All Chapters of Nunca conoces a quien tienes al lado: Chapter 1631
- Chapter 1640
1927 chapters
Capítulo 1631
Apenas llegué a mi departamento, me encerré. Aparte de cuando pedía comida a domicilio, casi no tenía contacto con nadie. Javier venía a verme de vez en cuando, pero casi nunca subía a tocar la puerta; se quedaba abajo, mirando hacia mi ventana. En cuanto yo lo veía allá abajo, le cerraba la cortina.De verdad no entendía por qué había hecho todo lo posible por separarnos a Mateo y a mí. Él sabía muy bien que, pasara lo que pasara, yo nunca iba a estar con él, pero insistía. Supongo que pensaba que solo conseguiría lo que quería si todos éramos infelices.Después de varios días encerrada, extrañaba a Mateo cada vez más. No sabía si ya había vuelto o si sus heridas estaban mejor. Al final, ese día no aguanté y estuve mucho tiempo dando vueltas frente a la villa de los Cardot, pero se hizo tarde y no vi a Mateo por ningún lado.Al día siguiente tampoco pude contenerme y fui a buscar a Alan para preguntar. Me repetía una y otra vez que, con tal de saber que Mateo estaba bien, lo dejaría i
Read more
Capítulo 1632
Chloe estaba jalándome para entrar a la casa cuando escuché un grito de furia y muy conocido detrás de mí.Me asusté al reconocer la voz de Alan. Entonces... ¿Mateo vino con él?Por un momento no fui capaz de voltear.Chloe se molestó y volteó para regañarlo:—Pero, ¿qué te pasa? ¿Estás ciego o qué? ¡Es Aurora! ¿Por qué gritas como loco?Alan se acercó rápido, me agarró del brazo y me sacó del patio a empujones.—¡Vete! Aquí no te queremos.Chloe se asustó e iba a decir algo, pero Alan le gritó:—¡No diga nada! Usted no entiende, de verdad. En el futuro no meta a cualquier desconocida en la casa. ¿Quién sabe qué intenciones trae?—¡Ay, mocoso desgraciado! ¿Te volviste loco? —Chloe le dio un golpe en la cabeza—. ¡Abre bien los ojos! Es Aurora. Si la tratas así, cuidado y Mateo te da una paliza.—¡Ja! —Alan se rio y me lanzó una mirada burlona—. Tranquila, aunque hoy te golpeara de verdad, Mateo no diría nada. ¿Me crees o no?Apreté los labios y tuve que aguantarme las ganas de llorar.C
Read more
Capítulo 1633
—Con ese comportamiento tuyo de venir a provocarlo de vez en cuando, lo único que haces es destrozarlo por completo —continuó Alan—. Si no fueras buena amiga de Valerie, de verdad tendría ganas de echarte de Ruitalia.Apreté los labios; sentí una ráfaga de punzadas dolorosas en el pecho. Frente a esas palabras suyas, no tuve fuerzas para responder nada.Alan me miró con indiferencia y dijo:—Ya está, lárgate de una vez. De ahora en adelante, no vengas a buscarme. No te voy a decir nada relacionado con Mateo. Ahora me arrepiento de haberme esforzado tanto en ese momento para que ustedes dos se arreglaran. Si no, Mateo no habría terminado tan herido por tu culpa. Y de verdad no lo entiendo: si a la persona que amas es a Javier, ¿por qué sigues viniendo a provocarlo? ¿Crees que una mujer como tú disfruta jugando con los sentimientos de los demás? En cualquier caso, no voy a volver a permitir que lo dañes. Para que lo sepas, fui yo el que borró de su teléfono todos tus datos de contacto.E
Read more
Capítulo 1634
Parecía que me estaba ayudando a recuperar el aliento; me daba palmaditas suaves en la espalda, una y otra vez. Antes, Mateo también me tranquilizaba así, con paciencia y ternura.De repente, sentí ganas de llorar. Me volteé rápido y me tiré al pecho de esa persona.—Mateo, te extraño tanto...Pero un segundo después, el olor de Javier me invadió y sentí un rechazo inmediato. Lo empujé con fuerza y le grité:—¡Tú no eres Mateo! ¡Lárgate!Javier dio unos pasos para atrás y me miró en silencio; en sus ojos oscuros solo había tristeza.—Aurora, volvamos, ¿sí? —dijo, muy triste—. Me preocupa mucho verte así.—¡Lárgate! ¡Prefiero morirme antes que irme contigo! ¡Vete!Grité hasta quedarme sin voz; el cuerpo me temblaba de la rabia. Si no fuera por él, ¿cómo habría llegado mi relación con Mateo a este punto?Javier apretó los puños. La tristeza de su mirada se fue volviendo furia absoluta:—Lo tuyo con Mateo ya es imposible. Lo único que tienes que hacer ahora es cuidarte y tener a este niño
Read more
Capítulo 1635
Después de que decidí enfrentar la vida otra vez, mi estado de ánimo también mejoró un poco. Cuando sonó el teléfono por segunda vez, contesté.—Aurora, por fin te dignas a contestar —dijo Carlos al teléfono, después de un largo suspiro de alivio. Sonreí un poco.—¿Pasa algo?—Nada en especial. Es solo que hace mucho que no te veo y he estado preocupado por ti. ¿Estás bien?—Estoy bien.Seguí sonriendo, aunque trataba de no pensar en nada de lo que había pasado en este tiempo. Carlos se quedó callado un par de segundos y luego dijo:—Aurora, ya reservé una mesa. Vamos a cenar juntos esta noche… papá también va a ir —por instinto quise decirle que no, pero Carlos continuó rápido—. Aurora, en serio estoy muy preocupado por ti. Quiero verte. Si no quieres ver a papá, no le aviso, ¿sí? Te lo ruego, solo ven a verme un momento, por favor. Hoy fui a visitar a mamá otra vez… Me siento muy mal, es mucha la carga. Le dije muchas, muchísimas cosas. Le conté que hice un montón de estupideces, qu
Read more
Capítulo 1636
Mi pánico fue instantáneo.Pasmada, me quedé mirando a la persona que salió del salón. Aunque no era Mateo.Al instante, sentí una mezcla de decepción y de alivio que no podía explicar.Todavía quería asomarme por la rendija de la puerta para ver adentro, pero cerraron rápido.La persona me miró raro y se fue a un lado a contestar el teléfono.Bajé la mirada y suspiré.¿Qué más quería yo?Así estaba bien, ¿no?¿Por qué insistía en verlo, si verlo no iba a cambiar nada?Y si él me veía y se volvían a abrir las heridas, ¿qué iba a hacer entonces?Fui yo la que le dijo esas palabras que lo lastimaron.Mateo ya hizo lo que tenía que hacer; ¿por qué sigo dándole vueltas al asunto?Tal como dijo Alan, mi indecisión solo le iba a causar más daño.Desanimada, seguí a la mesera hacia el salón reservado.Carlos y mi papá ya habían llegado.El lugar era elegante y discreto; solo estábamos los tres y todo estaba muy tranquilo. Apenas entré, Carlos me recibió emocionado y me llevó a sentarme.—Auro
Read more
Capítulo 1637
—Si hace cuatro años la encubrías por dinero, entonces dime: después, cuando Carlos empezó a ganar dinero, ¿por qué seguiste protegiéndola? Debes saberlo bien: yo soy tu hija biológica.Cuando mencioné a Camila, la cara de Carlos se oscureció, mostrando una mezcla de agobio y dolor; para él, ella se había convertido en una pesadilla imposible de borrar. Había pensado que, probablemente, sería algo de lo que no lograría desprenderse en toda su vida.Miré fijamente a mi padre, sin poder dejar pasar el hecho de que siempre la hubiera protegido de esa manera; él desvió la mirada y guardó silencio durante un largo rato. Me reí sarcásticamente.—¿Es tan difícil decirlo? ¿O acaso tú también te acostaste con Camila?Apenas terminé de hablar, mi padre le dio un golpe fuerte a la mesa, se puso de pie y me gritó furioso:—¡Maldita malagradecida! ¿Cómo te atreves a hablarme así? ¡No me extraña que Mateo no te quiera! Con ese carácter tuyo, ¿quién podría soportarte? —mi padre me gritaba.—¡Ya basta
Read more
Capítulo 1638
Volteé a ver a Carlos y le dije:—Espérame un momento, dejé el celular en el reservado.Carlos iba a abrir la puerta del auto.—Voy yo a buscarlo.—No hace falta, voy yo.Mientras hablaba, ya me había dado la vuelta para entrar otra vez al restaurante. Sin embargo, apenas llegué al segundo piso, me quedé paralizada y no pude dar ni un paso más. Una figura muy conocida estaba saliendo de ese salón.¿Quién más podía ser sino Mateo?Me quedé mirándolo, inmóvil; el corazón me latía muy fuerte. Estaba más flaco. Se veía tan serio que parecía una persona completamente distinta, casi como de otro mundo. Me miró fijo, pero no reaccionó. Esa calma, esa indiferencia absoluta, era la mirada que uno le da a un desconocido.Cuando se acercó, me puse tensa y el corazón se me aceleró. Pensé si me iba a decir algo. Y si lo hacía, ¿qué me iba a decir? Mientras se acercaba, yo estaba tan nerviosa que hasta me temblaban las manos.Sin embargo... pasó por mi lado sin parar.En ese instante, sentí un dol
Read more
Capítulo 1639
—Javier no me contó mucho más —dijo Carlos—. Pero cuando te veo así, se nota que todavía sientes algo por Mateo. ¿Será que se enamoró de otra persona?—No —yo no sabía cómo explicarle la amargura que sentía por dentro; me sequé las lágrimas y traté de sonreír—. En realidad, así está bien. En serio. Fui yo la que decidió terminar con todo. Mira qué bien estamos ahora: él tiene su vida y yo la mía. Todo está bien.Carlos se quedó callado un buen rato, mirándome. Al final, suspiró.—Está bien. No entiendo del todo lo que pasa entre ustedes, solo espero que puedas ser un poco más feliz, pero mírate...—Estoy bien —le dije, forzando una sonrisa—. En serio, estoy bien.Carlos me miró, triste.—Aurora, si de verdad estuvieras bien, no estarías así. Además, hay algo que te quiero preguntar hace rato: ya que te separaste de Mateo y estás embarazada de Javier, ¿por qué no estás con él? ¿Será que Javier...?—No... —Como volvía a tocar ese tema tan doloroso, mis emociones se desbordaron y lo miré
Read more
Capítulo 1640
Sentí que el corazón se me hundía.—¿Qué pasó? ¿Acaso no estaba siempre en coma en el centro de detención? ¿Cómo se pudo escapar así de la nada? Y además, ¿cómo iba a poder escapar tan fácil ella sola?—Según dicen, ya despertó hace tiempo; aprovechó un descuido del médico, lo atacó y se escapó —dijo Carlos, con voz grave.—Entonces seguro alguien la estaba ayudando. El centro de detención no es un hospital, y ella estaba herida de gravedad; sin alguien que la apoyara desde afuera, hubiera sido imposible escapar.Mientras hablaba, pensé en Jeison y en Javier.Si Jeison salvó a Camila, sin duda era porque todavía quería usarla para enfrentarse a Mateo y a mí; si Javier la salvó, era porque Camila era su hermana menor y la que más quería.Así que los dos tenían motivos para rescatar a esa mujer.Pero si de verdad fue Jeison el que ayudó a Camila, entonces la situación se iba a poner mucho más complicada.Eso significaba que Camila iba a volver a atacarnos a Mateo y a mí.Camila ya estaba
Read more