All Chapters of Un error en primera plana: Chapter 11
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Capítulo 11: Una actuación patética
Hannah sonrió con picardía lista para comenzar con la siguiente parte del guión. —Vamos, no me digas que no lo has notado —bromeó, volviéndose hacia Teo. Fingió mirarlo con devoción—. Es… —hizo una pausa dramática— perfecto —soltó en un suspiro. El público reaccionó con un murmullo de aprobación, como si secundara sus palabras.—Y no hablo solo de ese rostro que parece sacado del sueño de cualquier mujer, ni de esos espectaculares abdominales que han ocupado más de una portada. Me refiero también a su sentido del humor, a su dulzura, a la bondad que guarda en el corazón.—Oh, basta, preziosa, vas a conseguir que me sonroje —respondió él con una sonrisa cálida, inclinándose un poco hacia ella. Sus miradas se encontraron y permanecieron unidas, como si por un instante el mundo alrededor hubiera dejado de existir.Los espectadores suspiraron, fascinados por la química entre ambos. Teo tuvo que reconocer que la capacidad actoral de Hannah era aún más impresionante de lo que había imagi
Capítulo 12: Una familia cálida
Hannah respiró hondo, intentando mantener a raya la inquietud que le revolvía el estómago. Los padres de Teo acababan de llegar y él había ido a recibirlos a la puerta, mientras ella esperaba en la sala. Estaba nerviosa, aunque nunca lo admitiría en voz alta. Durante el trayecto de regreso, Teo le había contado algunas cosas sobre sus padres y le había mostrado varias fotos de ellos. Habría sido extraño que no los reconociera cuando, supuestamente, llevaba un tiempo saliendo con su hijo. Aún así, temía que lo aprendido no fuera suficiente para evitar un desliz.A lo lejos comenzaron a escucharse voces animadas y poco después pasos que se acercaban con firmeza. El corazón de Hannah se aceleró, pero se obligó a erguirse y suavizar su expresión. Apenas unos segundos después, los padres de Teo entraron a la sala. Los reconoció de inmediato, aunque, si debía ser sincera, conocía a Isabella Benedetti desde hacía mucho tiempo y admiraba su trayectoria en el mundo de la música.—Papá, mamá —
Capítulo 13: Preguntas
Teo no estaba seguro de cómo salir de aquel lío sin levantar sospechas de sus padres. No tenía un motivo válido para negarse a recibirlos; cualquiera de las excusas que se le ocurrían sonaba absurda incluso en su cabeza.—Para nada —dijo Hannah, tragando saliva mientras se aferraba a su sonrisa—. Será un gusto tenerlos con nosotros.Teo apenas consiguió ocultar su sorpresa. No había esperado que ella aceptara con tanta facilidad, no después de que apenas mostrara entusiasmo cuando mencionó la visita de sus padres. Aunque, probablemente, se había visto obligada a aceptar.—¿Segura que no es mucha molestia? —preguntó su madre.—En absoluto. Como dijo antes, ya somos familia. Además, no tendría sentido que se queden en un hotel teniendo tantas habitaciones libres aquí. —Hannah volvió el rostro hacia Teo con una sonrisa impecable—. Sé que no lo hablamos antes, pero debiste ofrecerles quedarse aquí. —lo regañó con dulzura.Esta vez Teo estaba seguro de que ella estaba interpretando un pape
Capítulo 14: En la misma cama
En cuanto Teo cerró la puerta de la habitación, un silencio pesado se instaló entre él y Hannah. Recorrió el lugar con la mirada y, para su propia sorpresa, sonrió. No estaba seguro de lo que había esperado, pero definitivamente no era aquello.La habitación de Hannah era enorme. Las paredes, pintadas de un rosa muy claro, estaban adornadas con cuadros de distintos tamaños. Todos mostraban imágenes diferentes, pero compartían un rasgo común: estaban pintados con colores vivos. En medio del cuarto, una cama tamaño king destacaba con almohadas de fundas naranjas. El cobertor era verde, y a los pies reposaba una colcha también naranja. Era un espacio lleno de vida y con un toque atrevido.Era curioso que alguien con una actitud tan fría como la de ella tuviera, en realidad, debilidad por los colores cálidos y alegres. Como aquel magenta con el que Teo la había visto pintarse las uñas dos días atrás.—Bonito lugar.—Tengo algunos cobertores en mi armario —dijo Hannah—. Puedes acomodarte e
Capítulo 15: Un castigo adecuado
Lo primero que Hannah sintió cuando despertó fue una superficie cálida y firme contra su mejilla, demasiado distinta de su colchón. Le tomó un momento despejar la mente y, al abrir los ojos, casi dio un salto de la sorpresa. De alguna manera, había terminado con medio cuerpo encima de Teo.Recordaba con claridad cómo lo había amenazado antes de dormirse para que se mantuviera en su lado de la cama, y al final había sido ella quien había invadido el espacio de Teo. Debería haberlo supuesto. La cama era bastante amplia, pero era de las personas que se movía demasiado mientras dormía. —Teo… —susurró, mirándolo.El silencio fue su única respuesta.En vez de buscar de inmediato una forma de escapar sin despertarlo, se quedó observándolo. Su cabello castaño estaba desordenado y le daba un aire rebelde que la tentó a deslizar los dedos entre sus mechones, aunque se contuvo. Bajó la mirada y se detuvo en sus pestañas largas, capaces de despertar la envidia de cualquier mujer. Continuó su rec
Capítulo 16: Susurros venenosos
Hannah miró a los padres de Teo con un gesto de disculpa.—Lamento no poder quedarme con ustedes el día de hoy.—No te preocupes, sabemos que tienes responsabilidades —le restó importancia Isabella.El día anterior Hannah los había llevado a un club campestre, lejos del ruido de la ciudad y los focos de las cámaras. Disfrutaron de la piscina bajo el sol, dieron un paseo a caballo por los senderos arbolados y compartieron una comida en una atmósfera tranquila y distendida.Los tres lo habían pasado bastante bien. Teo no había podido acompañarlos porque tenía una reunión con su agente, y Hannah se había sentido aliviada. Después de lo ocurrido por la mañana, no se había sentido preparada para fingir el papel de esposa enamorada delante de sus padres.Ese día, sin embargo, debía reunirse con Miles para ultimar algunos detalles antes del inicio del rodaje la semana siguiente, y luego tenía un ensayo programado con su coprotagonista. Lamentablemente, no era nada que pudiera cancelar, así q
Capítulo 17: Una escena íntima
Teo se deslizó silenciosamente en la sala de ensayos. Nadie notó su llegada, justo como él quería. No se suponía que estuviera allí —era una sesión privada—, pero tras explicarle al guardia que era el esposo de la protagonista y dar su nombre, el hombre se había ablandado. Incluso le pidió un autógrafo y una foto para su hija antes de dejarlo pasar.Había al menos una veintena de personas, todas concentradas en el centro del escenario, donde Hunter y Hannah ensayaban una escena juntos.—Ambos podríamos ser de ayuda el uno para el otro —dijo Hannah, apoyando una mano en el pecho de Hunter. La deslizó hasta su nuca y tiró de él. Se puso de puntillas hasta que sus labios casi rozaron los de su compañero—. Solo necesito que hagas esto por mí.—¿Y cómo puedo estar seguro de que cumplirás tu palabra?—No puedes estarlo. Tendrás que confiar en mí.—Es… eres… ¡Demonios!Hannah sonrió y retrocedió.—Necesitas recordar tus líneas, Hunter —intervino Miles, sin alterarse. Probablemente porque, en
Capítulo 18: Un compromiso
Hannah en serio, en serio, esperaba que Claire no fuera una de las tantas conquistas de Teo. Aquello solo haría las cosas más incómodas para ella. Apenas iba a soportar verla con frecuencia, como para encima tener que aguantar la mirada arrogante que le lanzaría, sabiendo que se había acostado con el que ahora era su marido.No, seguro que no se limitaría a las miradas; lanzaría comentarios venenosos cada vez que tuviera la oportunidad.—Hola… —saludó Teo, con cierta vacilación.—Claire —se presentó la mujer—. Nos conocimos hace algunos meses, en la fiesta de Robert.Teo sonrió como si se acordara, aunque la verdad era que no lo hacía. Sabía a qué Robert se refería, pero no recordaba si la había visto en alguna de sus fiestas porque el hombre daba al menos una al mes. Conocía a mucha gente en esos eventos, entre ellos a varias mujeres que solo buscaban meterse en sus pantalones, y, a veces, él decidía aceptar la oferta de alguna.—Oh, qué coincidencia.De algo estaba seguro: no se habí
Capítulo 19: Un anillo
Hannah tenía la cabeza apoyada contra la ventanilla. Ni ella ni Teo habían vuelto a hablar en un buen rato. El tráfico a esa hora era un caos, y estaban atrapados entre una fila interminable de autos.—Sé que no te agrado —dijo Teo, de pronto, rompiendo el silencio.—¿Qué te hizo darte cuenta? —preguntó ella, con una sonrisa burlona.Teo soltó una carcajada.—Tengo una propuesta para ti —continuó +el, aún con una sonrisa divertida en los labios—. ¿Por qué no intentamos llevarnos bien? Digo, estaremos casados durante dos años. Si seguimos discutiendo por cualquier cosa, no llegaremos ni al primer mes sin matarnos… —Hizo una pausa, mirándola de reojo—. Sé que necesitas que esto funcione, tienes mucho que perder. Y yo… bueno, tengo un alma caritativa que no quiere verte fracasar. Así que, ¿qué dices?Hannah resopló. —¿Alma caritativa? ¿Es en serio? Él le guiñó un ojo. —Entonces, ¿qué dices? ¿tenemos un trato? Hannah no respondió enseguida. Lo que proponía tenía sentido, aunque por la
Capítulo 20: Un dulce aroma
Hannah debería estar repasando sus líneas, pero su celular con el audio de sus guiones estaba abandonado sobre la mesa pequeña. Frente a ella, la pantalla de la tableta reflejaba los titulares del día.No habían sido dos ni cuatro los paparazzis esperándolos a la salida del restaurante. No. Habían sido al menos media docena, y los flashes los habían recibido como una ráfaga cegadora, mientras les lanzaban un montón de preguntas casi todas al mismo tiempo y difíciles de entender. Apenas había podido ver por dónde caminaba, y de no ser por Teo se hubiera quedado atrapada en el tumulto. Al parecer, su matrimonio seguía siendo tema de conversación, y todos estaban más pendientes que nunca de cualquier novedad relacionada con él.Frunció el ceño, concentrándose para poder leer la oración completa. Ya no tenía las mismas dificultades que unos años atrás, pero todavía había palabras que se le trababan. Aunque existían todo tipo de recursos para evitar leer —audiolibros, asistentes de voz