All Chapters of 3 RAZONES PARA ODIAR: Chapter 111
- Chapter 119
119 chapters
3 RAZONES PARA VOLVER. CAPÍTULO 12. Necesito saber...
3 RAZONES PARA VOLVER. CAPÍTULO 12. Necesito saber...Tenía el corazón retumbando todavía como un tambor de guerra, pero Athena no dudó ni un segundo.—Sí —respondió—. Estoy segura de esto. Todo lo que necesito hacer es resistir hasta que Cassian se recupere. Nada más.El abogado carraspeó, midiendo sus palabras mientras recogía los documentos importantes.—¿Puedo ayudarla en algo más, señora Wolf?Athena lo miró con una expresión distinta. Más fría. Más calculadora. La expresión de alguien que ya había entendido que la bondad, sola, no la protegería, y ahora era responsable de proteger a sus hijos también.—Sí. Parece que las circunstancias empezaron a ser las correctas —murmuró, aunque en el fondo no le habría llamado crueldad a lo que iba a hacer—. Quiero que contrate a un forense fiscal para auditar a los Harrow. En silencio, sin que se enteren.El abogado asintió sin mostrar sorpresa.—Me encargaré enseguida.Athena se despidió y salió del edificio sin mirar atrás, porque su sigu
3 RAZONES PARA VOLVER. CAPÍTULO 13. Un buen incentivo
3 RAZONES PARA VOLVER. CAPÍTULO 13. Un buen incentivoAthena respiró hondo y se dijo que debía ser fuerte. Al menos lo suficiente como para aceptar lo que no podría cambiar. Y también para cambiarlo todo si él sobrevivía.Max estaba detrás de ella, de cara al ventanal de cristal como si se debatiera en respetar la autoridad de la esposa de su amigo o mandarlo todo al diablo y pararlo todo. Cassian era importante para ella y para Liam, y lo último que quería era que muriera. Pero también había algo en Athena que le decía que sabía lo que hacía.Diez minutos después de entregar todos los documentos el médico entró acompañado de dos enfermeras. Explicó el procedimiento con un gesto serio y se colocó al lado de la cama.—Vamos a proceder —anunció—. Señora Wolf, puede quedarse, pero necesito que mantenga la calma.La muchacha asintió. No estaba segura de poder hacerlo, pero no iba a moverse de allí.El médico comenzó a retirar los tubos con cuidado. Cada movimiento parecía amplificado, cad
3 RAZONES PARA VOLVER. CAPÍTULO 14. Recuerdos que vuelven
3 RAZONES PARA VOLVER. CAPÍTULO 14. Recuerdos que vuelvenAthena abrió la caja fuerte con las manos todavía temblorosas. El clic metálico resonó en la habitación en silencio absoluto, como si el sonido hubiera tenido demasiado peso. Durante un segundo no hizo nada. Se quedó ahí, inmóvil, mirando el interior sin procesarlo del todo.Había fajos de dinero en efectivo, ordenados con una precisión obsesiva; muchas joyas, relojes, collares, anillos que no tenía idea de dónde habían salido, porque imaginaba que Audrey no era el tipo de mujer que iba dejando semejante fortuna atrás sin reclamarla.Pero su atención enseguida se desvió hacia una carpeta gruesa de color oscuro, gastada en los bordes. Athena estiró la mano despacio y la sacó. El tacto del cartón le resultó extraño, casi incómodo, como si estuviera sosteniendo algo que no debía.Se sentó en el borde de una de las cómodas butacas, abrió la carpeta y comenzó a revisar los documentos con rapidez mecánica, sin detenerse demasiado en
3 RAZONES PARA VOLVER. CAPÍTULO 15. Moviendo fichas
3 RAZONES PARA VOLVER. CAPÍTULO 15. Moviendo fichasLos días que siguieron fueron extraños para Athena. No caóticos, no llenos de sobresaltos evidentes, sino raros de una manera más silenciosa, más profunda. Todo parecía funcionar como siempre y, al mismo tiempo, nada era igual. La casa seguía viva: los bebés lloraban, dormían, pedían atención; el personal se movía con cuidado; la seguridad hacía rondas constantes.Pero Cassian permanecía inmóvil, atrapado en ese espacio indefinido entre la vida y la nada que no tenía reglas claras.Athena se encargó personalmente de él. No delegó. No confió del todo en nadie. Supervisaba horarios, revisaba medicación, preguntaba lo mismo dos o tres veces aunque ya supiera la respuesta. No era desconfianza: era necesidad. Mientras ella pudiera controlar algo, aunque fuera mínimo, sentía que no se desmoronaba por completo.Cuando comenzó la parte más cruda del invierno y el frío se volvió más agresivo, ordenó que trasladaran a Cassian a su habitación.
3 RAZONES PARA VOLVER. CAPÍTULO 16. Una reunión discreta
3 RAZONES PARA VOLVER. CAPÍTULO 16. Una reunión discretaAquella conversación con Max terminó en un café muy necesario y muchos planes de contingencia, y como Max era experta en esos, Athena se quedó más tranquila después de despedirse, mientras caminaba por el pasillo principal y se quedaba mirando la puerta entreabierta de la habitación al fondo.La habitación que ahora compartía con Cassian.Entró sin hacer ruido, por costumbre más que por necesidad. Él no se despertaría. Nunca lo hacía. La luz de la tarde se filtraba por las cortinas claras y caía sobre el cuerpo inmóvil en la cama, demasiado grande para verse tan quieto, tan ausente. Athena dejó el bolso en la silla, se arremangó la blusa y respiró hondo.—Muy bien —murmuró—. Hora de trabajar, señor Wolf.Recordó las indicaciones de la doctora casi palabra por palabra el día que le había dado el alta. Su mente podía estar ausente pero el resto del cuerpo necesitaba movimiento para no atrofiarse. Movimientos lentos, presión firme,
TRES RAZONES PARA VOLVER. CAPÍTULO 17. Una trampa muy bien preparada
TRES RAZONES PARA VOLVER. CAPÍTULO 17. Una trampa muy bien preparadaAthena llegó al pequeño café unos minutos antes de la hora acordada. Aparcó frente a la fachada discreta, respiró hondo y se obligó a bajar del coche. El lugar era tranquilo, casi escondido, con una terraza mínima y un interior cálido que olía a café recién molido.Iris ya estaba allí, sentada cerca de la ventana, removiendo una taza que parecía intacta desde hacía rato. El movimiento repetitivo de la cucharilla delataba nerviosismo; y Athena la observó durante unos segundos antes de acercarse, como si necesitara confirmar que, efectivamente, aquella mujer era su hermana y no un recuerdo mal colocado del pasado.Se miraron unos segundos antes de saludarse. No hubo sonrisas automáticas ni abrazos impulsivos. Solo una tensión contenida que se podía cortar con cuchillo.—Hola —dijo Iris al fin, levantándose con cierta rigidez.—Hola —respondió Athena, sentándose frente a ella y dejando el bolso en la silla contigua.Un
3 RAZONES PARA VOLVER. CAPÍTULO 18. Todo por dinero
3 RAZONES PARA VOLVER. CAPÍTULO 18. Todo por dineroAthena sintió el peso de tres miradas clavándose en ella apenas cruzó por completo el umbral. Fue una sensación física, casi tangible, como si el aire se hubiera vuelto más denso de repente. Su padre estaba en la silla de ruedas, con el cuerpo encogido y la expresión agria; Audrey erguida a su lado como una sombra perfectamente calculada; e Iris frente a ella, con esa expresión tirante de quien ya no sentía la culpa o la vergüenza que hasta ese momento había fingido.Athena clavó los ojos en Iris, sosteniéndole la mirada sin parpadear, como si quisiera obligarla a enfrentarse a su propia decisión.—¿Sufriste algún tipo de confusión cuando me dijiste que habían eliminado a Audrey de sus vidas? —preguntó con una calma llena de sarcasmo—. Porque verla aquí sugiere exactamente lo contrario.Su hermana se removió incómoda. Miró un segundo a Audrey, luego a su padre, y finalmente volvió a Athena. Apretó los labios, consciente de que ya no h
3 RAZONES PARA VOLVER. CAPÍTULO 19. La mejor venganza de Cassian Wolf
3 RAZONES PARA VOLVER. CAPÍTULO 19. La mejor venganza de Cassian Wolf—¡Cállate! —le gritó Dorian a Athena, fuera de sí—. ¡Audrey tiene razón! ¡Te has vuelto tan venenosa como Cassian Wolf! ¡Tú antes no eras así! ¡Tienes a ese tipo metido en la cabeza, de tanto que te lavó el cerebro estás dispuesta a abandonar y atacar a tu propia familia!El grito rebotó contra las paredes del salón con violencia. Pero ese tono autoritario, absoluto, convencido de que su palabra seguía siendo ley, solo hizo que Athena estallara en carcajadas. La decepción en su corazón era tan grande, que la única forma que tenía de no atragantarse con ese dolor era burlarse de él.Estalló en una carcajada abierta, sonora, que resonó en el aire como una bofetada directa. Iris dio un respingo, sobresaltada, y Audrey frunció el ceño, ofendida, como si aquella risa fuera una humillación intolerable.—Sí, claro —dijo Athena entre carcajadas—. Evidentemente yo estoy influenciada por Cassian.Negó con la cabeza, todavía ri
3 RAZONES PARA VOLVER. CAPÍTULO 20. ¿¡Por qué eres tan malvada?!
3 RAZONES PARA VOLVER. CAPÍTULO 20. ¿¡Por qué eres tan malvada?!Athena respiró hondo antes de volver a hablar. No gritó. No levantó la voz. Su calma era mucho más inquietante que cualquier estallido. Era una calma aprendida a golpes, una serenidad que no venía de la paz, sino del cansancio de haber sobrevivido demasiado tiempo en modo alerta.Miró directamente a Iris. No a su padre. No a Audrey. A Iris.—¿De verdad creíste que yo no sabía que estabas planeando quedarte con la custodia de mis hijos para presionarme? —preguntó, con una serenidad afilada—. ¿En serio pensaste que no me enteraría?La pregunta no buscaba respuesta, más bien era una sentencia.Iris negó de inmediato, dando un paso atrás, como si aquel simple gesto pudiera protegerla.—¡Eso no es cierto! —dijo, atropellando las palabras—. ¡Yo jamás haría algo así!Athena soltó una risa breve, incrédula, más triste que divertida. Le resultó casi enternecedor lo mal que su hermana mentía cuando se sabía descubierta.—Claro que