado. —Aurora —dijo—, lo pensé bien y creo que uno no puede vivir con la conciencia sucia. Me reí, con sarcasmo: —¿Así que ahora qué vas a decir? Mi padre suspiró, todo teatral, y siguió: —En realidad, yo sé que fuiste tú la que contrató a esas personas para empujarme a apostar, hacerme perder mucho dinero y dejarme acorralado por las deudas. Me molesté mucho. ¿Cómo podía saber eso? Asher, el asistente principal de Mateo, lleva años a su lado y le es absolutamente leal. Además, ya demostró de sobra su valor: cuando traté con él, siempre fue meticuloso y eficiente. Por eso no tenía sentido que Camila descubriera esto. Entonces, ¿dónde había fallado el plan? Repasé cada detalle en mi cabeza y, entre más lo pensaba, más se me bajaba el ánimo. De la nada, recordé esa vez que puse un dispositivo de grabación en la h
Read more
Capítulo 1005
—Mira lo que estás haciendo, ¿de verdad solo vas a quedar satisfecha si logras separarla de tu hermano? —dijo mi padre. Seguí sonriendo, y miré fijamente a Carlos. —Hermano, ¿escuchaste lo que acaba de decir papá? Entonces, ¿de verdad no tienes nada que decir? Mi hermano seguía sentado junto a Camila. Apretó fuerte las sábanas y respondió: —Yo no sé nada. ¿Qué quieres que diga? —Je, qué conveniente eso de “no saber nada” —me burlé. Mi indignación era demasiada. Camila empezó a llorar otra vez: —Aurora, ya han pasado cuatro años, ¿por qué sigues odiándome tanto? Entiendo que me calumnies con otras cosas, pero ¿cómo puedes acusarme de traicionar a tu hermano? —¡Deja de fingir! —le grité, sin poder contenerme. —¡Yo misma te vi cogiéndote a Bruno! Si tienes agallas, ¡júralo con tu vida! —¡Aurora! —Carlos estalló, furioso —Puedes decir lo que quieras de otras cosas, pero no tolero que hables de Camila así. —Exacto, en esta casa siempre he vivido yo sola, ¿qué hombre podría haber
Read more
Capítulo 1006
Miré todo atentamente, sin creer ni por un segundo que Camila de verdad se atreviera a acabar con su vida.Tal como imaginé, Carlos le sujetó la muñeca al instante.Me reí con amargura por dentro. Claro, ella ya había calculado que, estando Carlos tan cerca, él la detendría. Todo fue una farsa.Y lo más ridículo era que mi hermano, cegado por el amor, cayó por completo.Furioso y desesperado, le arrebató el cuchillo de las manos y lo lanzó con fuerza al suelo, gritándole con enojo:—¿Cómo puedes ser tan tonta? ¡Te dije que confío en ti y siempre voy a confiar en ti!Camila se cubrió la cara otra vez y lloró.—Que mientan así sobre mí se siente tan mal... Hoy Aurora los trajo aquí a “atraparme”, mañana inventará otra calumnia. Tú me crees esta vez, ¿y la próxima? La semilla de la duda ya está sembrada en tu corazón y, un día, va a salir a la luz. Cuando eso pase, nuestro amor no podrá continuar.—¡Eso nunca pasará! —Carlos, casi fuera de sí, me lanzó una mirada llena de rabia—. ¡Mira lo
Read more
Capítulo 1007
Mi corazón latía a mil por hora; me temblaba todo el cuerpo y no era capaz de decir ni una sola palabra.Él soltó mi mano y la puso sobre mi hombro, con una mirada preocupada:—Aurora, me lo prometiste.Sí… le prometí que no volvería a ser tan imprudente, que no arriesgaría mi vida por hacerle daño a Camila.Y, aun así, en ese instante, ¿qué hice?Mateo apretaba la hoja del cuchillo, y esa sangre me quemaba los ojos.Lo había herido.Cuando me di cuenta de eso, la tristeza, la frustración y la culpa formaron un remolino dentro de mí.Me dolía el pecho y me quedé sin aire.Sentí que iba a colapsar.Me sentí tan mal que pensé que me iba a morir.Temblando, me llevé las manos a la cabeza y solté un grito desgarrador.En ese instante, Mateo me envolvió en un abrazo que me abrigó.Con su voz grave, me dijo:—Aurora, no tengas miedo. Estoy aquí. Yo creo en ti.Me quedé viendo el cuchillo manchado de sangre en el piso, y empecé a llorar sin control.Hacía un poco que le prometí no perder la c
Read more
Capítulo 1008
De la nada, Carlos se metió en mi camino. Preocupado y conflictuado, me preguntó:—Tú… ¿estás bien?Mi padre también se acercó, fingiendo inquietud:—Aurora…Yo respondí, con una sonrisa de rabia:—¿Y ustedes quiénes son? ¿Acaso los conozco?La cara de Carlos cambió; los ojos se le enrojecieron, pero no dijo nada.Mi padre suspiró:—Aurora, no seas así. No importa lo que pase, sigo siendo tu padre. Eso nunca va a cambiar.No quería ni mirarlos.Cerré los ojos, agotada, y me acurruqué en el pecho de Mateo.Él entendió, me abrazó fuerte y miró fijamente a mi padre y a Carlos:—Desde hoy, Aurora no tendrá nada que ver con ustedes. No vuelvan a molestarla.—No es eso, Mateo —intentó responder mi papá—, ella no entiende, pero ¿tú también…?Mateo lo miró con irritación:—Mi esposa no necesita que le digan si entiende o no. Si quieres seguir viviendo en Ruitalia, mejor cierra la boca.Los labios de mi padre temblaron, pero no se atrevió a decir nada más.Entonces, Mateo alzó la mirada hacia t
Read more
Capítulo 1009
—No pasa nada —Mateo me miró con una ternura infinita y sonrió—. Es solo una herida chiquita, tú me la curas en la casa.¿Cómo iba a ser una herida chiquita?Él apretó tanto el filo de la navaja que cada dedo quedó abierto.¿Cómo podía decir que era “solo una herida chiquita”?Yo sabía que lo decía para consolarme; no quería ir al hospital porque me veía mal de ánimo y lo único que quería era que yo descansara.—¿Vas a gastar todas las lágrimas de tu vida en un solo día? —Mateo me acarició la cara, me secó el llanto y me habló, con una sonrisa.Pero entre más usaba ese tono calmado para tranquilizarme, más me dolía y más culpa sentía.—Está bien, llorona, volvamos a casa.Yo no dije nada más; asentí.—Está bien.Cuando llegamos a la casa, empecé a buscar desesperada el botiquín.Quizá me moví muy rápido, o tal vez fue porque no había comido nada en todo el día, sumado a las emociones intensas de hace un momento.Me mareé.Cuando bajaba las escaleras con el botiquín en la mano, estuve a
Read more
Capítulo 1010
Me acomodó en la cama, me arropó y me acarició la frente. Con voz suave, dijo:—Duerme bien; cuando despiertes, todo va a estar mejor.Mientras me hablaba, se paró.Pensé que se iría, y le agarré la mano de inmediato.Me sonrió:—Tranquila, me voy a quedar contigo.Se quitó la chaqueta, se acostó a mi lado y me acercó a su pecho.Me quedé ahí, apoyada en su pecho tibio, y por fin mi corazón empezó a calmarse.El viento de finales de otoño era frío, y las hojas secas golpeaban la ventana.Me quedé mirando por la ventana, perdida.En mi cabeza aparecían los recuerdos de esos tiempos felices cuando la familia estaba unida.Nunca entendí por qué ese hogar tan lleno de cariño se volvió esto.Después de que me traicionaron las personas más cercanas, esa ternura del pasado se convirtió en un arma, cortando una y otra vez mi corazón.Apreté los labios, busqué el brazo de Mateo y lo abracé con fuerza.Él besó mi nuca y me susurró:—No pienses en nada, duerme tranquila.—Solo que no entiendo… —m
Read more