All Chapters of REY DE ESPADAS. La novia forzada: Chapter 241
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REY DE CORAZONES. CAPÍTULO EXTRA. Una locura familiar
REY DE CORAZONES. CAPÍTULO EXTRA. Una locura familiarEl día que Cally entró al hospital, Tristan ya estaba listo para entrar en shock antes de saber si sería niño o niña; con las manos inquietas, moviéndolas sobre el regazo y sin poder quedarse quieto. Rowan y Alaric se habían turnado para acompañarlo, pero él apenas los escuchaba. Cedric había sido expulsado del cuarto de espera porque insistía en tomar fotos “para el recuerdo”, y Akira simplemente se apoyaba en la pared, con los brazos cruzados, mirando a Tristan como si fuera una especie de animal enjaulado.Cally tenía el semblante cansado, la respiración pesada, pero con ese brillo en los ojos que Tristan amaba: la mezcla perfecta de fuerza y vulnerabilidad. Ella le sonrió y le tomó la mano.—Cielo… —dijo, con un hilo de voz—, no te me pongas loco. Esto es… natural.—Natural, dice —murmuró Tristan, apretando su mano—. ¡Esto es una guerra! Una maldit@ guerra que no estoy seguro de poder ganar. Yo soy el Rey de Corazones, ¡no de l
JOKER. UNA NOVIA PARA EL REY DESTRONADO. CAPÍTULO 1. Un ultimátum
JOKER. UNA NOVIA PARA EL REY DESTRONADO.Sinopsis.Akira Kobayashi lo tiene todo bajo control: su empresa, su reputación y el legado samurái que su familia ha defendido durante generaciones. Nada lo perturba… hasta que la historiadora Sakura Mizuhara llega con un interés especial en su linaje familiar.Al principio, piensa que se trata solo de otro proyecto académico sin importancia. Pero hay algo en ella que despierta en Akira una inquietud que no sabe explicar. Y por supuesto que lo que menos imagina es que Sakura no está ahí para estudiar a su familia… sino para estudiarlo a él.Sakura abre una grieta en un pasado que llevaba décadas sellado. Documentos extraviados, silencios incómodos y coincidencias imposibles comienzan a alinearse alrededor de ellos, como si el destino quisiera que descubrieran algo…Entre atracción, sospechas y un misterio que amenaza con reescribir una historia olvidada, Akira deberá elegir si se mantiene fiel a la vida que siempre creyó suya; o si enfrenta la
JOCKER. CAPÍTULO 2. Novias a la carta
JOCKER. CAPÍTULO 2. Novias a la cartaPara ser exactos en el nivel de estrés ansioso que aquellas simples palabras de la señora Kobayashi podían provocar, hay que comenzar por decir que “la caballería”, como ella tan amablemente la llamaba, consistía en una turba de tías, primas, abuelas tías abuelas, amigas y cuanta señora casada, joven o anciana pudieran reunir para hacer de casamenteras. Y después de que esa banda de románticas desalmadas se reunía, ya no había escapatoria, todos sus primos lo sabían por experiencia propia.Akira se pasó la lengua por los dientes, conteniéndose, mientras su corazón empezaba a latir demasiado rápido.—Madre. ¿Tenemos que discutir esto aquí?—¡Por supuesto! ¡Esto es culpa de Cally, fue una linda hermanita menor para malcriarte mucho, pero yo no soy Cally ni soy occidental! Así que encuentra una novia, no puede ser tan difícil. Es más, deberías estar agradecido —insistió su madre—. ¡Las chicas se te lanzan encima!Akira soltó una risa corta, seca.—Pu
JOKER. CAPÍTULO 3. Un negocio que salió mal.
JOKER. CAPÍTULO 3. Un negocio que salió mal.Akira maldijo entre dientes mientras hacía un esfuerzo casi sobrehumano por controlarse. El armario era pequeño, mal ventilado y absurdamente inapropiado para cualquier tipo de interacción humana, y mucho menos para la situación en la que se encontraba. Sentía cada músculo tenso, cada pensamiento concentrado en no moverse, no respirar de más, no reaccionar como su cuerpo insistía en hacerlo. Jamás se había sentido tan consciente de sí mismo, y eso lo desesperaba.—Espero que esas señoritas que te persiguen se larguen pronto —susurró Sakura, con un tono que mezclaba fastidio y sarcasmo—, porque se acaba de caer un trapeador muy molesto entre los dos.Akira cerró los ojos con fuerza, como si eso pudiera hacer desaparecer la realidad.—No, no es un trapeador —respondió en voz baja, con un hilo de irritación que no logró disimular; y el silencio que siguió fue breve, pero espeso.Sakura se quedó rígida durante una fracción de segundo, hasta que
JOKER. CAPÍTULO 4. Una palabra empeñada
JOKER. CAPÍTULO 4. Una palabra empeñadaAkira soltó una risa sarcástica, seca, que no tenía nada de divertida. Fue más bien un sonido defensivo, como si necesitara marcar distancia antes de que la situación se le fuera todavía más de las manos. Se pasó una mano por el rostro y miró a Sakura con una mezcla de incredulidad, cansancio y un orgullo herido que no estaba dispuesto a admitir.—Claro. ¡Por supuesto! ¿¡Cómo no lo vi venir!? —dijo mientras daba un paso hacia ella, tan cerca que la que señora Kobayashi optó por retroceder para ver mejor la escena—. Ahora todo encaja perfectamente. Todo este teatro estaba hecho para conseguir mi palabra, ¿no? Bastante ingenioso, debo reconocerlo. Primero me ayudas a escapar de todas las otras, luego terminas encerrada conmigo en un armario de limpieza, y ahora resulta que quieres obligarme a casarme contigo. ¡Muy eficiente todo! Al menor eres más astuta que las demás.Sakura lo observó durante unos segundos en silencio. No parecía ofendida ni ner
JOKER. CAPÍTULO 5. La opción menos mala.
JOKER. CAPÍTULO 5. La opción menos mala.Sakura llegó a la residencia Kobayashi al día siguiente, con una puntualidad que a Akira le pareció casi provocadora. Llevaba una pequeña bolsa de viaje, un cuaderno azul apretado contra el pecho y esa expresión serena, concentrada, de quien sabe exactamente a qué viene. Akira la esperaba en el vestíbulo principal con los brazos cruzados, repitiéndose que aquello no era más que un trámite incómodo, un favor que terminaría pronto y que después podría archivar mentalmente junto a otros errores de juicio.—Señor Kobayashi —sonrió ella con un saludo que a Akira le provocó un escalofrío.—Señorita Mizuhara —hizo una mueca, señalando hacia el interior—. Como te prometí, cualquier archivo que quieras consultar está en la biblioteca. Documentos antiguos, cartas, registros familiares. Todo lo que tenga polvo está ahí.—Perfecto —respondió Sakura, mirando alrededor con calma, pero no se movió y Akira frunció el ceño.—¿Pasa algo?—No, más bien “falta” al
JOKER. CAPÍTULO 6. Un entusiasmo inesperado.
JOKER. CAPÍTULO 6. Un entusiasmo inesperado.La señora Kobayashi se quedó de piedra cuando se asomó a aquella biblioteca y lo primero que escuchó fue la última declaración de su hijo, resonando por toda la estancia.—¡Pues no sé yo si el “flagélame” sea muy decoroso para un hombre de tu categoría hijo! —murmuró haciendo que los dos se giraran, y Akira se pusiera más rojo que un tomate—. Pero ya que mi hijo está de ofrecido, señorita Mizuhara, creo que no deberías desaprovechar esta oportunidad.Akira se atragantó con su propia saliva. Tosió, carraspeó y dejó el vaso sobre la mesa con más fuerza de la necesaria.—¡Madre, por favor!—¡Lánzate y besuquéalo! —exclamó la señora Kobayashi y Sakura la miró con expresión sorprendida solo durante un segundo. Luego negó despacio con la cabeza, sin dramatismo ni incomodidad visible.—Gracias, señora Kobayashi, pero estoy segura de que esa es una oportunidad que quiero perder —respondió con total tranquilidad.La madre de Akira soltó una carcajad
JOKER. CAPÍTULO 7. Un apocalipsis zombi para repoblar la tierra
JOKER. CAPÍTULO 7. Un apocalipsis zombi para repoblar la tierraEl camino hacia el valle de Kiso había sido silencioso, expectante, cargado de una calma demasiado densa como para ser casual. Las montañas se alzaban a ambos lados de la carretera como testigos antiguos, y el aire parecía distinto, más frío, más limpio, casi severo. Akira conducía con soltura, con esa seguridad que le venía de haber recorrido esos caminos desde niño, aunque hacía años que no lo hacía solo.Sakura, sentada a su lado, miraba por la ventanilla con atención genuina, observando los árboles, las curvas, las casas dispersas que aparecían y desaparecían entre la vegetación, como si ya estuviera archivándolo todo en su cabeza.Cuando por fin llegaron a la propiedad, lo primero que los golpeó no fue la casa, sino la quietud.¡No había nadie!Ni coches estacionados.Ni luces encendidas.Ni el murmullo habitual de una casa que se prepara para recibir visitas y especialmente, a su dueño.Akira apagó el motor y frunci
JOKER. CAPÍTULO 8. La verdad
JOKER. CAPÍTULO 8. La verdadAkira casi se atragantó con su propia saliva cuando escuchó la palabra vibrador. No fue una reacción elegante ni contenida; fue un reflejo puro, inmediato, de esos que traicionan incluso a quienes creen tener siempre el control. Tosió una vez, carraspeó y giró la cabeza, fingiendo interés en cualquier punto del paisaje que no fuera Sakura. Pero el sonido seco de su garganta resonó más de lo que habría querido en el silencio del vestíbulo.Durante un segundo, el aire pareció espesarse entre ellos. Sakura no parecía avergonzada ni provocadora; simplemente había dicho la verdad con la naturalidad de quien no mide el impacto porque no le concede importancia. Lo observó con curiosidad tranquila, como si estuviera evaluando una reacción interesante, no un traspié, y luego caminó hacia él con la picardía que él no había imaginado cuando la había llamado “aburrida”.—Si te tranquiliza —dijo con una calma impecable, rompiendo el silencio—, me gustaría instalarme en
JOKER. CAPÍTULO 9. Desventajas
JOKER. CAPÍTULO 9. DesventajasSakura se quedó mirándolo unos segundos más de lo necesario. No fue una mirada inquisitiva ni desafiante, sino una de esas miradas tranquilas que parecen escuchar incluso cuando nadie habla. Akira, que ya había dicho demasiado para su propio gusto, se removió apenas en su sitio, consciente de que ese silencio tenía peso propio.—Es normal —dijo ella al fin— no querer compartir con otros quiénes somos de verdad. Y nadie tiene que disculparse por eso.Lo dijo sin solemnidad ni dramatismo, como si se tratara de una verdad sencilla, algo que cualquiera podía entender si se detenía un momento a pensarlo.Akira apoyó los codos en la mesa y suspiró. No estaba acostumbrado a ese tipo de comentarios directos que no exigían respuesta inmediata.—Creo que estoy en desventaja —replicó de repente—. Tú quieres conocer mis secretos, pero no quieres que yo conozca los tuyos.Lo dijo sin reproche abierto, pero era evidente que no le gustaba estar en desventaja y a ella y