All Chapters of Un error en primera plana: Chapter 1
- Chapter 10
178 chapters
Capítulo 1: Un acta de matrimonio
Hannah se despertó con el ruido insistente de su celular. Enterró la cabeza bajo la almohada, rogando que el aparato se callara de una maldita vez. Había dormido tarde repasando sus líneas y apenas le quedaba una semana antes de que sus “días libres” —si es que podían llamarse así— llegaran a su fin. Agradecía tener trabajo después de pasar casi un año en la estocada, sin saber si volvería a pisar un set de filmación, pero hubiese vendido su alma por dormir hasta tarde al menos un sábado.Soltó un suspiro de alivio cuando el sonido cesó, aunque la paz duró apenas un instante.—¿Es en serio? —gimió con la voz ronca cuando la vibración volvió a sacudir la mesa de noche—. Esto ya es tortura.Apartó la almohada de un manotazo y se incorporó, tan solo le faltó dar algunas patadas como una niña pequeña a la que acababan de levantar para ir a la escuela. Con el cabello enmarañado y los ojos aún pesados, agarró el teléfono del velador. Al ver el identificador, apretó los labios antes de contes
Capítulo 2: Un problema con piernas
La línea se quedó muda unos segundos, hasta que la voz de Avery regresó, cargada de incredulidad.—¡¿Cómo puedes no recordar tu propia boda?! Debes estar de broma. —Eso quisiera —murmuró Hannah, frotándose la sien—. Lo siguiente que recuerdo es despertar junto a él en una habitación de hotel. —Ni siquiera estaba segura de si habían tenido sexo. O bien estaba demasiado ebria para recordarlo, o Teo era alguien completamente olvidable—. Y tampoco llevaba un anillo entonces, así que ni siquiera se me cruzó por la cabeza.—¿Y por qué demonios me estoy enterando recién ahora?—Porque ambos juramos no volver a hablar de lo sucedido. Hubo un silencio pesado en la línea, hasta que Avery explotó:—Bueno, es un hecho que ahora tendrán que hacerlo. Esto apenas empieza. ¿Tienes idea de los problemas que esto puede traerte? ¿En qué demonios estabas pensando?No había estado pensando, eso era un hecho. No con todo el alcohol corriendo por sus venas. ¿Qué diablos le había hecho creer que era buena i
Capítulo 3: Sentencia de muerte
Teo soltó una maldición al ver el identificador de llamadas. Su madre. Otra vez. No hacía falta ser adivino para saber por qué insistía tanto. Ella ya se había enterado de que se había convertido en un hombre casado. Probablemente alguno de sus amigos del mundo del espectáculo se lo había contado. El nombre de su madre no era famoso solo en Italia; su influencia se extendía por medio mundo, y las noticias la alcanzaban con una velocidad que a veces parecía sobrenatural.Apagó el sonido y dejó que el teléfono siguiera vibrando antes de meterlo de vuelta en el bolsillo. Tendría que contestar en algún momento, claro, pero no ahora. No estaba listo para darle explicaciones, y mucho menos para admitir que se había enterado de su nuevo estado civil al mismo tiempo que todo el mundo… quizá incluso después de muchos.El escándalo ya corría como pólvora, y si alguien descubría las verdaderas circunstancias de aquella boda, entonces sí, se desataría un verdadero incendio mediático.Antes de ent
Capítulo 4: Un eunuco
Hannah miró a todos, esperando que en cualquier momento rompieran en carcajadas y alguien confesara que aquello era un programa de cámara oculta. Pero nadie rió.—¿Estás de acuerdo con esto? —preguntó, incrédula, fijando los ojos en Teo al ver que no decía nada. Él se encogió de hombros, como si todo aquello fuera un simple detalle sin importancia. En realidad, también había acudido con la idea de solicitar el divorcio pronto, pero mantenerse casado por un tiempo podía ser la salida perfecta para no morir a temprana edad. Tenía claro que su madre no estaría encantada al confirmar que los chismes que circulaban en los medios eran ciertos… y que, además, no recordaba nada al respecto. Quizás ella podría perdonarle si se mantenía casado un tiempo; luego le diría que no había funcionado y listo.Era la salida de un cobarde, pero a veces era mejor escoger las peleas que podías pelear.—Como te explicó Madison antes —le dijo Logan a Hannah—. No te hace ningún bien un divorcio en este mome
Capítulo 5: Payaso
—Me mudaré a casa de Hannah —le informó a su asistente, Stella—. Necesitaré un equipo de mudanza que lo haga de manera discreta, a más tardar para el próximo fin de semana.—Está bien. Por cierto, Logan organizará algunas entrevistas para ti y la señorita Hannah. Te enviaré la programación tan pronto como la tenga. Procura esquivar a la prensa hasta entonces.Eso no sería fácil, porque en ese momento todos estarían ansiosos por obtener algo de él y lo seguirían como cachorros tras su pelota favorita. —Entendido. Me voy a retirar. Si me necesitas, envíame un mensaje.Se dirigió al estacionamiento y se metió en su auto. Los periodistas seguían afuera de la agencia e intentaron abordarlo apenas salió, pero él no redujo la velocidad. Marcó el número de su mejor amigo, Colton, en el altavoz del vehículo.—Voy para tu casa —informó apenas contestó.Necesitaba un trago, pero definitivamente en un lugar donde no terminara cometiendo alguna idiotez como casarse por segunda vez. No le apetecía
Capítulo 6: Lo tuyo es mío
Hannah dejó el set de esmaltes sobre la mesita de café y se acomodó en el sofá largo. Se colocó los audífonos inalámbricos, retomó el audio donde lo había dejado la noche anterior y se concentró en cada palabra. Ya casi había memorizado las primeras escenas que debía grabar.Dependía de que ese proyecto saliera bien, así que estaba poniendo todo su esfuerzo en ello. No solo porque ansiaba conseguir nuevos contratos en el futuro, sino también porque sus ahorros no durarían para siempre. Su carrera apenas había comenzado a despegar cuando el escándalo con el director de la última película que iba a filmar estalló. Sacudió la cabeza. No quería volver a ese recuerdo. Nada ganaba aferrándose al pasado; lo único que podía hacer era concentrarse y salir adelante. No era la primera vez que estaba frente a un obstáculo y nunca había dejado que nada la detuviera. —No es así —dijo, marcando la frase y dándole el énfasis correcto.La siguiente media hora la pasó repasando sus líneas mientras se
Capítulo 7: Comunicación de pareja
Teo se detuvo en medio de la cocina y echó un vistazo rápido al lugar, como evaluando el terreno. Se quitó la chaqueta y la dejó caer sobre uno de los bancos antes de empezar a abrir cajones y revisar la nevera. No tardó en reunir lo necesario para preparar la cena; tenía en mente algo sencillo. En su departamento tenía cocinera, así que no cocinaba con frecuencia; apenas lo suficiente para que sus habilidades no se oxidaran.Empezó a trabajar, sus manos trabajando por sí solas como si tuvieran vida propia, mientras su mente divagaba lejos de allí. Resultaba extraño no estar en su departamento o en alguna fiesta como cualquier otro sábado —aunque no era algo que hiciera todas las semanas—. En cambio, estaba en casa de su… esposa. Todavía intentaba procesar ese hecho, convencerse de que su matrimonio era real y que no cambiaría durante los próximos dos años. Porque, si en algún momento había creído posible echarse atrás en el acuerdo con Hannah, después de hablar con su madre esa idea
Capítulo 8: El papel de nuestras vidas
Hannah dejó los cubiertos a un lado, se limpió los labios con la servilleta y dio un sorbo a su vaso de agua.—Muchas gracias por la cena —dijo finalmente.La velada había transcurrido con cierta rigidez; cada uno perdido en sus propios pensamientos, limitándose a intercambiar apenas unas cuantas frases sueltas y sin importancia de vez en cuando. —Te dije que te encantaría.—Nunca dije que lo hacía —replicó enseguida. Era una mentira. Teo no solo sabía cocinar, sino que lo hacía bastante bien. Hannah, en cambio, apenas se las arreglaba con lo más básico.Teo soltó una carcajada, profunda y masculina, que resonó en el comedor. —Debemos pensar en nuestra historia de amor —sugirió ella, cambiando de tema, cuando él terminó de reír—. Si queremos que todo el mundo nos crea, necesitamos que sea convincente.Él se recostó en la silla y se cruzó de brazos. No se había detenido demasiado en ese punto, pero tenía razón. La historia que contaran no era solo para el público, sino también para s
Capítulo 9: Sentencia final
De reojo, Teo notó que Hannah tenía la mano cerrada en un puño rígido sobre el regazo.—¿Estás bien? —preguntó.Ella giró la cabeza hacia él y le dedicó una mirada gélida, nada amistosa.—La próxima vez que intentes algo así, asegúrate de avisarme con anticipación.—Lo tendré en cuenta. Hannah abrió su bolso y, segundos después, se colocó los audífonos mientras fijaba la vista en la ventanilla. Se obligó a concentrarse en las líneas de su libreto, repitiéndolas en silencio como si fueran un mantra. No iba a pensar en ese beso, ni en lo demasiado bien que se había sentido. No era la primera vez que besaba a alguien por trabajo, y aquel no tenía por qué ser distinto. Pero, maldita sea, Teo sabía usar demasiado bien su boca.En la agencia, él volvió a adelantarse para abrirle la puerta. Le tendió una mano y, aunque ella la aceptó, la soltó tan pronto estuvo de pie. Sin intercambiar palabra, caminaron juntos hacia el ascensor y subieron hasta el penúltimo piso.—Hannah —la recibió su asi
Capítulo 10: Una puesta en escena
Hannah observó fijamente a la presentadora. Emma Porter. Sonreía mientras conversaba con otro invitado, tan radiante y encantadora. Pero Hannah sabía la verdad: detrás de esa dulzura se escondía una víbora sin escrúpulos capaz de lo necesario por entretener al público. Había sido una de las tantas personas que la habían humillado cuando su escándalo estalló, disfrazando su crueldad de insinuaciones sutiles y bromas ligeras, de esas que parecen inofensivas y que arrancan risas fáciles a la audiencia. Después de aquella entrevista, en la soledad de su habitación, había llorado hasta que no le quedaron más lágrimas. Si hubiera podido elegir, no estaría allí, lista para enfrentarse a esa sonrisa venenosa otra vez. —Estás demasiado tensa —murmuró Teo a su lado—. Nadie va a creer que me amas si sigues con esa expresión en la cara.Hannah se giró hacia él. Obligó a sus labios a curvarse en la sonrisa perfecta, la que usaba cuando actuaba.—¿Qué piensas ahora? ¿Mucho mejor? —preguntó en v