All Chapters of Una noche con mi jefe: Chapter 91
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Me humilló; ahora me suplica que vuelva.
Querido lector, tu aporte ha sido muy significativo en la pasada historia. He decidido agregar una historia nueva distinta a la anterior, esperando continuar contando con tu apoyo. SINOPSISEran compañeros de clase, él un galán... ella una simple y fea marginal que solo servía de payaso para el resto. Sucedió que Luna se enamoró de él y fue correspondida, o bueno, eso creía. Por su parte, Eduardo era un joven dominante, el cual, mediante una apuesta con sus amigos logró llevársela a la cama. Luna se enteró de la apuesta, su corazón se quebró en pedazos al saber la verdad y decidió alejarse de ese hombre.Los años pasaron y ellos no se volvieron a ver, hasta que un día, ella va a una empresa por una entrevista de trabajo y se lleva la sorpresa que su primer amor, es el director.Eduardo intentará a toda costa reconquistar el corazón de Luna, él se enamoró de ella en son de juego. Sin embargo; ella no está dispuesta a volver con él, dos motivos se lo impiden.Cuando Eduardo lo descubre
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Eduardo vio alejarse a la chica, agradeció al cielo que el trayecto haya sido un poco corto, al ver que ella ya no lo podía localizar, arrancó su auto para dar la vuelta y se alejó de ese asqueroso barrio de quinta como él le nombró al nomás entrar. Él está acostumbrado a vivir en colonias o residenciales privadas en donde la apariencia vale mucho más que cualquier otra cosa.Poco después le envió un mensaje de texto a su grupo de amigos, diciéndoles lo que ha ocurrido en su primer intento por conquistar a la fea del instituto, sus amigos lo felicitaron porque así como van las cosas de rápido, lo más seguro es que pronto obtendrá lo que quiere.Al día siguiente…Con mucho más ánimo que en días anteriores, Luna se levantó e hizo su rutina en casa para luego ir al instituto.Ya puesta en el lugar, entró a sus clases con normalidad, lo raro es que no ha visto a Eduardo, y a cada momento que lo recuerda, ella se pregunta ¿será que no vino a recibir sus clases hoy? Sí, eso debe de ser por
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Al día siguiente Eduardo se ofreció a llevarla. Desde el momento en que ella se bajó del auto del chico más guapo del instituto, todos los alumnos que los vieron comenzaron a murmurar entre ellos y más lo hacían las chicas, ya que en ningún momento se imaginaron que la alumna más fea hubiera tenido la oportunidad de subirse en ese auto.El grupo de amigos del chico estaban pendientes de la llegada de la nueva pareja, pues, él les dijo que llegarían juntos para hacerles creer a todos que en realidad estaban saliendo. Él sabe que este día sus padres no vendrán al instituto y por eso lo planeó, él les advirtió a sus amigos que hasta hoy llegaría con ese juego estúpido, ya que no soportaría las burlas.Los chicos estuvieron de acuerdo, y como hoy es el último día de clases de ellos como graduandos, por el hecho de que en cuatro días oficialmente será su evento de graduación, entonces a partir de hoy él ya no volverá a la institución.Eduardo bajó del auto, se acercó a la chica y le depos
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Actualidad…—Señorita Hernández, reserve dos boletos de avión, mañana usted y yo nos vamos de viaje fuera del país.Me pide y a la vez me informa mi jefe, un señor tan arrogante que en ocasiones no lo soporto.—¿Es necesario que yo vaya también, señor?Pregunté.—Por supuesto que debes acompañarme, para eso eres mi mano derecha, ¿no crees?, y de paso puedes ser mi amante también.Propuso el hombre cara de tacuache come gallinas, al instante se acerca a mí e intenta tocar mis pechos con su asquerosa mano. No es la primera vez que he recibido acoso por parte de él, pero como necesito el dinero, he tenido que aguantarme, claro que nunca me he dejado tocar, pero sus palabras asquerosas siempre están presentes.Pero hoy debo de ponerle un alto, esto no debe seguir ocurriendo, puede ser que llegue un momento en que él se quiera propasar conmigo y no lo pueda detener, ahorita estoy a tiempo de evitar que eso suceda y lo haré.— Lo lamento, señor Ramírez, pero temo que no lo podré acompañar e
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LUNA—¿Pasa algo, señorita? Me preguntó el muy idiota al ver que yo me he quedado paralizada por la impresión de volver a verle después de muchos años y haber jurado que jamás en la vida me acercaría a él. —Pero no, aquí estoy frente a aquel estudiante que un día me avergonzó ante todo el instituto, porque sí, el mismo día que él me confesó de que yo solo era parte de su juego, todos se dieron cuenta de eso porque sus amigos se encargaron de hacerlo público, con el objetivo de humillarme a mí y engrandecerlo a él. Después de eso, me tocó lidiar sola con las burlas que a diario recibí en la semana siguiente que me restaba para acabar el año.—No me pasa nada jefe, bueno, en realidad si pasa, lamento esta noticia, pero tengo que renunciar a mi trabajo, por la razón que debo de viajar ahora mismo hasta mi ciudad.Dije, tratando de hablar sin que la voz me temblara.—¿Cómo así que va a renunciar? ¡Acaso usted cree que aquí está en un potrero y que a la hora que se le antoje puede entra
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EDUARDOLa nueva empleada me recuerda a una chica del instituto a la cual le hice mucho daño, pero que al final yo también terminé dañado porque me enamoré de ella. En aquel momento no se lo hice saber por miedo al qué dirán los demás, al ver que yo, el chico guapo, apuesto e inalcanzable, estaba enamorado de la chica más fea y mal arreglada del instituto.Claro que para mí, ella era la nena más hermosa que mis ojos hayan visto, pero lástima que no me di cuenta a tiempo, o quizá fui un cobarde al no reconocerlo en ese momento.La hice mía, ella fue toda mía, porque yo fui el dueño de su virginidad. Ella vestía muy raro y no se le notaba su figura, pero cuando se entregó a mí, me di cuenta de que detrás de ese disfraz tan horrible que ella usaba, se escondía la chica más linda del universo, tenía un cuerpo perfecto, el mismo con el cual yo había soñado en muchas ocasiones.Flashback—Luna, ¿por qué te vistes de esa forma? —le pregunté minutos después de que habíamos hecho el amor.—Lo
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Como es de costumbre los fines de semana, Eduardo y sus amigos se fueron de fiesta a un lugar único y exótico para disfrutar de una noche loca y llena de sexo, como a ellos les encanta.—¿Qué te pasa que hoy te ves diferente? —le interrogó uno de sus amigos.—A mí no me pasa nada, no sé qué de diferente me ven. —respondió, pero en realidad sí, hasta él se siente muy diferente, y todo eso gracias a que está contento porque después de tantos años, ha encontrado a su chica soñada y lo mejor es que… no estaba muerta como se lo hicieron saber.—Hola, mi futuro esposo, ya estoy aquí, aunque no me hayas avisado que venías. Pero de igual forma supuse que aquí te encontraría, y por eso me vine.Una chica acaba de llegar y después de darle un dulce beso en los labios, se sentó sobre sus pernas, ella es Amanda, y es la prometida de Eduardo.—Hola Amanda, si yo no te he invitado, ¿entonces a qué vienes? —cuestionó en tono cortante.—¿Acaso no te da gusto que tu prometida te haya venido a ver aquí
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El fin de semana se terminó, y es momento de volver al trabajo. Tal y como su jefe se lo pidió a Juan Pablo, él no le ha comentado a Luna acerca de la conversación que tuvieron días antes.Sin embargo; él tiene la curiosidad por saber qué es lo que ellos dos esconden, y no se lo preguntó a su novio Francisco, porque es como si se lo estuviese preguntando a la chica, conoce muy bien a su pareja y sabe que no se lo dirá.—Buenos días, jefe—. Saludó Luna, muy sorprendida al entrar a su oficina y ver al idiota de Eduardo que está sentado en el lugar donde ella debería de estar.—Señorita, tome asiento, necesito hablar con usted—. Ordenó como todo un jefe imponente. Él ha llegado más temprano de lo habitual y la ha esperado en su oficina porque no se aguanta las ganas de saber si en realidad ella es su chica del instituto, o se trata de otra cara parecida, aunque su corazón le diga que sí desde el principio y lata desbocado cada vez que ella se le acerca.Aun así, él tiene ciertas dudas y
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Luna estaba alterada, finalmente había llegado el momento para desahogarse y lo estaba aprovechando.—Yo no jugué con tus sentimientos, pequeña. Bueno, al principio sí, pero luego me enamoré de ti y ya no pude con ello, y por eso es que te dije todas esas cosas que en realidad solo salieron de mi boca, más no de mi corazón.—Nada de eso me importa. Quiero renunciar, nunca más en mi vida quiero volver a estar cerca de ti.—Te recuerdo que si renuncias, deberás pagar una pequeña cantidad de dinero, eso te pasa por no haber revisado minuciosamente el contrato que mi colaborador te extendió al momento de contratarte oficialmente.—Eso es lo que tú dices, pero estoy segura de que si hablo con el dueño de la empresa, él me sabrá entender y aceptará mi renuncia sin peros.—No lo va a aceptar, de eso estoy muy seguro.Se burló.—¿Por qué? ¿Acaso tú irás de sapo a pedirle que no lo haga? Déjame decirte que te pondré en mal delante de él, y haré que te echen de patitas a la calle por ser un eng
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Luna se quedó en el pasillo esperando a que le los intrusos desocuparan su oficina. Su teléfono comenzó a vibrar con insistencia, ella lo sacó de su bolso y al ver que se trata de una llamada de parte de la escuela donde sus hijos asisten, de inmediato lo respondió y se retiró del pasillo para que si Eduardo sale que no la escuche hablar sobre ellos.Por su parte, Eduardo le pidió a su prometida que por favor se retirara de la empresa porque este día tenía que atender un asunto muy importante y estaba planificándolo con su asistente.Y claro que es un asunto muy importante y urgente para él, pues, desde ya se ha propuesto a reconquistar a su amor del pasado.La muchacha, como no tiene idea de que la nueva asistente es el amor de su prometido, después de darle un casto y forzado beso en los labios, aceptó retirarse de forma pacífica.El gran jefe salió de esa oficina e ingresó a la suya, él pensó encontrarse a su asistente allí, pero ella no estaba. Se asustó un poco, pues se le vino a