All Chapters of Nunca conoces a quien tienes al lado: Chapter 271
- Chapter 280
1882 chapters
Capítulo 271
Me quedé tiesa como estatua.¿En serio tengo tan mala suerte? ¿Otra vez me topo con Mateo y Camila en el hospital?—Aurora, ¿qué haces aquí?Efectivamente, era la voz asquerosamente dulce de Camila.Cerré los ojos, frustrada. La próxima vez que venga al doctor, mejor elijo otro día y otro hospital.Aunque... ¿De qué sirve? Parece que no importa cuándo o dónde vaya, siempre termino encontrándomelos.No sé si es mala suerte o el destino jugándome una broma pesada.—Aurora, ¿otra vez en el hospital? —preguntó Camila desde atrás.Apreté los labios. ¡Esa pregunta se la debería hacer yo a ella!Me di la vuelta, sintiendo el cuerpo tenso.Mateo me miraba con cara de pocos amigos, como si no me hubiera acosado esa mañana.Sus ojos amenazantes pasaron por mí y se detuvieron en la bolsa de pastillas que llevaba.Por suerte, la bolsa tenía el logo del hospital y no se veía qué traía adentro.Pero, no me podía confiar... él era capaz de quitármela de un jalón.Así que la escondí atrás de mí y le s
Read more
Capítulo 272
—¡Ay no! —Camila jaló la manga de Mateo, haciéndose la víctima—. No hagas eso, al fin y al cabo, Aurora no dijo nada malo, no lo hagas por mí...—¡Cállate desgraciada! ¿No te da pena ser así de dramática? —grité, sintiendo que el coraje me quemaba por dentro.De pronto, Mateo me agarró del cuello con fuerza y me empujó contra la pared. Sus ojos tenían un brillo peligroso:—Te dije que te callaras. ¿Por qué no puedes hacer caso y ya?—Pues entonces dile a ella que se calle. Fue la que empezó a hablar mal de mí, ¿por qué siempre tengo que ser yo la que se queda callada?No sé qué me pasó, pero en ese momento sentí que ya no aguantaba más. Mi voz temblaba, casi se quebraba. Pero no quería que Mateo viera lo afectada que estaba. Sabía que si me veía débil, solo se burlaría de mí.Él me miró fijo, con esos ojos oscuros que siempre me vencían. Y la verdad, ya ni quería seguir luchando. Todo lo de él y Camila me daba asco.Intenté ignorar el dolor en el pecho y le dije con voz cortante:—Ya n
Read more
Capítulo 273
Me mordí la lengua y no dije nada.En ese momento, sentía tanto coraje contra Mateo que hasta pensé en usar a Javier para hacerlo enojar.Pero, ahora que lo pienso bien, qué idea tan tonta.¿Cómo se me ocurrió usar a otro hombre para provocar a alguien que ni siquiera me quiere?Javier se quedó callado un rato mirándome, luego dejó escapar un suspiro:—Vamos, te acompaño.—No hace falta —le contesté—.Afuera hay muchos taxis, puedo tomar uno sin problema.Javier no insistió:—Como quieras.Hizo una pausa y añadió, con un tono que sonaba algo cortante:—La próxima vez, mejor no uses a otros para tus juegos con Mateo.Me sorprendió que le importara tanto.—Perdón, no volverá a pasar —respondí.Javier me miró unos segundos sin decir nada, luego dio media vuelta y se fue de regreso a los consultorios.Lo seguí con la vista mientras se alejaba, preguntándome si todavía tenía cosas que hacer en el hospital. Menos mal no acepté que me llevara.Al salir del hospital, me sentía como un trapo mo
Read more
Capítulo 274
Mateo se acercó a mí y puso su mano en la puerta con fuerza, impidiéndome cerrarla.El repartidor lo miró, luego me vio a mí, y se fue corriendo.Mateo mantenía la mano en la puerta mientras me observaba desde arriba. Su mirada era más escalofriante que la brisa en invierno.Me reí con amargura, sintiendo que el coraje me quemaba por dentro.¿En serio? ¿No había sido suficiente con lo del hospital? ¿Ahora venía a mi departamento?Por suerte solo me metí con Camila dos veces. Si le hubiera hecho algo peor, ¿me habría matado?Intenté contener la tristeza y la rabia que sentía.Lo miré con dureza y le grité:—¡Quítate! ¡Quiero cerrar!Pero en vez de moverse, empujó la puerta con fuerza y entró.Yo retrocedí, mirándolo con furia:—¿Qué quieres ahora?Mateo cerró la puerta y se quedó mirándome, en silencio.El cigarro en sus dedos seguía encendido, llenando el cuarto de humo.Sentí asco y rabia. No pude evitar gritarle, agitando la mano:—¡Lárgate de una vez!Él se puso aún más molesto.Com
Read more
Capítulo 275
Me asusté y luché con todas mis fuerzas.Le grité con desprecio:—Mateo, ¡quítate de encima, no me toques, quítate!Pero mis intentos de escapar solo lo enfurecieron más.Los ojos de Mateo se pusieron rojos y llenos de furia, como si estuviera dispuesto a matarme.Él empezó a rasgarme la ropa.Me asusté tanto que comencé a llorar, gritándole sin importarme:—¡Quítate, de solo sentir que me tocas me dan ganas de vomitar, quítate...!—¿Cómo...?Mateo se detuvo por un momento.Me miró fijamente, sus ojos oscuros como un pozo sin fondo, completamente terrorífico.Con un tono de psicópata, me preguntó:—¿Dices que te doy ganas de vomitar?Temblando, lo miré sin poder decir una palabra, completamente aterrada.El hombre que tenía en frente ya no era el que conocía.Seguía teniendo la misma cara hermosa, pero en este momento era más aterrador que cualquier demonio.Comenzó a acariciar mi hombro y, de repente, le salió una risa infernal.—¿Y qué pasa si te dan ganas de vomitar? ¡Aún así tendrá
Read more
Capítulo 276
Esos diez mil dólares... sin duda eran el pago por haber dormido con él.Sonreí con amargura, sintiendo vergüenza de mí misma.Ese hombre me envió ese dinero en este momento solo para humillarme.Porque le dije que su contacto me daba asco, y él, a propósito, me mandó dinero para recordarme que solo soy una mujer interesada que vende su cuerpo.Apoyada en el sofá, me reí con rabia mientras las lágrimas rodaban por mi cara.—Ja... Mateo.Espera. Cuando ahorre suficiente, cuando encuentre cómo escapar...Me iré tan lejos que nunca más podrás tratarme como un trapo sucio.Al día siguiente, me levanté temprano para trabajar.El clima estaba realmente frío.Al salir, me puse un abrigo ligero.Había perdido tanto peso que la ropa me quedaba holgada.Coloqué un pequeño cojín bajo mi ropa - perfecto, no se notaba.Así, aunque mi vientre creciera, no sería obvio.Pero si Mateo volvía a acostarse conmigo sin ropa, lo notaría de inmediato.Toda mi energía se desvaneció al pensarlo.Enojada, arroj
Read more
Capítulo 277
Intrigada, miré a Lucy y pregunté:—¿Qué pasa?—Llévale este informe al señor Bernard —dijo Lucy como si fuera lo más normal, dejándolo caer sobre mi escritorio.Sentí que una irritación me invadía.—Hazlo tú, tengo otras cosas pendientes.—¿Ah, okey? —Lucy se molestó al instante—. ¿Ahora te crees importante por trabajar un poquito? ¡Solo te pido que entregues algo y ya te pones difícil! ¿Quieres que te paguen sin hacer nada?—Déjame los documentos, yo me encargo de la tabla —interrumpió otra secretaria, la misma que me había asignado el informe.—Pero antes, entrégaselo a Lucy.—Exacto. Tú, que solo haces tareas básicas, ¿no se supone que debes obedecer?Me aguanté las ganas de reír, aunque en realidad estaba fastidiada.Todos sabían que Mateo estaba de un humor horrible hoy, como una fiera enjaulada, y nadie quería acercársele.¿Por qué tenía que ser yo la que se arriesgara?Empujé el informe de vuelta hacia Lucy y le dije con calma:—Llévalo tú.—¡¿Qué?! —Lucy casi gritó, furiosa—.
Read more
Capítulo 278
Mateo era impredecible. Su humor cambiaba sin aviso y actuaba de formas que nadie entendía. Si se enojaba, lo más probable era que Lucy terminara sin trabajo.La verdad, que la despidieran no era mi problema.Pero, yo también pronto sería madre de dos niños. No es que me importara Lucy, pero sus hijos sí me daban pena.Al final, no era para tanto. Solo era entregar un papel, no caminar sobre fuego.Me detuve frente a la puerta de su oficina y toqué con cuidado.—Pasa, por favor.Su voz sonó seca, sin rastro de amabilidad. Respiré hondo y abrí la puerta.Mateo estaba reclinado en su silla, fumando. Tenía una expresión tan tensa que parecía a punto de estallar.Al verme, parpadeó como si no lo creyera, pero, luego sus ojos oscuros se abrieron con desconfianza.Bajé la vista y le dije sin emoción:—Traigo el informe.Él no respondió. Solo me miró fijamente, con una actitud tan hostil que entendí por qué nadie se atrevía a acercarse.No era un hombre con el que quisieras meterte.Avancé rá
Read more
Capítulo 279
Me quedé helada con su grito. Después de un rato, giré y me fui.Ese tipo era de lo más raro.Solo le pregunté si se sentía mal y me contestó como fiera, diciendo que no quería mi lástima.Qué chiste.¿Quién iba a sentir pena por él?Mírenlo bien: se cree el dueño del mundo.Si voy a compadecerme de alguien, seguro no sería de Mateo, ¿no?Justo cuando abría la puerta para salir, escuché algo romperse atrás.No me volteé. En mi mente, le dije: "Pinche loco".Al salir de la oficina, todos me estaban viendo.Seguro esperaban verme llorando después de enfrentar al jefe enojado.Y como salí entera, vi lo decepcionados que se pusieron.Me dio risa. Qué ganas de verme jodida.—Aurora, ¿y? ¿Qué dijo el señor Bernard? —Lucy se me acercó corriendo.Le tiré el informe todo arrugado:—Dijo que tu trabajo es copiado y mal hecho. Estaba muy enojado. Dijo que estás despedida.A Lucy se le fue el color de la cara y empezó a llorar:—¿Y ahora qué hago? No puedo perder este jale. Anoche mi niña no me de
Read more
Capítulo 280
—¡Claro que sí! —dijo Lucy—. Aunque Camila solo es su asistente, el señor Bernard le da más beneficios que a las supervisoras de todo el equipo. ¿Sabes? Ella puede entrar a su oficina cuando quiera, sin avisar ni tocar la puerta. Y lo que más coraje da es que el señor Bernard sí la trata bien. Una vez, cuando ella estaba descansando en la oficina, dijo que quería un postre de una panadería muy famosa… y él mismo fue a hacer fila por más de una hora para comprárselo.—¿Y tú cómo sabes que estuvo tanto tiempo esperando? —pregunté, sin mostrar nada en mi voz. No me imaginaba a Mateo siendo tan paciente.Aunque… si en serio quería a Camila, tal vez sí era capaz.Lucy se quedó callada un rato, como pensando, y luego contestó:—Eso dice todo el mundo… Es lo que se comenta. Hasta hay quien dice que el señor Bernard y Camila se van a casar. Por eso todos tratan de quedar bien con ella, porque creen que será la esposa del jefe.Cerré la boca.Los chismes no salen de la nada.Si todos lo decían,
Read more