All Chapters of El Precio del Desprecio: Dulce Venganza: Chapter 11
- Chapter 20
1166 chapters
Capítulo 11
Mateo extendió sus brazos, atrapando aquel cuerpo. Bajó su mirada y habló con disgusto: —Valentina, ¿por qué has vuelto? Ella tampoco esperaba encontrarlo. Vestía un elegante traje negro, La costosa tela aún conservaba el frío de la calle. Su cuerpo ardía y, por instinto, se pegó a él, intentando apagar el fuego que la consumía con su aroma maduro y penetrante. Sus ojos brillantes lo miraron: —Mateo, ayúdame... —Pero antes de que pudiera terminar la oración, él la apartó. —¿Qué te sucede? —preguntó con frialdad. Valentina se sorprendió al darse cuenta de que había estado a punto de pedirle ayuda. ¿Cómo podría él ayudarla?—Me drogaron. —¿Te drogaron? —Sus cejas se fruncieron, ¡Esta mujer siempre le causaba problemas! —Espera —dijo él, dirigiéndose a la ventana. Sacó su teléfono y marcó un número. Mientras sonaba, se aflojó la corbata con un gesto descuidado que resaltaba su aire distinguido. —Mateo —respondió Joaquín. —Si una mujer ha sido drogada, ¿qué se debe hacer? Joaquín
Read more
Capítulo 12
Mirando la pantalla, finalmente recobró la razón. Estaba hecho un lío: la ropa medio mojada, marcas de besos por todo el cuerpo, la respiración agitada… Se había excitado. ¡Se había excitado por Valentina! No le gustaba ella; así que atribuyó todo a su condición de hombre, incapaz de resistir la tentación de una belleza así. Enseguida contestó la llamada; sentía culpa hacia Luciana, una culpa que se traducía en ternura, ya que su voz era más suave de lo habitual: —Luciana.Del otro lado sonaba música heavy metal. Ella respondió con dulzura: —Mateo, estoy en un bar.—No bebas alcohol, dile a tu asistente que te pida un jugo.—Ya lo sé, mi asistente hace lo que tú digas. Ven a divertirte, te espero.Mateo se giró para salir, pero una mano agarró la manga de su camisa. Se volvió y vio a Valentina, empapada, con su vestido de tirantes pegado al cuerpo, mostrando sus curvas. Con los ojos rojos, lo jalaba con fuerza, impidiéndole irse. Mateo intentó zafarse, pero ella se aferraba con terqu
Read more
Capítulo 13
Valentina sintió un zumbido en los oídos. ¿Le ofrecía conseguirle un hombre o incluso dos?Él había tomado una decisión y eligió a Luciana sin dudarlo.Sintió como si una cuchilla se le clavara en el corazón, retorciéndose y desgarrándola.Con los labios temblorosos, logró articular: —Mateo, yo todavía… soy tu esposa… Él, con una camisa y pantalón negros impecables, ya no mostraba el desorden de la pasión. Había recuperado su fría y elegante compostura. Le tendió algo: —Esto es una compensación. Valentina miró hacia abajo; era un cheque por un millón de dólares. La voz magnética y fría de Mateo resonó sobre ella: —Esta es la compensación por el divorcio. Dejó el cheque en el lavabo y se marchó a paso firme. Iba a buscar a Luciana. Igual que su madre años atrás. Los ojos de Valentina se llenaron de lágrimas. La habían abandonado otra vez. Tanto su madre como Mateo le habían dado todo su amor a Luciana. No importaba cuánto se esforzara, no servía de nada. Poco después, un hombre se
Read more
Capítulo 14
Entre ella y Valentina, sin duda él la elegiría a ella. Su hermana nunca había sido rival para ella. Mateo le lanzó una mirada gélida al joven y con voz cortante pronunció una sola palabra: —Lárgate. El hombre huyó sin atreverse a mirar atrás. Mateo bajó su mirada hacia Luciana y retiró su brazo del agarre de ella: —¿Ya terminaste con tu escena? Luciana se tensó. —¿Me estás regañando? ¡Si no hubiera armado este alboroto, ahora estarías en la cama con Valentina! —¿Entonces te drogaste por tu cuenta? —preguntó Mateo sin expresión. Luciana, malcriada por sus mimos, levantó el mentón con altivez: —¡Sí! ¡Si te atreves a tocar a Valentina, dejaré que otros hombres me toquen a mí! El rostro de Mateo se oscureció y se dio la vuelta para marcharse. ¡Se estaba yendo! ¡Sin intentar consolarla! Un hombre tan apuesto y rico como Mateo atraía las miradas de incontables mujeres con solo caminar por un bar; todas lo codiciaban, lo deseaban. Ella era una mujer astuta; sabía que Valentina y todas
Read more
Capítulo 15
Pero la imagen del delicado rostro de Valentina apareció en la mente de Mateo; hace poco acababa de besarla, recordaba que sus labios eran suaves y fragantes. Cuando Luciana intentó besarlo, Mateo giró la cabeza para evitarlo. —¿Por qué te apartas? —protestó ella con coquetería. No entendía qué le pasaba. Le gustaba Luciana, debería querer besarla. No le gustaba Valentina, pero acababa de besarla y aún podía sentir ese hormigueo. Siendo un hombre meticuloso con la higiene, no podía pasar de una mujer a otra así sin más. Le resultaba físicamente incómodo, casi sucio. En ese momento, unos golpes en la puerta interrumpieron sus pensamientos. La voz de Fernando sonó desde fuera: —Presidente, llegó el antídoto. ¿Antídoto? Luciana se sorprendió, ella se había drogado, ¿y él había mandado buscar un antídoto? Mateo apartó sus manos de ella y se levantó. Luciana, furiosa, le arrojó una almohada a la cara: —¡Mateo!, ¿acaso no eres un hombre?—Se había entregado a él, incluso se había drogado
Read more
Capítulo 16
Las ocurrencias de Camila la hicieron reír, desde anoche no había parado de despotricar contra Mateo y Luciana, su energía era impresionante. En realidad, ella ya había aprendido a sanarse en medio del caos. Desenvolvió un chocolate y lo puso en su boca; la dulzura que inundó su paladar le dibujó una sonrisa: —Camila, descansa un poco. Ya nos ocuparemos de cobrarnos por cada agravio. Camila sabía que su amiga iba a darles una lección a todos, ella era formidable. Solo le dolía ver el proceso; verla romperse y recomponerse cada vez, no imaginaba cuánto dolor debía sentir. En ese instante, se escucharon algunos sonidos provenientes desde el cuarto de trastes. Valentina dejó el libro: —Empecemos con el director Estrada. Ayer, Valentina sedó a Mario y mandó que lo llevaran a su apartamento. Cuando entraron al cuarto donde lo habían encerrado, atado y amordazado, comenzó a forcejear agitadamente. Camila le quitó la mordaza, pero Mario solo miraba a Valentina con desprecio: —¿Cómo te at
Read more
Capítulo 17
En la villa de los Méndez, Ángel estaba sentado en el sofá junto a Catalina: —¿Realmente la Doctora Milagro atenderá a Luciana? Catalina sonrió con malicia. Ayer Valentina y el director Estrada habían desaparecido bajo los efectos de la droga, seguramente habían pasado una apasionada noche juntos. Una vez que el director obtuviera lo que quería, les presentaría a la Doctora Milagro para atender a Luciana. —No te preocupes, pronto el director Estrada nos traerá buenas noticias —dijo ella, sentándose en el regazo de Ángel. Como presidente de la compañía, él emanaba el atractivo y la autoridad de un hombre maduro. Ella le rodeó el cuello con los brazos—. Cariño, yo conseguí a la Doctora Milagro, ¿cómo piensas recompensarme? Él le pellizcó la nariz: —¿No te recompensé anoche? ¿No fue suficiente? Catalina lo miró con fingido reproche y sacó un frasco de píldoras anticonceptivas: —Cariño, no quiero seguir tomando esto. Quiero embarazarme, quiero darte un hijo. El rostro de Ángel cambió.
Read more
Capítulo 18
Valentina había estado allí todo el tiempo, observando silenciosamente la escena, todo el pánico y desconcierto de Catalina. Mario corrió rápidamente a su lado e hizo una reverencia servil: —Señorita Méndez. Valentina sacó un bolígrafo y lo arrojó a la piscina: —Director Estrada, se me cayó el bolígrafo. —Lo recuperaré ahora mismo. —Corrió y se zambulló en el agua fría. Catalina se acercó, mirando incrédula la escena; el director emergió empapado, sosteniendo el bolígrafo como un trofeo: —Señorita Méndez, lo encontré. Catalina miraba a Valentina como si fuera una criatura extraña. —¿Qué pasa? ¿Ya no me reconoces? —sonrió Valentina. Estaba completamente atónita, no entendía qué le había hecho ella al director para que le obedeciera como un perro. —En realidad, nunca entendí por qué me tratabas como a una desconocida —continuó Valentina—. ¿Qué planeas? Te apoderaste de la casa de papá, le robaste su empresa, abandonaste... a su hija, e incluso contaminaste el vino que me dejó. Est
Read more
Capítulo 19
¿Qué? Los rostros de Luciana y Catalina cambiaron por completo. —No me digas, ¿acaso el señor Figueroa no te contó que anoche nos besamos? —preguntó Valentina fingiendo sorpresa mientras miraba a Luciana—. Anoche el señor Figueroa me besó de forma tan torpe, sin ninguna gracia. Su forma de besar es tan mala que me hace dudar si realmente alguna vez ha besado a alguien. Luciana lo miró conmocionada. ¿Había besado a Valentina? El rostro de Mateo palideció completamente, sintiéndose fuera de sí, ¿cómo se atrevía a revelar ese beso a Luciana o a criticarlo públicamente por su forma de besar? Sus ojos se clavaron en ella. —¡Valentina! —la llamó con disgusto. Pero, ella rio con frialdad. ¿Qué? ¿Se molestaba porque había dicho un par de verdades a Luciana? —¿Qué tanto gritas? Besas tan mal que no quiero pasar un minuto más casada contigo. ¡Divorciémonos! Nadie pronunció una sola palabra.¿Acaso se había vuelto loca? —Bien, ¡divorciémonos ahora mismo! —espetó Mateo, sus rasgos tensos e
Read more
Capítulo 20
Mariana era prima de Mateo y mantenía una relación muy cercana a Luciana. Cuando vio a Valentina, mostró desprecio inmediato: —Valentina, Mateo no te quiere, ¿vienes a adular a mi abuela? ¡De los Figueroa solo ella te soporta! Solo mírate, eres una pueblerina que se aprovechó de la ausencia de su hermana para usurpar un lugar en la familia. No mereces a mi primo, divórciate de una vez. Ella ya estaba acostumbrada, pues la familia y amigos de su esposo la despreciaban casi tanto como él. Decidió ignorarla y pasar directamente a la mansión. Dolores, con su cabello plateado, la esperaba. Con entusiasmo tomó las manos de Valentina, apretándolas con cariño: —Querida, ¿por qué no has venido a visitar a la abuela en tanto tiempo? ¿Acaso, no me extrañas? Ella era la única persona que le había mostrado algo de cariño dentro de la familia Figueroa. Dolores la adoraba y se lo decía cada que podía. Así que, sonrió y abrazó suavemente a esa mujer delicada: —Abuela, por supuesto que te extraño.
Read more