All Chapters of Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró: Chapter 51
- Chapter 60
563 chapters
Capítulo 51
—César, ya no quedan camas portátiles para acompañantes. ¿Qué te parece si compartimos una esta noche?Él no le respondió. A ella tampoco le importaba cuál sería su respuesta. Sira reunió valor y extendió la mano para quitarle la chaqueta.Llevaba mucho tiempo anhelando hacer el amor con él, desde que ambos alcanzaron la mayoría de edad. Siempre había querido experimentar la alegría de poseerlo. Si tan solo César hubiera accedido a estar con ella, no habría ido a pedirle ayuda a ese hombre, ni se habría quedado embarazada.Qué estúpida había sido en el pasado. ¿Incluso había abandonado a César por ese hombre despreciable?Cuando le desabotonó el tercer botón, César le sujetó la mano. Ella se puso nerviosa, esperando con la cara sonrojada.—César…Sin embargo, él apartó su mano. Ella se sorprendió y su sonrisa desapareció.—No debemos hacer esto —él le dijo mientras se abrochaba el botón y se levantaba con calma—. Osqui ya se durmió. Mejor me voy.Antes de que Sira pudiera reaccionar, C
Read more
Capítulo 52
Felipe palideció, sin esperar que ella no solo presentara excusas, sino que además encontrara sus fallas en los detalles.Con las palabras de Celia, los directivos comprendieron lo ocurrido. Sin embargo, este tipo de "acoso laboral" les parecía trivial. Mientras no afectara sus intereses, preferían hacerse de la vista gorda.Sira apretó los puños con fuerza y se mordió sus labios antes de ceder.—Fue un descuido de mi parte. Lo siento, Celia. Después de la reunión, haré que te incluyan al grupo.Celia asintió, aceptando muy naturalmente la solución.—Mil gracias.Sira dejó de sonreír, desvió la mirada y sus ojos se tornaron fríos.Una hora después, terminada la reunión, Celia regresó a su oficina. Pronto recibió la notificación de invitación al grupo enviada por Sira. Echó un vistazo a la pantalla pero lo ignoró, continuando con la organización de documentos para su traslado.En ese momento sonó su celular. Era una llamada de Rosa. Dudó un largo rato antes de responder:—Hola, dime.—C
Read more
Capítulo 53
Desde aquella noche en que César se fue enfadado, no había vuelto a aparecer. Una semana después, sería el cumpleaños de Valeria. Marina le envió un mensaje a Celia informándole que Valeria esperaba que asistieran juntos al banquete.Celia comprendía que, mientras no se finalizara el divorcio, seguía siendo la esposa de César. No podía negarse a un evento familiar tan importante como el banquete de la abuela.Después de responder a Marina, dudó varios minutos antes de enviarle un mensaje a César."La abuela quiere que vayamos juntos al banquete de su cumpleaños".Pasaron diez minutos y ella no recibió ninguna respuesta. Celia apagó la pantalla, sin ganas de esperar más.Mientras tanto, Sira acompañaba a Rocío en el centro comercial, escogiendo un regalo para Valeria.—Sira, tienes muy buen gusto. Estoy segura de que a la abuela le encantará tu elección —le dijo Rocío, tomándola del brazo con una sonrisa brillante.Llevaban diez años de amistad. Sumado a que Sira era el primer amor de s
Read more
Capítulo 54
Celia llevaba un vestido verde claro, con el cabello recogido con elegancia y un poco de maquillaje que no lucía pesado. Se mantenía junto a Marta, mostrando los modales impecables que Valeria le había enseñado desde que se casó con César.Había pasado seis meses aprendiendo protocolo y dos años desarrollando diferentes habilidades, todo para cumplir con las exigencias de Valeria: "Una Herrera nunca deshonra a la familia". Aunque estricta, Celia sabía que la matriarca le había enseñado cosas valiosas.—¿Dónde está César? ¿Cómo puede llegar tarde al cumpleaños de su abuela? —le preguntó Marta, después de recibir a los invitados.—Le envié un mensaje, pero no me respondió —contestó Celia, honestamente.—Qué inútil eres. Ni siquiera puedes hacer que tu propio esposo te preste atención. Mejor divórciense pronto.Sin esperar respuesta, Marta se dirigió hacia Valeria. Celia permaneció quieta un momento, dejando su copa de champán en la mesa, justo cuando César entraba al salón acompañado de
Read more
Capítulo 55
Valeria le sonrió y recibió el regalo.—Qué considerada eres, niña.—Ábralo, abuelita —insistió Rocío con voz dulce.Valeria, sin querer desanimarla, abrió la caja que contenía una impecable estatua tallada de Jesús.Macarena, esposa de David, no perdió la oportunidad de adular.—Madre, Rocío sabe lo devota que es usted. Pasó todo el día escogiendo este regalo.Marta lanzó una mirada despectiva a su cuñada, a quien consideraba una hipócrita pese a su linaje intelectual. Solo Macarena era capaz de semejante descaro, pensó. Celia permaneció en silencio, observando la escena.Conocía bien la familia: Valeria tenía dos hijos. Víctor Herrera, su hijo mayor, era diplomático y su hijo favorito y, además, padre de César; David Herrera, su segundo hijo, era menos talentoso que Víctor. Ahora ocupaba un puesto secundario en El Valle Dispositivos Médicos, empresa fundada por Valeria. Rocío era su única hija con Macarena.Valeria guardó la estatua a la caja con cuidado, sonriendo.—Por eso digo que
Read more
Capítulo 56
Rocío quedó estupefacta. En todas las ocasiones anteriores donde había humillado a Celia, César nunca había intervenido, ni siquiera había dicho algo para defenderla. ¿Qué le ocurrió hoy? Celia también guardó silencio, incapaz de entender las intenciones de César...La cachetada silenció a Rocío, aunque sus miradas hacia Celia seguían llenas de odio, como si quisiera devorarla viva. Celia las ignoró por completo. De no ser por el cumpleaños de Valeria, ni siquiera habría asistido al banquete.Varias señoras se acercaron a conversar con ella y, al no poder rechazarlas, terminó bebiendo más de lo planeado. Cuando el banquete terminó, lo único que deseaba era quitarse la máscara social y retirarse a su habitación.Al subir las escaleras hacia su dormitorio y abrir la puerta, una mano la agarró bruscamente del brazo, haciéndola perder el equilibrio y caer contra un cuerpo masculino.—Cé… ¡Hum…! —intentó gritar, pero sus labios fueron sellados por un beso voraz.El beso repentino la dejó pa
Read more
Capítulo 57
César entró en la habitación de Celia justo cuando ella tomaba unas pastillas. Al verlo aparecer repentinamente, escondió el frasco.Él se abalanzó hacia ella, agarrando su muñeca con fuerza. Sus ojos ardían de ira.—¿Qué escondes?Ella se encogió de dolor.—¡Suéltame! —le gritó.—¿Fuiste tú quien me drogó? —le preguntó él.Sus palabras le partieron el corazón... Celia dejó escapar sin querer una risa amarga.—¿Crees que te drogué? ¿Soy masoquista? ¿Te parece que disfruté mucho cómo me trataste anoche?En el fondo, César confiaba en ella. No sospechaba de ella, pero... Detestaba su actitud desafiante.—¿Quién sabe? Tal vez solo querías quedar embarazada —habló él con voz impasible.Su tono indiferente fue el golpe final para Celia. Ella abrió la mano, mostrándole el frasco de anticonceptivos.—Lamento decepcionarte. No habrá bebés.Al leer la etiqueta, los ojos de César se enrojecieron por la rabia. Apretó la muñeca que tenía en la mano con más fuerza.—Eres tan despiadada —las palabra
Read more
Capítulo 58
Celia y César entraron a la casa uno tras otro. Ella ignoró al hombre que venía detrás, se cambió de zapatos y se dirigió directamente a la habitación. Después de tomar ropa limpia del vestidor, pasó al cuarto de invitados y cerró la puerta con llave.César estaba en la cocina bebiendo agua. Observó todos sus movimientos sin decir nada. Cuando escuchó el sonido del cerrojo, su expresión se tornó sombría. ¿Desde cuándo ella empezó a desconfiar de él así?En ese momento, sonó su celular. Era una llamada de Samuel.***Celia pidió medio día libre y llegó a la clínica por la tarde. Apenas cruzó la entrada, una mujer de mediana edad se abalanzó sobre ella y le dio una cachetada sin decir nada. Antes de que pudiera reaccionar, la mujer le agarró del cuello de la blusa mientras gritaba.—¡Zorra desgraciada! ¿Cómo te atreves a seducir a mi esposo?Celia la apartó con fuerza.—Señora, debe haberse equivocado de persona. ¡Ni siquiera conozco a su esposo! ¿Por qué me difama?La mujer sacó una fot
Read more
Capítulo 59
Felipe palideció visiblemente.—¡Celia, así no solo arruinas tu reputación, sino la de toda la clínica!—Qué curioso… Si tanto le preocupa la reputación de la clínica, ¿por qué monta este espectáculo vergonzoso? —refutó Celia con desprecio.—¡Celia! —gritó Felipe, indignado.—¡Zorra mentirosa! ¡Deja de negarlo! —interrumpió la esposa de Felipe señalando a Celia—. Si no sedujiste a mi esposo, ¿por qué dijiste que ya estás casada? ¡Y nadie ha visto a tu esposo! Además, ¡Felipe ya confesó que él es tu supuesto "esposo" en los registros! Te registraste como casada para ocultar que eres su amante, ¿cierto?Entre los presentes, los que conocían a Celia sabían que ella ya estaba casada, pero nadie conocía a su esposo. Las acusaciones de la señora Fernández comenzaban a sembrar dudas.—Dios mío… Qué fuerte… ¿Por qué Celia quiere ser amante de un hombre así?—Nunca lo hubiera imaginado. Ella parecía ser tan decente …Sira sonrió de manera discreta al escuchar los murmullos. Estaba ansiosa por v
Read more
Capítulo 60
César, inusualmente, intervino. Sira sintió un escalofrío al observar su expresión impasible, que no revelaba emoción alguna.—¡Esa perra sedujo a mi esposo! —exclamó la señora Fernández sin dudarlo.César entrecerró ligeramente los ojos, emanando una peligrosa aura de autoridad.Felipe se le acercó y le explicó:—Señor Herrera, disculpe este escándalo. Es un asunto personal. Lo resolveremos en privado.Dicho esto, extendió la mano para arrastrar a Celia, mientras la mirada afilada de César se posaba en ella.—¿Lo sedujiste? —la cuestionó.Celia sonrió con burlona.—Si compartir el mismo espacio laboral con él cuenta como seducción, entonces el doctor Fernández y la doctora Núñez deben tener una aventura desde hace tiempo.Felipe palideció visiblemente y de inmediato replicó:—¡Deja de soltar disparates! ¡Sira es la novia del señor Herrera! ¡No te compares con ella!—¿Lo es? —Celia levantó la cabeza, mirando directamente a César.Todos presenciaron la escena y se quedaron estupefactos.
Read more