All Chapters of Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró: Chapter 241
- Chapter 250
564 chapters
Capítulo 241
Celia apretó la mano y rio.—Pero hay condiciones, ¿cierto?Él se detuvo al abrochar los botones de su traje. —¿Y si te digo que no?—¿Crees que te creería?César sonrió levemente, con un poco de amargura.—Y si te digo que sí, ¿aceptarías?Ella guardó silencio, evitando su mirada. Al notar que solo quería alejarse, él mostró un poco de decepción mientras tomaba su mano por la tensión.—Mira, sabes que no las aceptarías, ¿para qué me lo preguntaste? Si digo que no hay condiciones, no las habrá. Y si no quieres creerme, no importa.Celia retiró su mano, mirándolo.—¿Y cuál es tu intención? Me has ignorado tantos años, ¿no? Esa indiferencia me parece muy bien. Además, cuando defendías, protegías y consentías a Sira y a su hijo, nunca imaginaste lo que te estaría esperando, ¿cierto?César se tensó por un instante, pero recobró la compostura.—Celia, te compensaré lo que te debí. —Prometió.—No me importa tu compensación. —Los ojos de Celia se enrojecieron de nuevo—. ¿Tu compensación podr
Read more
Capítulo 242
¿Llevarla segura a casa? Celia soltó una sonrisa irónica, cargada de desprecio.—Él solo quiere saber dónde vivo.Nicole mantuvo una sonrisa educada pero evasiva.—Bien, ya que tanto le interesa, lléveme al Jardín Rosal.Nicole la observó con recelo, sintiendo que esta había accedido con demasiada facilidad... Algo olía a trampa… Cuando llegaron al complejo residencial, obligada por las órdenes de César, ella acompañó a Celia hasta su piso, sin oponer resistencia.Durante el trayecto, Celia había obtenido el perfil de Nicolás a través de Dylan. Minutos después de enviar la solicitud de Instagram, él la aceptó.Nicolás: "¿Qué pasa?"Celia: "Dame la contraseña de tu casa, por fa".Nicolás: "¿Para qué?"Celia: "Hazme un favor. Te invito a comer otro día".Poco después, él le envió la contraseña. Al salir del ascensor, ella se dirigió al apartamento. Deslizó la tapa de la cerradura digital e ingresó la contraseña y esta se desbloqueó. Nicolás se quitó el delantal con calma y avanzó hacia l
Read more
Capítulo 243
La psicóloga, Miranda Mora, trazó un círculo con su bolígrafo alrededor de las palabras "cambio traumático" y "ruptura matrimonial" en el papel.—Doctora, ¿es grave mi condición? Después de todo, es cierto que tuve el impulso de matar a una persona cuando estaba fuera de control —preguntó Celia, inquieta, apretando su bolso.En casa de herrero, cuchillo de palo. Aunque ella era doctora, ante este problema, se sentía impotente. Miranda guardó el bolígrafo, luego le explicó con paciencia.—En general, el resultado de la evaluación psicológica aún está dentro del rango normal. Ahora muestra una leve tendencia a la violencia en ciertas ocasiones y depresión. Cómo se ha reprimido durante tanto tiempo. La represión prolongada es un factor importante en los daños psicológicos.Celia guardó silencio.Luego añadió:—El impulso homicida solo ocurrió una vez, ¿cierto? Ella asintió con la cabeza.—¿Dirigido contra solo una persona?—Sí.—Es un tipo de estrés específico. —Analizó Miranda con la ba
Read more
Capítulo 244
—¿Me preguntas por qué me casé contigo? —Celia soltó una risa burlona—. Te dije que no era por el título de señora Herrera, pero nunca me creíste, ¿no es así? Si no me crees, ¿qué sentido tiene tu pregunta?—Sí, lo tiene —César se acercó todavía más—. Al menos, quiero saber tu respuesta.Ella permaneció impasible.—¿Quieres una respuesta? Claro. Escucha, me casé contigo por dinero.Al notar su tono provocativo, él entrecerró los ojos.—Estas no son palabras sinceras.—¿O acaso crees que me casé contigo porque me gustabas?Él guardó silencio. Después de un momento, preguntó:—¿Acaso no fue así?Ella dudó un instante, luego desvió la mirada y no lo volvió a mirar.—Hice un trato con tu abuela para obtener el título de señora Herrera. Mi papá quería que la familia Sánchez resurgiera, así que, como su hija, necesitaba casarme con un hombre poderoso y adinerado para ayudar a mi familia. Eso es razonable, ¿no?César la observó con calma, como intentando discernir la veracidad de sus palabras
Read more
Capítulo 245
Nicolás percibió su preocupación e intervino.—Él no te culpará.—Lo sé. —Celia miró a Nicolás con una sonrisa leve—. Pero creo que puedo resolver mis asuntos con él por mí misma.César alzó una ceja.—Está bien. —Nicolás abandonó la oficina al ver su actitud.Él mostró una sonrisa de ligereza. Tomó la mano de ella y le dio un suave apretón.—¿Cómo piensas resolver nuestros asuntos?Retiró la mano de su agarre, soltando una sonrisa tenue.—¿Por qué no lo adivinas?Él permaneció en silencio.—César, ¿puedo interpretar tu comportamiento de hoy… como el resultado de tu amor? —Celia ajustó la solapa de su traje, manteniendo esa sonrisa poco sincera—. No quieres divorciarte, ¿porque te has enamorado de mí?Él entrecerró los ojos.—¿Y cuál es tu opinión?Ella retiró la sonrisa, presionando su dedo contra su pecho.—¿El gran señor César Herrera teme expresar sus sentimientos?Él se tensionó, con una mezcla de sentimientos cruzando fugazmente por sus ojos.—Lástima que ya es demasiado tarde. —
Read more
Capítulo 246
—¿Por qué sabes lo de mi hermano...? —Celia se sorprendió—. ¿Lo escuchaste todo ayer?—No era mi intención. —Nicolás cruzó los brazos—. Pero no imaginaba que tu esposo fuera César.Ella guardó silencio.—Puedo ayudarte. —Se ofreció.—¿Quieres ayudarme? —replicó ella—. Podrás ayudarme una vez, pero, ¿qué pasará cuando surja la otra? Además, aparte de ser alumna de tu abuelo, no tenemos ninguna otra relación. ¿Por qué arriesgarás ofender a la familia Herrera por mí?Él no estaba contento con esa actitud.—Es que ese tipo me cae mal, ¿bueno?—Eso es asunto tuyo. Prefiero resolver mis problemas sola. Gracias por tus palabras, pero ahora estoy más lúcida que nunca —le dijo mirándolo, luego tomó la maleta y entró al ascensor.Nicole la esperaba junto al auto. Al verla salir, se acercó a tomar su equipaje. Sin pronunciar palabra, Celia abrió la puerta y se acomodó en el asiento trasero. Arriba, Nicolás observaba desde el balcón cómo el auto abandonaba el complejo. Su celular vibró en el bolsi
Read more
Capítulo 247
Celia pasó junto al auto de César y se fue al vehículo de Estrella, quien asomó la cabeza por la ventana y le preguntó:—¿Por qué estás en un centro de rehabilitación?—Mi hermano está aquí.Cuando estaba a punto de decir algo más, vio otro auto estacionado al frente y un hombre bajó. Sin saber por qué, esa silueta le resultaba familiar. Pronto recordó: lo había visto una vez entre los invitados en un banquete de su familiar. Entre multitudes diversas, él era el más atractivo. Era casi imposible olvidarlo.César se detuvo al lado de Celia, rodeando su cintura con el brazo.—¿Es tu nueva amiga?Estrella se sorprendió, mirando a Celia, quien sonrió.—Sí. Es la primera amiga que hice en Rivale. —Explicó.Dicho esto, se liberó de su agarre y se enfrentó a él.—Vamos en la misma dirección. Señor Herrera, no necesita por qué acompañarnos.Él la miró y, en lugar de enfadarse, también sonrió.—Como quieras.Celia abrió la puerta y subió al auto de Estrella. César observó el auto alejándose con
Read more
Capítulo 248
Los presentes mostraron expresiones incómodas al escuchar sus palabras. Las palabras de Celia sin duda se convertirían en el tema más comentado en ocasiones privadas. Después de todo, casi cada uno de los círculos altos tenía sus escándalos, especialmente esos sobre amantes o hijos ilegítimos. Las damas estaban muy familiarizadas con esos chismes.Sin embargo, nadie los sacaba a la luz como Celia. Incluso si sus propios esposos les eran infieles, ellas preferían hacer la vista gorda para proteger su dignidad y la reputación familiar. No esperaron que ella fuera tan atípica y se atreviera a exponerlo. Parecía que buscaba humillarlo…Nadie quería ofender a un Herrera, sin saber cómo reaccionar. Solo Jorge intervino para aliviar la tensión, bromeando con una sonrisa forzada.—Bueno, es que la señora Herrera tiene mucho sentido del humor y está bromeando…Nadie sabía si era una broma o no, pero, por cortesía, le siguieron la corriente. Cuando la multitud se dispersó, César dejó su copa y s
Read more
Capítulo 249
Celia se sorprendió, quedándose aturdida. César le sonrió con ternura, como si nada hubiera pasado.—Prefieres sabores ligeros, ¿cierto? Te prepararé otro plato.Al terminar de hablar, se fue a la cocina. Ella apretó los puños, se levantó de un golpe y luego le gritó con furia:—¡César! ¡No quiero tu desayuno! ¡Y tú no necesitas cocinar para mí!Él se detuvo en seco, como si no la hubiera oído.—Debes desayunar antes de ir a trabajar.Celia lanzó los cubiertos en la mesa contra el suelo con fuerza. Él salió de la cocina. Al ver los fragmentos en el suelo, se acercó y tomó sus manos, revisándolas con mucho cuidado.—¿Te lastimaste? —Se preocupó.El estruendo alarmó a Nicole y también a los guardaespaldas. Entraron apresurados y vieron el desorden en el suelo. Nicole contuvo las palabras que estaba a punto de decir. Al no haber mayores problemas, se retiraron.Ella apretó los puños, retirando las manos sin mirar a César. Él sabía que estaba desahogando su furia. —Descárgate conmigo si q
Read more
Capítulo 250
Por la tarde, una decena de pacientes esperaban la consulta de neurología. Todos habían ido por Nicolás y algunos incluso eran pacientes habituales. Celia se encargaba de tomar notas mientras él revisaba los resultados de los exámenes, evaluando la situación de cada caso y determinando la necesidad y tipo de intervención quirúrgica.En ese momento, un anciano con debilidad general, de alrededor de sesenta años, fue ingresado en silla de ruedas por sus familiares.—Doctor Gómez. —Una mujer de mediana edad lo saludó con respeto.Nicolás reconoció al paciente y a sus familiares.—Son familiares del señor Ramos, ¿cierto?—Sí, qué buena memoria tiene usted —respondió ella, con voz cargada de culpa—. El año pasado mi esposo estuvo hospitalizado en neurología. En ese entonces, el jefe de departamento le pidió que nos programara el tratamiento... Si hubiéramos seguido su recomendación, mi esposo no estaría así ahora...La mujer no podía ocultar su arrepentimiento, con sollozos contenidos en su
Read more