Capítulo 1529
Author: Solange Cardot
Con la vista borrosa, solo alcanzaba a distinguir a la multitud desesperada empujando para salir.

Entonces, escuché una voz baja, tranquila y siniestra junto a mi oído:

—Perdóname, Aurora, pero tú me obligaste a hacer esto.

—¡Aurora! ¡Aurora, ¿dónde estás?! —la voz ansiosa de Alan se oyó desde no muy lejos.

Estiré el brazo, tratando de tocarlo, pero mis dedos no encontraron nada.

—Los guardaespaldas ya ayudaron al equipo médico a llevarse a Mateo —gritaba Alan entre la confusión—. Ya va camino a
Continue to read this book for free
Scan the code to download the app

Latest Chapter

  • Capítulo 1922

    Su cara era la misma: tosca, con la piel bronceada, la barbilla cubierta de barba incipiente y una ligera cicatriz en el rabillo del ojo. Si uno la miraba bien, no tenía nada que ver con la cara atractiva que tenía Mateo. Y sin embargo, esos ojos y la forma en la que hablaba me hacían sentir que lo conocía desde siempre; no tenía sentido que me pareciera tan familiar a cada momento.Pensé por un segundo si debía pedirle que se acercara para preguntarle en voz baja si de verdad era Mateo. Aunque no fuera él, por lo menos podría hablar de otra cosa o intentar negociar para que me dejara ir, porque no pensaba resignarme a que me humillara de esa manera. ¡Claro que no! Aunque solo hubiera una posibilidad entre mil, tenía que hacer algo para protegerme.En cuanto terminé de pensar eso, Darío empezó a acercarse; el sonido pesado de sus botas contra el piso hacía que el corazón me latiera con fuerza. Sentí un dolor en el pecho y, por puro instinto, me apoyé contra la cabecera de la cama. El

  • Capítulo 1921

    Los guardaespaldas hablaban todos al mismo tiempo mientras se amontonaban hacia la salida; competían entre ellos para ver quién salía primero del cuarto, pues parecía que tenían miedo de quedarse atrás, molestar a Darío y terminar humillados.Sin embargo, después de salir, ninguno se fue por completo, sino que todos se quedaron pegados a la puerta. Luego de un momento, Darío caminó con determinación y, tras un estruendo, cerró la puerta de un golpe y le puso el seguro. De inmediato empezaron a escucharse los lamentos desde el pasillo.—Darío, déjenos ver un poquito... —suplicó uno.—Sí, entrenador, nos quedamos aquí afuera y no vamos a molestar su diversión —agregó otro.—Ábranos aunque sea una rendija, Darío...***—¡Lárguense! —les gritó Darío contra la madera con la voz ronca.Ese grito por fin los hizo callar, aunque era obvio que no se habían movido de ahí. De vez en cuando se escuchaban ruidos apagados del otro lado, como dedos rascando la madera o pasos inquietos que se arrastra

  • Capítulo 1920

    No le hice caso a esa mirada extraña de Darío. Solo me aferré a su brazo y, mientras lloraba, le supliqué:—De verdad no puedo relajarme así... Deje que salgan. En cuanto se vayan, le prometo que lo haré sentirse bien.—¿...De verdad? —preguntó Darío con una sonrisa maliciosa, un poco extraña.No lo pensé más y asentí una y otra vez.—De verdad, de verdad. Sé muchas cosas en la cama, seguro que va a quedar satisfecho.Mientras yo hablaba, los guardaespaldas a mi lado me miraban con la boca abierta, como si mis supuestas "técnicas" fueran a usarse con ellos en cualquier momento. Pero enseguida, Darío se levantó un poco y, justo así, les tapó la vista.Me clavó la mirada, sin parpadear. Si me fijaba solo en esos ojos y no en su aspecto tosco, se parecía muchísimo a Mateo.De repente, otro pensamiento me cruzó por la cabeza. Si de verdad era Mateo, ¿cómo había conseguido cambiarse la cara sin dejar rastro? En tan poco tiempo, obvio no podía ser cirugía. Entonces... ¿qué método dejaba que

  • Capítulo 1919

    El pervertido de Darío volvió a reírse de manera y, de repente, se me tiró encima.—¡Ah!Grité con todas mis fuerzas y, por puro instinto, levanté la lámpara para pegarle. Pero enseguida él la apartó de un manotazo.¡Clang!La lámpara cayó en la alfombra; no se rompió, pero rodó hasta un rincón donde los guardaespaldas la podían ver. De inmediato empezaron a burlarse.—Darío va en serio.—Claro, esta mujer no sabe comportarse, se merece un buen escarmiento.—Eso, dale fuerte, seguro que así se vuelve dócil.Incluso hubo uno que gritó:—Darío, está muy brava, ¿quiere que la sujetemos por usted?—¡Lárguense! —Darío volteó de golpe y gritó, con una mirada tan amenazante que daba miedo—. Mi mujer la arreglo yo. ¡Todos fuera! Ahora mismo voy a enseñarle a esta mujer de lo que soy capaz.Mientras hablaba, se quitó la camisa rápido y con brusquedad. Y cuando vi su cuerpo, me quedé quieta.El pecho ancho, los músculos marcados, la línea de la cintura... eran prácticamente idénticos a los de Ma

  • Capítulo 1918

    Lo miré, tragué saliva y me quedé muda del miedo. Darío no dijo nada más; me apretó más fuerte entre sus brazos, caminó a zancadas y subió las escaleras. Los guardaespaldas venían detrás, riéndose.Yo temblaba entera y mi cabeza era un caos. ¿Era Mateo o no? Si no era él, ¿cómo iba a escaparme de esta?Al principio pensé que, cuando estuviéramos solos, iba a hablar claro con él para averiguar a toda costa si era Mateo. Pero la situación se había salido de control, muy lejos de lo que me imaginé. ¿Qué podía hacer? Nada más de pensar en lo que iba a pasar, empecé a temblar todavía más.—¿A qué le tienes miedo? —Darío se dio cuenta de mi pánico y, entre risas roncas, me dijo—: Te voy a "cuidar", deberías estar feliz. Tranquila, que aunque soy un poco bruto, en la cama sé cómo tratar a una mujer... ¡Ja, ja, ja!Cuando escuché esa risa asquerosa, sentí que el corazón se me salía del pecho. Mateo nunca se reiría así. Incluso si de verdad fuera Mateo disfrazado y tuviera que mantener esa apa

  • Capítulo 1917

    Ese destello hostil pasó demasiado rápido, tan rápido que parecía solo una ilusión mía. Cuando volví a mirarlo con atención, en su cara ya había reaparecido esa sonrisa tosca y salvaje.—¡Fuera! ¿Acaso hace falta decir lo bueno que soy en la cama? Todos, rápido, vayan a entrenar. No se queden aquí estropeando nuestra privacidad.—Eso no puede ser —se burló uno—. Es la primera vez del entrenador Darío; claro que tenemos que estar presentes para ser testigos.—Exacto, exacto. Darío, el señor Felipe nos dio varios días libres justamente para que celebremos a lo grande.—Entonces por la noche traeré también a mi chica para divertirnos un poco. Aunque seguro que no soy tan bueno como Darío.—Ja, ja, ja. Eso es, todos queremos ver de lo que es capaz Darío.Una decena de guardaespaldas hablaba sin parar. Aunque en apariencia se reían y mantenían un tono respetuoso con Darío, por mucho que él dijera, ninguno tenía intención de dispersarse. Todos querían subir a mirar cómo el entrenador "se ocu

More Chapter

Reader Comments

Que desepcion ya si la dejare de leer que mal que no le den su final

ahora y casi muerta un loc Camila y ahora otro loco Javier y vuelve a retroceder está historia lo mismo con esta escritora

Era obvio que pasaría eso, pues Javier ya había dicho que Aurora se estaba cuidándose para tener hijos., lo único que hizo Javier es aprovechar el caos de la boda fallida para sembrar la duda y claro que no la tocó., Aurora sigue siendo de Mateo y de nadie más.

Ya que pendejada ósea que gracia tiene que los protagonistas sufran el 90% de la novela ??? Ponte seria y termína la novela o cámbiale el rumbo deja que sean felices

que ansiedad ... porfavor ya cansa que Aurora sufra

Si lo estás eso malestares es inconfundible ese era el miedo de Javier de que fuera al hospital chequearse espero que aurora sabes llevar un control contar los meses

Sabía que iba usar el embarazo de aurora para serle creer que era de él loco ese espero que no la allá tocado por que aurora no merece sufrir tanto con eso dos hermano loco ya no la largue tanto

Falta no más que Aurora este embarazada de mateo y que ahora piense que es de Javier, ya cansa

1500 capitulos y no avanza nada solo la haces sufrir cada vez que tiene un momento de felicidad tu lo destruyes

Que como así que hiciste escritora dejaste que violaran a Aurora que ganas con hacerla sufrir de esa manera tan cruel por qué la odias tanto que no la puedes dejar ser feliz

Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on MegaNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
Scan code to read on App