All Chapters of Un error en primera plana: Chapter 91
- Chapter 100
179 chapters
Capítulo 91: Compañeros de set
Teo estaba agotado. Las grabaciones del día se habían extendido mucho más de lo previsto y él había tenido que asistir a casi todas, sin un solo descanso real. Sentía el cuerpo pesado, como si cada músculo protestara por seguir en movimiento, y los párpados le caían de puro cansancio. Si no fuera porque también tenía hambre, ya estaría camino a su habitación.—Este fue un día largo —comentó Rachel, sentada frente a él. Ella y un par de los chicos habían decidido cenar en el restaurante del hotel y lo habían invitado a unirse; más que aceptar, Teo había sido prácticamente arrastrado por uno de ellos.—Ni que lo digas. Solo quiero llegar a mi habitación y dormir hasta la próxima semana. Green estuvo particularmente exigente hoy.—No digas su nombre, no vaya a ser que lo invoques. —Rachel sonrió—. ¿Tienes grabaciones programadas para mañana?—Yo estaré libre todo el día —dijo ella con una sonrisa cansada—. ¿Qué te parece si vamos a algún lado cuando te desocupes? Llevamos aquí un buen ti
Capítulo 92: Cambio de planes
Hannah parpadeó varias veces para contener las lágrimas al escuchar a Teo decirle que no iba a venir al día siguiente. Odiaba llorar tan fácilmente; sentir que ya no tenía control sobre sus emociones. Se obligó a recuperar la compostura antes de hablar.—¿Por qué no? —preguntó.—El director reprogramó las filmaciones, y mis días libres no serán hasta dentro de cinco días —respondió Teo al otro lado de la llamada; su frustración era evidente en cada una de sus palabras y en su expresión—. En serio lo lamento, cara mía. No sabes cuánto.Hannah quería hacer una rabieta que avergonzaría a cualquier niño. Quería reclamarle por no cumplir su palabra. Pero la adulta que era se impuso, recordándole que no era culpa de Teo y que, por más que deseara lo contrario, no había nada que él pudiera hacer.—Está bien —respondió, tragando el nudo que amenazaba con cerrarle la garganta.—Cuando acaben las filmaciones voy a compensarte por todo el tiempo que hemos pasado separados —prometió él—. Voy a es
Capítulo 93: Un titular falso
Stella se acercó a Teo justo cuando él se alejaba de la zona de grabación en dirección a su cámper para cambiarse de vestuario y retirarse el maquillaje antes de, por fin, marcharse. No tenía más rodajes por el resto del día.—Hay algo que debes ver —dijo su asistente, entregándole su tableta.Teo tomó el dispositivo, pero antes de bajar la mirada a la pantalla escuchó que Rachel lo llamaba. Se detuvo y miró sobre su hombro. Ella se acercaba con paso apresurado.—¿Qué sucede? —preguntó él.—Quería invitarte a almorzar. El resto del equipo seguirá grabando y no quiero almorzar sola. Por favor, di que sí —suplicó ella con una sonrisa de oreja a oreja.—Por supuesto —aceptó Teo—. Mi asistente también se unirá a nosotros; tenemos algunas cosas que discutir.La sonrisa de Rachel titubeó apenas un segundo. Miró a Stella de reojo antes de volver a enfocar su atención en Teo.—Grandioso. Nos vemos a la hora del almuerzo, entonces —se despidió, agitando la mano antes de alejarse.—No creo que
Capítulo 94: Un mensaje inoportuno
Hannah miró a Isabella, cada vez más preocupada. Desde el día anterior su suegra había estado actuando raro. No era algo evidente para cualquiera, pero ahora que la conocía mejor podía notarlo con facilidad. A veces la sorprendía observándola fijamente; otras, la encontraba en silencio, con la mirada perdida, como si sus pensamientos estuvieran a kilómetros de distancia. Justo como en ese momento, en el que ni siquiera parecía haberla escuchado. No le había hecho preguntas porque no quería ser entrometida, pero ya no podía seguir actuando como si nada sucediera. Quería ayudarla si estaba en sus manos hacer algo; y si no, al menos podía ofrecerle una persona con quien desahogarse.—¿Isabella? —llamó suavemente, colocando una mano sobre la de ella.Su suegra la miró como si recién recordara que estaba allí, y enseguida le dio una sonrisa maternal.—¿Estás bien?—Si.—¿Segura? Desde ayer en la tarde siento que algo te está molestando. Si hay algo que pueda hacer para ayudarte…Isabella
Capítulo 95: Reencuentro
Teo llegó a la casa de sus padres pasadas las ocho de la noche. Había madrugado para salir del aeropuerto de Toronto a las cinco de la mañana y, después, había pasado casi nueve horas en el aire. El cansancio le pesaba en cada músculo, consecuencia de permanecer tanto tiempo atrapado en un asiento, pero el entusiasmo por ver a su esposa era más fuerte que cualquier agotamiento.—Gracias —le dijo a Diego, el conductor de la familia, al bajar del coche. Su padre lo había enviado al aeropuerto para recogerlo.—De nada, señor.Teo cerró la puerta y, sin perder tiempo, prácticamente echó a correr hacia la entrada. Tocó el timbre y esperó apenas unos segundos hasta que la ama de llaves abrió, ofreciéndole una sonrisa cálida.Él devolvió el saludo, mientras atravesaba el umbral, casi sin detenerse, impulsado por la necesidad urgente de ver a Hannah. —¡Llegué! —anunció al entrar en la sala.Esperaba encontrar a su esposa allí, pero solo estaban sus padres, sentados en el sofá. Su madre tenía
Capítulo 96: Cuestión de confianza
Hannah se intentó poner de pie, pero Teo no la soltó. Si fuera por él, la mantendría entre sus brazos un buen rato más. Pero no tuvo más opción que aflojar el abrazo y dejarla ponerse de pie, extrañando de inmediato el calor de su cuerpo. Ella estaba claramente entusiasmada con la idea que acababa de ocurrírsele, y él no pensaba arriesgarse a provocarle otra lágrima. Hannah se puso de pie frente a él, moviéndose con una rapidez sorprendente para alguien embarazada de gemelos. Teo alzó las manos de inmediato, preparado para sostenerla si llegaba a perder el equilibrio. Su corazón acelerado por el susto. Ella, en cambio, sonreía ajena al infarto que casi le provoca. —Dame tu celular —ordenó ella, extendiendo la mano.Sin perder el tiempo, Teo metió la mano en bolsillo de su pantalón, lo desbloqueó y se lo entregó.—¿Qué vas a hacer? —preguntó, observando cómo ella deslizaba el dedo por la pantalla con concentración.—Un momento —respondió ella, en un tono misterioso.Apenas unos segun
Capítulo 97: Demasiado tiempo
Hannah se aferró a la colcha mientras su cuerpo vibraba de placer. Estaba demasiado sensible, y cada roce de Teo se sentía como una corriente eléctrica que estallaba en su piel antes de propagarse por todo su cuerpo. —Teo… por favor —suplicó, sin saber del todo qué era lo que estaba pidiendo.Él no se detuvo. Su lengua continuó moviéndose con una precisión devastadora, mientras su pulgar acariciaba su clítoris en círculos lentos y expertos que la estaban volviendo loca. El orgasmo la golpeó de forma súbita, con una intensidad casi dolorosa que hizo que los dedos de sus pies se encogieran y que su cuerpo entero se retorciera bajo Teo. Su vista se nubló y sintió que el corazón le fallaba por un instante antes de retomar un ritmo frenético.Teo se deslizó hacia arriba, rozando su piel con la suya, y le dio un beso en cada mejilla antes de capturar sus labios en un beso breve, casi tembloroso.—Te amo, cara mía —susurró, con los ojos brillantes.—Y yo a ti, amore mio —respondió Hannah,
Capítulo 98: Una historia para contar
Teo soltó una carcajada.—Me casé con la mujer perfecta —declaró antes de capturar sus labios en un beso exigente.Cuando se apartó, estiró el brazo para tomar una de las almohadas y se incorporó, enderezando el cuerpo.—Levanta las caderas —ordenó con voz baja.Hannah obedeció sin dudar, y un gruñido se escapó de su garganta ante la punzada intensa de placer que provocaba el movimiento. Ya no podría aguantar mucho más. Deslizó la almohada bajo el trasero de su esposa, elevándola un poco, lo suficiente para exponerla más y que disfrutara tanto como él. Luego la sujetó de los muslos con firmeza, abriéndole las piernas. Hannah se apoyó sobre sus codos y levantó la cabeza para mirarlo, el pecho agitándose, la respiración densa entre ambos.—Recuerda que fuiste tú quien lo pidió —le advirtió con una sonrisa—. Voy a tomarte hasta que supliques que me detenga.—Promesas, promesas —replicó ella, provocándolo.Teo comenzó a retirarse lentamente de su interior y, cuando solo la punta de su m
Capítulo 99: Como a una hija
Hannah abrió los ojos y sonrió al ver a Teo dormido en el otro extremo de la cama. Había extrañado despertar a su lado.Recordó aquellos días en que se habían visto obligados a dormir juntos, lo mucho que le había costado compartir la cama con él. Ahora, sin embargo, le resultaba difícil conciliar el sueño sin Teo a su lado.Se incorporó con cuidado, procurando no mover demasiado el colchón para no despertarlo. No sabía en qué momento Teo se había rendido al cansancio, pero recordaba haberse despertado a mitad de la noche y encontrarlo todavía despierto. Al parecer, el cambio de horario le había afectado.Moverse con discreción no era sencillo cuando cargaba una barriga enorme, pero lo logró.El destello de su anillo atrapó su atención justo cuando tomó el pomo de la puerta del baño. Casi había olvidado que Teo le había propuesto matrimonio la noche anterior.Se iba a casar.Sonrió como una completa boba mientras levantaba la mano para observar mejor la joya. A la luz del día se veía
Capítulo 100: Confrontación
Hannah se sorprendió al ver el mensaje que Teo había subido a sus redes… o bueno, que su asistente había publicado por él. Según él mismo le explicó, lo había dejado preparado días atrás y solo estaba esperando a que Hannah se enterara de todo antes de hacerlo público.El mensaje no era largo, pero sí contundente. Desmentía los rumores que circulaban en internet, aclaraba que Rachel no era más que una colega de trabajo y que entre ellos nunca había ocurrido nada. Además, aseguraba que su matrimonio estaba en su mejor etapa.—Entra a la carpeta de imágenes —dijo Teo. Ella hizo lo que él le decía —¿Qué son?—Imágenes tomadas de cámaras de seguridad del hotel donde me estoy quedando y de algunos restaurantes. Hannah movió su dedo sobre la tableta viendo la serie de imágenes. Ya las había visto antes, pero, a pesar de ser las mismas, había algo diferente en ellas: Teo y a Rachel estaban acompañados por otras personas y no solos, como la prensa había tratado de hacer creer. —Se harán p