All Chapters of EL ÚLTIMO BESO... ANTES DEL DIVORCIO: Chapter 81
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EL PRIMER BESO… DESPUÉS DEL DIVORCIO. CAPÍTULO 14. El monstruo bajo la cama
EL PRIMER BESO… DESPUÉS DEL DIVORCIO. CAPÍTULO 14. El monstruo bajo la camaLos oficiales se acercaron, saludaron brevemente a Julie Ann, y luego miraron a Rebecca con profesional seriedad.La sala entera comenzó a murmurar; los invitados giraban el cuello para ver qué pasaba, y las cámaras de los reporteros se alzaron de inmediato. Julie Ann, encantada con la atención, paseó la mirada por el lugar como una reina a punto de dar su discurso.Pero Rebeca había hecho lo mismo y se encontró con los ojos de aquel hombre de traje oscuro, que ya estaba esperando su señal y que se abrió paso entre la multitud y se acercó con expresión de dominio absoluto.—Bueno, ya que estamos haciendo las presentaciones, les presento al Fiscal de Distrito. Es a él a quien deben enseñarle los cargos y la orden de arresto.Por un segundo lo mismo los oficiales que Julie Ann se quedaron paralizados, luego el Fiscal de Distrito levantó la mano con un gesto breve, indicando a los dos policías que lo siguieran ha
EL PRIMER BESO… DESPUÉS DEL DIVORCIO. CAPÍTULO 15. Una celebración
EL PRIMER BESO… DESPUÉS DEL DIVORCIO. CAPÍTULO 15. Una celebraciónJulie Ann se giró hacia Henry con el rostro desencajado. Sus ojos buscaban en él un resquicio de apoyo, una mirada que le tendiera un salvavidas en medio del desastre que acababa de estallar frente a todos. Porque aquella bomba que le había estallado en la cara no se la esperaba. ¡Le habían asegurado que ya no había ninguna grabación!Pero lo que encontró fue solo frialdad. Henry la miró con el ceño fruncido, los labios apretados y una dureza en los ojos que dejaba claro que no recibiría nada de él.Los policías se acercaron sin perder tiempo, porque al Fiscal de Distrito nadie se le negaba. Con movimientos mecánicos le sujetaron las muñecas, y el chasquido metálico de las esposas resonó en el salón como un eco brutal.—¡Carlota! —gritó Julie Ann, alzando la voz con desesperación—. ¡Chelsea...! ¡Ayúdenme!Las dos mujeres se miraron entre sí, paralizadas, como si las hubieran clavado al suelo. Carlota tenía los ojos muy
EL PRIMER BESO… DESPUÉS DEL DIVORCIO. CAPÍTULO 16. Una amenaza directa.
EL PRIMER BESO… DESPUÉS DEL DIVORCIO. CAPÍTULO 16. Una amenaza directa. Curtis Callaway se acomodó el saco con un gesto firme antes de dar un paso al frente, y el murmullo en el salón se apagó como si alguien hubiera bajado el volumen de golpe. Rebecca, erguida a su lado, lo miraba con orgullo y emoción contenida, mientras Henry, unos metros más atrás, apenas podía creer lo que veía.Curtis apoyó ambas manos sobre el podio y dejó que su mirada recorriera el lugar, observando a cada invitado con esa autoridad natural que siempre había tenido; y cuando habló, su voz grave llenó cada rincón.—Quiero agradecerles a todos los que han decidido apoyar a mi hija en el relanzamiento de Industrias Callaway. —Su tono era solemne, pero no carente de calidez—. No todos los días una empresa logra levantarse después de dos años de inactividad, y mucho menos con la dignidad que ella le ha devuelto.Hubo un murmullo de aprobación, algunos asentimientos y varios aplausos espontáneos. Curtis levantó un
EL PRIMER BESO… DESPUÉS DEL DIVORCIO. CAPÍTULO 17. La verdadera cara
EL PRIMER BESO… DESPUÉS DEL DIVORCIO. CAPÍTULO 17. La verdadera caraLa noche todavía olía a whisky cuando Camilo y Henry llegaron a la casa de este último. El silencio del barrio contrastaba con el eco de sus pasos pesados al subir la escalinata. Henry abrió la puerta sin mucho ánimo y dejó caer el saco en el primer sillón que encontró, como si le pesara más de lo normal.Camilo, que nunca perdía la chispa incluso en los peores momentos, buscó una botella en el bar cercano, sirvió dos vasos y luego se dejó caer en otro sillón y lo miró con media sonrisa cansada, intentando romper el aire cargado de tensión que los envolvía.—Míralo por el lado bueno —dijo, levantando un dedo como si expusiera una teoría brillante—. Con Curtis Callaway de regreso Rebecca será muy feliz, es posible que se le ablande ese corazoncito que tú mismo endureciste. Y como un plus, ahora tendrás a alguien más, además de mí, que te impida hacer alguna tontería con Rebecca.Henry soltó un resoplido que no llegó a
EL PRIMER BESO… DESPUÉS DEL DIVORCIO. CAPÍTULO 18. Una batalla interna
EL PRIMER BESO… DESPUÉS DEL DIVORCIO. CAPÍTULO 18. Una batalla internaEl golpe llegó tan rápido que Henry apenas lo vio venir. La mano de Julie Ann chocó contra su mejilla con un sonido seco, reverberando en el pasillo como una bofetada al silencio. La rabia en sus ojos era tan feroz como el dolor en la palma de su mano; y las chicas del servicio se desaparecieron como por arte de magia, dejándolos solos mientras Henry hacía una mueca de fastidio.—¡Eres un desgraciado! —gritó Julie Ann, pero su voz se quebró de pronto. Llevó una mano a su vientre y se puso roja—. ¿Cómo puedes ser así, Henry…? ¿Cómo puedes ser tan cruel….? Yo… Henry… me siento mal.Él la miró con desconfianza, sin moverse porque estaba seguro de que aquella solo era otra de sus escenas.—¿Qué pasa ahora? ¿También vas a perder al bebé y culparme a mí? —le escupió.Julie Ann gimió, doblándose ligeramente; pero Henry solo suspiró, cansado, y se giró hacia el interior de la casa con un llamado seco.—¡Luz! Llamen una amb
EL PRIMER BESO DESPUÉS DEL DIVORCIO. CAPÍTULO 19. Un gran shock
EL PRIMER BESO DESPUÉS DEL DIVORCIO. CAPÍTULO 19. Un gran shockCamilo era el Camilo de siempre, sin rodeos, con un tono que helaba la sangre, y cuando era urgente: sin tacto.Henry dio un paso atrás, como si le hubieran dado un puñetazo en el estómago y la palidez se apoderó de su rostro mientras le arrebataba el teléfono de la mano a Rebecca.—¿Mi madre está en el hospital? ¡¿Qué pasó?! —preguntó con voz temblorosa, como si temiera la respuesta.Camilo dudó apenas un instante, lo suficiente para que la tensión aumentara.—¡Camilo!“Fue a recoger la prueba de paternidad de Julie Ann”.Rebecca se giró de inmediato hacia Henry, con los ojos muy abiertos, como si no pudiera creer que fuera tan idiota.—¿De verdad mandaste a tu madre? —le espetó—. ¡Sabes que ella defiende a Julie Ann a capa y espada…!Pero Henry levantó las manos, intentando explicarse.—¡Precisamente por eso la mandé! Quería saber si podía confiar en ella. Y no soy estúpido, Becca, mandé a hacer otras ocho pruebas en la
EL PRIMER BESO DESPUÉS DEL DIVORCIO. CAPÍTULO 20. Un derecho natural
EL PRIMER BESO DESPUÉS DEL DIVORCIO. CAPÍTULO 20. Un derecho naturalHenry apretó los labios y se levantó de inmediato, haciéndole un gesto rápido a Rebecca para que lo acompañara.—Ven conmigo. Algo está pasando y Camilo quiere que vayamos al estacionamiento.Ella lo siguió sin rechistar, creyendo que nadie los estaba escuchando, pero sí que había un par de ojos puestos en ellos y que de ninguna manera iba a respetar aquel secretismo.Rebecca caminó con él mientras todas las hipótesis se disparaban en su cabeza, y en el trayecto, Henry soltó una risa amarga, sin humor.—No sé cómo es que siempre terminas siendo testigo de mis peores momentos —dijo, con un tono más sarcástico que cariñoso—. Debe ser el karma, haciéndote disfrutar.Rebecca lo miró de reojo, pero no respondió. No era el momento para discutir y encima estaba completamente de acuerdo con él: el karma era una perra y últimamente era su mejor amiga.En el estacionamiento, Camilo los esperaba junto al auto de la señora Carlo
EL PRIMER BESO DESPUÉS DEL DIVORCIO. CAPÍTULO 21. Una interpretación médica.
EL PRIMER BESO DESPUÉS DEL DIVORCIO. CAPÍTULO 21. Una interpretación médica.Aquel reclamo simplemente lo desarmó. Henry bajó la mirada, respiró hondo y, a regañadientes, le entregó las llaves a su hermana. Era consciente de que pasaba demasiado tiempo concentrado en sus propios sentimientos, en sus propios dramas y sus propias metidas de pata, pero aquello se trataba de la vida de su madre y él no podía aislar a Chelsea de lo que estaba pasando.Su mano temblaba apenas al soltarlas, y Camilo, como un testigo silencioso, intervino entonces, sacando un papel del bolsillo.—Aquí tienes la dirección de otro laboratorio. Mandamos a hacer varios exámenes del mismo tipo. Todos tienen que haber dado el mismo resultado. Ese es el nombre que aparece en los resultados —dijo, pasándole la hoja arrugada con un suspiro.Chelsea lo tomó sin agradecer, con los ojos encendidos de determinación, pero cuando miró la hoja vio que era un nombre diferente.—Dijiste que eran tus exámenes —murmuró.—Hay una
EL PRIMER BESO… DESPUÉS DEL DIVORCIO. CAPÍTULO 22. Veinticinco por ciento
EL PRIMER BESO… DESPUÉS DEL DIVORCIO. CAPÍTULO 22. Veinticinco por cientoHenry soltó a Chelsea con torpeza, como si las fuerzas lo hubieran abandonado de golpe. Sus manos, todavía temblorosas, se cerraron sobre los documentos que ella le había arrojado. El sobre estaba arrugado y húmedo por las lágrimas de su hermana. Lo abrió y se puso a leer con desesperación, pasando los ojos una y otra vez sobre las líneas, como si de pronto fueran a revelarle algo más claro.Pero no. Lo único que entendía con claridad era esa palabra fría y seca: negativo.“Negativo”.Lo había esperado, esa era la única posibilidad después de saber sobre su infertilidad, y aun así, el vacío en su estómago lo mareó.“No es mi hijo”, pensó mientras la mitad de él degustaba aquella traición y la otra mitad sentía un alivio que ni siquiera se atrevía a poner en palabras. “No es mi hijo…”Pero el problema no radicaba ahí, sino ene l hecho de que Chelsea no podía estar reaccionando así solo por una palabra. Lo mismo q
EL PRIMER BESO… DESPUÉS DEL DIVORCIO. CAPÍTULO 23. Sal en la herida
EL PRIMER BESO… DESPUÉS DEL DIVORCIO. CAPÍTULO 23. Sal en la heridaEn el estacionamiento del hospital, el aire olía a humedad y a humo de cigarrillo. Chase salió tambaleando, con la nariz sangrando y el rostro descompuesto, y apenas logró girarse para enfocar a Henry lo señaló con un dedo tembloroso.—¡Estás loco! —le gritó con voz ronca y la rabia mezclada con un miedo que intentaba esconder—. ¡Todo eso es mentira! ¡Seguro alguien falsificó ese resultado!Su hijo lo miró fijamente, con una calma peligrosa que no era calma en absoluto, sino la cuerda floja antes del derrumbe.—¿Los nueve laboratorios falsificaron el resultado? —replicó con ironía venenosa, acercándose paso a paso—. ¿Todos, maldito infeliz? ¿Los nueve?Chase retrocedió un poco, tragando saliva, porque aquello sí que no se lo había esperado. Se había sorprendido cuando lo habían llamado del hospital por el colapso de Carlota y por supuesto que había sido el primero en llegar, pero apenas le habían entregado su bolso y