All Chapters of Nunca conoces a quien tienes al lado: Chapter 1591
- Chapter 1600
1922 chapters
Capítulo 1591
Si hubiera tenido un espejo cerca, seguro que habría notado lo ridícula que me veía. En ese momento, Alan me llamó desde la ventana del segundo piso, así que le dije a Mateo:—Hablamos luego, que Alan me está llamando; voy a ver a Valerie y después paso a verte.—Está bien —hizo una pausa y añadió en voz baja—. Aurora, cuídate mucho y no te pongas a pensar puras tonterías.—¡Sí! —le respondí fuerte antes de colgar.Alan seguía gritándome desde la ventana, así que entré rápido a la casa. Al pasar junto al espejo de la pared, vi que tenía los ojos muy rojos; a veces de verdad me molestaba ser así. Era obvio que la que estaba mal era yo y la que sentía culpa era yo, pero al final siempre terminaba siendo Mateo el que venía a consolarme. Aurora, de verdad que no podía seguir así; él también estaba cansado y tanto su cuerpo como su corazón habían salido heridos. Él me consolaba a mí, pero ¿quién lo consolaba a él? Mateo ya se estaba esforzando por mirar hacia adelante, imaginando con alegr
Read more
Capítulo 1592
"Aurora, espero el día en que vuelvas a mí."En un instante, ese mensaje me arruinó por completo el buen humor. Molesta, borré el texto y, como eso no fue suficiente, bloqueé a Javier de todas partes para que no pudiera contactarme más.Cada vez sentía más que era un perturbado; ya le había dejado muy claro que, pasara lo que pasara, jamás iba a dejar a Mateo. Pero él no parecía entenderlo y seguía insistiendo con que yo iba a volver con él.Solo de pensarlo me sentía irritada y, además, muy inquieta. Ese tono tan seguro que tenía siempre me hacía sentir que todavía escondía un plan todavía más terrible.Por suerte, después de esa amenaza, todo volvió a estar tranquilo y no volví a verlo para nada. Pero si se había atrevido a mandarme algo así, significaba que todavía no pensaba dejar de acosarme. Mientras más callado se quedaba, más inquieta me sentía, porque me daba la sensación de que estaba tramando algo a escondidas.Ese día, después de salir de ver a Mateo, fui a propósito al mos
Read more
Capítulo 1593
—Parece que nunca creíste en lo que siento por ti. Pero ¿por qué a Mateo sí le crees? Es evidente que él tampoco hizo gran cosa por ti, incluso te lastimó, y aun así sigues convencida de que te ama. ¿Por qué?Por fin, en el tono de Javier se notaba una sensación de frustración y mucha amargura.Lo miré con sarcasmo y le respondí, indiferente:—El daño que Mateo me hizo fue, cuando mucho, aquella vez de hace cuatro años, cuando tu hermana planeó y causó la muerte de mi mamá y de la mamá de Mateo. Pero ¿los verdaderos culpables de que eso pasara no fueron precisamente ustedes, los que dicen que me aman? Tú, mi hermano, mi papá... ¿No fueron ustedes los que me empujaron al abismo? Mateo, por lo menos, no fue tan hipócrita como ustedes. Al menos él no decía que me amaba mientras me hacía daño y me acorralaba sin dejarme salida. ¿Y ustedes? Dicen amarme, pero una y otra vez se ponen del lado de Camila. ¿A eso le llaman amor?Javier abrió la boca como si quisiera responder algo. Entonces me
Read more
Capítulo 1594
Fue justo esa frase la que me cayó encima como un balde de agua fría; me quedé paralizada hasta la médula por el impacto. Javier me preguntó:—¿Quieres que Mateo vea el video de esa noche en la que estuvimos juntos?No había escuchado mal, eso fue exactamente lo que me dijo. Era una frase tan sucia y descarada que me dio muchísima rabia. Lo miré sin poder creerlo, temblando de coraje y de dolor.—Javier, tú... ¡eres un cínico! —le grité.Él me miró, calmado, con una sonrisa que no parecía sincera.—En su momento, Mateo también usó métodos rastreros para poder acercarse a ti —me dijo—. Entonces, si yo quiero pelear por lo que me hace feliz, ¿qué tiene de malo?—¡¿Lo que te hace feliz?! —le grité, furiosa—. ¿Y yo qué? ¿No importa mi opinión? ¡Lo que estás haciendo es destruir lo que me hace feliz! Javier, muérete, ¿por qué no te mueres?Al final perdí el control por completo, me lancé contra él y empecé a golpearlo sin pensar en nada más. Javier dejó que le diera un puño tras otro. Era
Read more
Capítulo 1595
Javier se me acercó y me puso el celular frente a los ojos. Con solo mirar, vi en el video a un hombre y a una mujer que estaban juntos; aunque no se les veía la cara, era sin duda ese cuarto. Incluso las cortinas y cómo estaba todo eran igualitos, y hasta el vestido de novia que usé ese día estaba tirado en el suelo.Desesperada, le quité el celular de un manotazo y le di una cachetada con todas mis fuerzas. Una rabia y una tristeza imposibles de explicar me subieron al pecho, y me hicieron temblar de pies a cabeza.—Te odio, Javier, te odio. ¡Muérete, muérete...! —le grité con todas mis fuerzas.Todas esas emociones me pegaron al mismo tiempo; se me nubló la vista y me desplomé, sin fuerzas, hacia el piso.—¡Aurora! —gritó Javier, asustado.Al segundo siguiente, todo se puso negro. Era un dolor que no se podía aguantar, una desesperación total. Incluso estando desmayada, esa sensación de dolor que me partía y me asfixiaba seguía siendo muy fuerte. Incluso cuando desperté, me dolía ta
Read more
Capítulo 1596
Miré fijamente ese papel.En cuanto leí las palabras "dos semanas de embarazo", todo se me empezó a nublar una y otra vez. Si en serio estaba embarazada, entonces, por la cuenta de los días, no había duda de que podía ser de Javier. ¿Qué se suponía que iba a hacer ahora?Después de lo que pasó con Javier, ya me dolía demasiado pensar en cómo iba a hacer para que Mateo me aceptara. Y ahora, encima de todo, resulta que esperaba un hijo de Javier. Si yo misma no podía aceptar que las cosas terminaran así, ¿con qué cara le iba a pedir a Mateo que lo hiciera?¿Por qué la vida tenía que ensañarse así conmigo?Hace tiempo, cuando quería salvar a Embi, deseé con todas mis fuerzas tener otro hijo con Mateo, pero el doctor me dijo sin vueltas que ya no podía quedar embarazada. Entonces, ¿por qué justo ahora me venía a pasar esto con un hijo que no tenía que nacer?Pasé mucho tiempo hundida en la tristeza y la desesperación por no poder ser mamá. Y en ese momento, lo que más quería era que de ver
Read more
Capítulo 1597
Camila acabó con toda mi familia y Javier volvió a arruinar mi felicidad; hizo pedazos mi futuro con Mateo. Lo odiaba, de verdad lo odiaba con toda el alma. De repente, Javier se paró. Me miró y en sus ojos ya no se notaba que estuviera alterado; se veía peligrosamente tranquilo.—Descansa y recupérate primero —me dijo él con un tono que no transmitía nada, y después de una pausa añadió con la misma indiferencia—: Eso sí, si te atreves a lastimar a mi hijo, entonces yo voy a ir a lastimar al hijo de Mateo.Cuando lo escuché, respiré profundo y lo miré con una decepción total; ya ni fuerzas tenía para gritarle. Lo miré con tristeza y le dije, sin ninguna expresión:—Eres un demonio. Igual que tu hermana, no mereces que te digan humano.Javier apretó los puños, sin decir nada. En sus ojos rojos se notó por un segundo que estaba luchando con sus sentimientos, pero después de un rato largo, habló con calma:—Yo solo quiero proteger a este niño. Todo esto es tu culpa.Miré hacia abajo y me
Read more
Capítulo 1598
Antes de esa llamada, Mateo ya me había marcado muchísimas veces. Nada más de imaginarme lo angustiado que estaba, sentía que el corazón se me partía una y otra vez. ¿Qué iba a hacer? ¿Cómo le iba a contar lo del bebé? ¿O tenía que abortar a escondidas y hacer de cuenta que nunca pasó nada? No, Javier no me iba a dejar en paz tan fácil. ¿Será que de verdad era capaz de mandarle a Mateo el video de esa noche?Ni el niño ni ese video podían llegar a manos de Mateo. Ni me imaginaba cómo se pondría si se enteraba de esas dos cosas; se iba a poner furioso, casi hasta volverse loco. Si eso pasaba, de verdad ya no iba a tener cara para volver a verlo. ¿Qué iba a hacer? Todo esto era muy difícil; de repente me di cuenta de que estar bien con Mateo era algo casi imposible.El celular seguía sonando y sonando, se notaba lo desesperado y terco que estaba. Yo le había prometido que no lo iba a dejar otra vez y, pasara lo que pasara, no podía nada más irme de su vida sin decirle nada. Si hacía eso,
Read more
Capítulo 1599
Cuando vio que me quedé callada un buen rato, la voz de Mateo se puso más baja de repente.—Aurora, pórtate bien y dime dónde estás —me pidió él—. Acuérdate de que, sea lo que sea, voy a estar contigo. Ahora no estás sola: me tienes a mí, tienes a Embi y a Luki. Todos te queremos. Lo que pase lo vamos a enfrentar juntos, como la familia que somos, ¿sí?Al escuchar cómo me consolaba con esa voz tan suave, sentí que el corazón se me apachurraba de puro dolor. Incluso después de que desaparecí sin decir nada y de que lo hice preocuparse tanto tiempo, él no me reclamó nada ni me habló enojado. Su bondad y su ternura me hicieron sentir mucha más vergüenza. Nada más de pensar que llevaba en la panza un hijo de Javier, la culpa casi me dejaba sin aire.—Aurora, me lo prometiste, ¿ya se te olvidó? —volvió a decir Mateo, y en su voz ya se notaba la tristeza.Apreté con fuerza los labios para aguantarme las ganas de llorar y le respondí:—Estoy a la orilla del río, al oeste de la ciudad. Te espe
Read more
Capítulo 1600
—¿Y si no me la tomo? —le pregunté con odio, porque el rencor me quemaba hasta lo más profundo del alma.Javier solo sonrió un poco, casi ni se notó, y me dijo con voz tranquila:—Si te empeñas en llevarme la contra, entonces no voy a tener más opción que encerrarte hasta que aprendas a hacerme caso.—¡Javier! —grité con mucha rabia y levanté la mano para pegarle. Él no se movió y recibió el golpe directo en la cara, pero aun así no se molestó; siguió sonriéndome mientras me decía:—¿Ya te desahogaste? Si todavía estás enojada, puedes darme otro golpe.—¡Estás loco! —le reclamé con asco, mientras temblaba de la furia que sentía. Javier se me quedó viendo fijo y de repente estiró la mano para agarrarme, pero me quité enseguida con mucha repulsión—: ¡No me toques! —le grité.Él dejó la mano en el aire y se quedó quieto, con una sonrisa triste.—Yo solo... quiero llevarte adentro para que te tomes la sopa —me explicó.—¡Ya dije que no me la voy a tomar! ¿Quién sabe si no le pusiste alguna
Read more