All Chapters of Un error en primera plana: Chapter 51
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Capítulo 51: Avances
Angelo se puso serio de inmediato.—Por el momento no tengo nada que nos sea realmente que podamos usar. Sin embargo, por lo que mi equipo ha averiguado hasta ahora, ambos tienen una buena cantidad de porquerías escondidas en el clóset. ¿Por quién quieres que empiece?—Duncan Johnson.—Duncan —repitió su hermano con una mueca de desagrado. Entrelazó los dedos y se inclinó hacia adelante, apoyando los antebrazos sobre las piernas—. Hay rumores de que le gusta propasarse con las actrices con las que trabaja. Al parecer suele pedir “favores”, sobre todo, de las estrellas nacientes a cambio de impulsar sus carreras. Su hermano sacó el celular del bolsillo, buscó algo y se lo tendió. Teo observó la pantalla. Duncan aparecía entrando en un local que, a simple vista, parecía bastante exclusivo. Al deslizar a la siguiente imagen vio otra imagen parecida a la anterior. —También tiene cierta fascinación por visitar sitios en los que un hombre casado no debería poner un pie —comentó Angelo—.
Capítulo 52: Anhelo
Las conversaciones y las risas llenaban el salón. El desfile de modas había sido un éxito y, tras él, los habían invitado a una recepción. Meseros con bandejas de bebidas y bocaditos recorrían el salón. Hannah envolvió a Lionetta en un abrazo, apenas la vio.—Estuviste increíble. Te veías hermosa y, por supuesto, dominaste el escenario —la halagó Hannah, llena de emoción—. Considérame una de tus fans desde ahora y para siempre —añadió, alejándose. —¿Cómo que desde ahora? —preguntó Lionetta llevándose una mano al pecho y actuando como si estuviera ofendida.—Bueno, te aseguro que voy a ponerme al corriente por todos aquellos años que no seguí tu carrera.En los últimos tres días, Lionetta y ella la habían pasado de maravilla. En tan poco tiempo, había aprendido a quererla como a una hermana mayor. ¿Cómo no hacerlo? Ella no tenía ni una pizca de maldad en su corazón. Cuando le había hablado del escándalo que casi destruyó su carrera para siempre, ella solo le había tomado la mano y l
Capítulo 53: Sentimientos
La respuesta no tardó en llegarle: se había enamorado de él.Se detuvo en seco.¿Cómo no iba a hacerlo? Teo era diferente a lo que había creído. Era sensible, detallista y se había preocupado por ella como nadie antes. No estaba segura de cuándo había sucedido, pero no había duda de que lo amaba. Por eso su corazón se le aceleraba como si fuera a salirse del pecho con una sola sonrisa suya. Enseguida se recordó que todo era un contrato, algo con fecha de caducidad, y su humor se ensombreció. Lo más probable era que enamorarse de él hubiera sido un error. Había una gran posibilidad de que terminara con el corazón roto. Teo, a diferencia de ella, sabía separar el placer de los sentimientos. Se había acostado con muchas mujeres antes que ella y, después, simplemente había seguido con su vida.Debería haber mantenido las defensas en alto, aunque dudaba que eso hubiera cambiado algo. Teo tenía el poder de irrumpir en la vida de alguien y arrasar con todo… y ella lo había descubierto dem
Capítulo 54: Una llamada
Hannah se dejó caer de espaldas sobre la cama, pero apenas unos segundos después se incorporó para tomar su bolso y sacar el celular. Regresó a la cama, se acomodó entre las almohadas y marcó el número de Teo.—Hola, cara mia.Una sonrisa se dibujó en su rostro apenas escuchó su voz. Cerró los ojos e imaginó que estaba en casa, que él se encontraba en algún rincón de la habitación. Si se concentraba lo suficiente, casi podía verlo con claridad, su figura llenando la habitación.—Hola, galán. Acabo de llegar al hotel —respondió—, y como prometí, te estoy llamando.—Te mereces un premio por ser tan obediente.Hannah escuchó la sonrisa en su tono, traviesa, ligera.—Quizás debería haber ignorado tu petición, así obtendría algún castigo —replicó ella, bajando la voz, dejando que la insinuación quedara suspendida entre ambos—. Me gusta cuando te pones creativo. —Hannah —su voz sonó como una advertencia—. No puedes provocarme cuando estás a kilómetros de distancia y no puedo hacer nada al
Capítulo 55: Premio de consolación
Teo estaba terminando su entrenamiento cuando su celular comenzó a sonar. Tenía el cuerpo cubierto de sudor y la respiración acelerada. Tomó una toalla del armario, se la colgó al cuello y se limpió el rostro con un extremo. Luego levantó su teléfono.Sonrió al ver el nombre de Hannah en la pantalla. Su reacción ya no lo sorprendía—no como antes—, pero seguía sin entender cómo algo tan simple como una llamada suya podía hacerlo comportarse de formas que no eran típicas en él.Era la primera vez que se sentía así, y no iba a negar que le asustaba un poco… pero no lo suficiente como para ponerle fin a lo que tenían. Tal vez porque hacerlo le asustaba aún más.—Buenos días, galán —dijo Hannah.Sonrió todavía más. Le encantaba el tono burlón en su voz cuando lo llamaba así.—Hola, preziosa. ¿Cómo amaneciste? Quería llamarte antes, pero no quería interrumpir tu descanso.—Desperté con energías renovadas. Probablemente, tuvo que ver con lo mucho que me ayudaste a relajarme anoche —dijo ella
Capítulo 56: ¿Celos?
Hannah salió del vestuario ya cambiada y lista para regresar al hotel. Por fin habían terminado las grabaciones en San Francisco y, al día siguiente, podría volver a casa.Normalmente, no le importaba demasiado dónde filmaban ni cuánto tiempo debía permanecer lejos, pero en esta ocasión no había dejado de contar las horas. Extrañaba a Teo más de lo que habría querido admitir.¿Estaba exagerando? Después de todo, solo habían pasado tres días y habían hablado a diario. Aun así, las conversaciones por teléfono no bastaban. Se había acostumbrado a tenerlo cerca, a verlo al menos al final del día.Se preguntó cómo lidiaría con la distancia cuando aceptara algún proyecto que la obligara a estar fuera por más tiempo. O tal vez eso era justo lo que necesitaba para ir superando a Teo. Al fin y al cabo, había escuchado historias de matrimonios que fracasaban por la distancia, y ella misma lo había vivido en sus dos relaciones anteriores. Claro que, en esos casos, no había estado realmente enamo
Capítulo 57: Un escalofrío
Hannah se acercó a la puerta al escuchar un par de golpes. Tomó aire antes de abrir, preparándose mentalmente para lo que venía. Luego enderezó la espalda y dibujó una expresión serena en el rostro.—¡Vaya! Te ves asombrosa —dijo Hunter, dándole un vistazo rápido.Hannah sonrió por cortesía. No había nada inapropiado en el comentario, pero le hizo sentir un ligero cosquilleo de incomodidad que intentó ignorar.—Gracias. Tú también te ves muy bien.Hunter llevaba una camisa azul oscuro y pantalones grises. Estaba atractivo, como siempre, y sabía que atraería más de una mirada. Ella, sin embargo, solo podía pensar en Teo y cuanto le habría gustado que fuera él quien estuviera allí.Cerró la puerta de su habitación y ambos avanzaron por el pasillo rumbo al ascensor, envueltos en una charla ligera sobre las grabaciones de los últimos días. Entre risas, recordaron algunos de los errores más divertidos en el set. La conversación continuó incluso después de subir al taxi.Reía por una broma
Capítulo 58: La verdad
Hannah reaccionó casi de inmediato y empujó a Hunter con ambas manos.—¡¿Qué demonios te sucede?! —su voz salió llena de furia. Miró a los lados para comprobar si alguien los había visto. Estaban en uno de los extremos de la discoteca, en un apartado, junto a la pared; la tenue luz no lograba iluminar la mesa por completo, y para cualquiera que los hubiera visto desde la pista de baile no eran más que dos sombras. Claro que eso no servía de consuelo si alguien ya los vigilaba con una cámara en mano. Solo podía rezar para que el guardia de la zona VIP los hubiera cubierto lo suficiente.Regresó la mirada a Hunter y apretó las manos a ambos lados. Tenía tantas ganas de abofetearlo, pero sabía que eso solo atraería miradas y teléfonos. A diferencia de él, era plenamente consciente de las consecuencias que podían tener sus actos, y no solo para ella.Se puso de pie con el bolso en la mano, lista para marcharse. Hunter la llamó, pero lo ignoró.Acababa de rodear la mesa cuando Daisy aparec
Capítulo 59: Cara mia
El sonido del celular rompió el silencio e hizo que Hannah se sobresaltara.No estaba segura de cuánto tiempo había pasado, desde que había conversado con Teo. Él le había pedido que intentara dormir, asegurándole que todo estaría mejor al día siguiente, pero por más que lo intentó, el sueño nunca llegó.Durante la primera hora después de la llamada, había buscado su nombre una y otra vez en el navegador y en las redes, actualizando cada cinco minutos con el miedo de ver publicada una foto suya con Hunter. Después, se había obligado a dejar el teléfono a un lado.Desde entonces, estaba recostada, dando vueltas en la cama. Cada vez que cerraba los ojos, su mente se llenaba de escenarios terribles. Por momentos, la angustia se volvía insoportable; la respiración se le aceleraba hasta rozar la hiperventilación, y la sensación de que las paredes se cerraban sobre ella la obligaba a incorporarse, buscando aire.Tomó el dispositivo de la mesa de noche y se sorprendió al ver el nombre de Teo
Capítulo 60: Dejando las cosas claras
Teo se despertó con las primeras luces filtrándose entre las cortinas. Se giró en la cama para mirar a Hannah y la encontró profundamente dormida. No le sorprendía; después de todo lo que había pasado, era lógico que estuviera agotada. Estiró una mano para apartarle un mechón de cabello del rostro y la observó en silencio durante unos segundos. Luego, con cuidado, se incorporó y se vistió. Levantó la tarjeta de acceso a la habitación y, después de mirar una última vez a Hannah, se dirigió hacia la puerta, procurando no hacer el menor ruido posible.Afuera, tomó el pasillo a la derecha con un único objetivo en mente. Se detuvo frente a una de las puertas y llamó.—¿Quién es? —preguntó Hunter desde el interior.Teo no respondió, pero se mantuvo frente a la mirilla, lo bastante cerca para que Hunter pudiera verlo si quería. Iba a averiguar si sería lo bastante valiente como para abrir.Conseguir el número de su habitación no había sido difícil. La única razón por la que no había ido a bu