All Chapters of Un error en primera plana: Chapter 31
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Capítulo 31: Sin compromisos
Hannah parpadeó varias veces mientras se orientaba. Se dio la vuelta para quedar boca arriba y sintió un dolor punzante entre las piernas. Las imágenes de lo sucedido durante la noche y la madrugada se reprodujeron nítidas en su mente. Pese a la molestia, un calor demasiado familiar se encendió en su sexo, mientras el deseo volvía a avivarse en su interior. Había tenido sexo antes, y aunque había disfrutado de los encuentros, nunca le había encontrado algo particularmente fuera de lo normal. No había entendido la fascinación de muchas personas… hasta ese momento. Ahora comprendía, en carne propia, por qué podía resultar irresistible.Teo la había tomado dos veces más después de su encuentro en la sala. La primera, con paciencia, acariciándola, saboreándola y torturándola antes de finalmente reclamarla. La segunda, en mitad de la madrugada. Él la había sacado de su sueño con algunos besos y caricias. Antes de que ella pudiera espabilarse del todo, Teo ya se había hundido en su interio
Capítulo 32: Tarde de película
Hannah dio un respingo al sentir un toque en el hombro. Se quitó uno de los audífonos y levantó la mirada con el corazón acelerado.—Podrías no tomarme por sorpresa. Vas a provocarme un infarto.—Sé que soy lindo, pero sería la primera vez que alguien se muere al verme.Intentó mantenerse molesta, pero era imposible cuando Teo la miraba con esa sonrisa descarada y decía cosas tan absurdas. —¿Sucede algo? —preguntó, intentando sonar más tranquila de lo que estaba.—Deberías tomarte un descanso. Has estado con eso casi todo el día. Él estaba en lo correcto. Solo se había tomado una pausa para almorzar antes de volver a repasar sus líneas. Ya se había memorizado gran parte de las escenas que filmarían en las próximas semanas, pero aun así las había repasado una y otra vez, asegurándose de tenerlo todo bien aprendido.Tenía suerte. A pesar de sus dificultades para leer, su memoria era prodigiosa, y había aprendido a sacar el máximo provecho de ella. Mientras sus padres se perdían en dis
Capítulo 33: Niño bonito
Teo entró al edificio de su agencia con pasos relajados con Stella junto a él. Su asistente no tenía el menor problema para igualar su ritmo, incluso cuando él iba apresurado. Su destreza para caminar sobre tacones sin apartar la vista de la tableta, y sin tropezar jamás, seguía sorprendiéndolo cada vez.Stella era una mujer hermosa, un par de años más joven que él, aunque su actitud siempre recta y su vestimenta impecablemente formal podían hacerla parecer mayor. Teo casi podía considerarla una amiga; se llevaban bastante bien y, de vez en cuando, compartían alguna comida, siempre sin segundas intenciones. Enredarse con ella solo habría traído problemas. No es que Stella estuviera interesada en él; desde el primer día había sido muy enfática en que no toleraría ningún intento de acercamiento.—Recuerda que el viernes tienes programada la sesión de fotos para Calvin Klein —dijo ella—, y dentro de una semana está el comercial para la bebida energética.—Anotado. —Además, el programa
Capítulo 34: Compañera de rodaje
Teo enderezó la espalda, y todo rastro de juego se desvaneció de su rostro.—¿Hablas en serio?—Cuando se trata de asuntos importantes, siempre lo hago —replicó Logan con una sonrisa presumida antes de hablarle un poco más de los proyectos, aunque no pudo darle demasiados detalles sobre la trama, sin embargo si lo hizo sobre los directores a cargo.Reconoció el nombre de los dos. Green contaba con una larga trayectoria y múltiples reconocimientos por su trabajo, con muy pocas fallas a lo largo de su carrera. Roberts, en cambio, no tenía tanto recorrido, pero los proyectos en los que había participado eran sólidos y mostraban una mirada distinta.—Green está interesado en probarte para uno de los roles secundarios —continuó Logan—, y Roberts quiere que audiciones para el papel principal, aunque no te promete nada porque tiene otros nombres en mente. Ambos desean reunirse contigo antes de enviarte el guión; primero quieren comprobar tu nivel de compromiso y si estás dispuesto a trabajar
Capítulo 35: En todo su cuerpo
Hannah sonrió y negó con la cabeza. Nunca podía predecir con qué iba a salir Hunter. Él siempre encontraba la forma de arrancarle una risa y, de algún modo, hacía que sus días en el set fueran más llevaderos. Aunque los rumores sobre ella habían perdido fuerza, no habían desaparecido del todo, y había días que sentía que no podía más, pero aun no se había dejado vencer y no lo haría. Le habría encantado decirles un par de verdades a sus detractores, pero sabía que solo empeoraría el ambiente. Así que fingía no oírlos, como si ni siquiera existieran.—Pueden tomarse un descanso —indicó el director. Hannah asintió y, junto a Hunter, comenzó a caminar hacia el área de comidas. Claire se interpuso de pronto en su camino, plantándose frente a ellos con esa sonrisa demasiado dulce que, a veces, sentía que solo ella se daba cuenta que era una farsa. Hannah la miró con hartazgo, esperando que no se hubiera acercado para soltar alguno de sus comentarios envenenados. Claire tenía un repertorio
Capítulo 36: Hombre de palabra
—La comida se enfría —dijo Teo, esquivando su pregunta—. Y tengo buenas noticias.Hannah estaba confundida. ¿Por qué, si decía tener buenas noticias, había estado de tan mal humor? Aun así, decidió no insistir; sabía que no lograría sacarle nada.Soltó una exhalación. Había creído que Teo era un hombre fácil de leer, casi transparente. Pero, al parecer, se había equivocado por completo. Y aunque aún estaba algo irritada por su actitud, no pudo evitar sentir curiosidad. Quería saber más de él, descubrir qué había más allá de esa sonrisa relajada, entender quién era en realidad Teo Benedetti. Durante las últimas semanas había formado una idea de su carácter, aunque era evidente que apenas había rozado la superficie.Nunca le había interesado realmente conocerlo antes de que comenzaran a vivir juntos; siempre le había parecido un tipo irritante y un galán sin remedio… bueno, no siempre había sido así. Hubo un tiempo en que lo admiraba desde lejos y respetaba su trayectoria.Sus aventuras
Capítulo 37: Solucionado problemas
Hannah fingía prestar atención a la pantalla de su celular mientras la estilista le arreglaba el cabello, pero en realidad no podía dejar de observar a la mujer. Había algo distinto en ella. Se veía tensa, con los ojos ligeramente hinchados, como si hubiera estado llorando no hacía mucho.Daysi debía rondar los treinta, quizá un poco menos. Siempre tenía una sonrisa amable y solía preguntarle cómo había dormido mientras comenzaba a maquillarla. Aquella mañana no había sido la excepción: hablaba con la misma energía de siempre, riéndose por cualquier cosa. Pero después del refrigerio algo parecía haber cambiado. El parloteo habitual desapareció, y en su lugar quedó un silencio incómodo.La mayoría de veces no hablaba demasiado con ella o ningún miembro de su equipo de apoyo. Respondía a sus preguntas con un escueto “bien” y luego la dejaba continuar con la charla. No era que Daysi le desagradara —en realidad le caía bien—, pero procuraba mantener cierta distancia con todo el mundo. Hab
Capítulo 38: Total confianza
Teo notó la ligera vacilación en el rostro de Hannah antes de que volviera a caminar, como si la hubieran sorprendido haciendo algo indebido, aunque sabía bien que no era así. No había escuchado toda la conversación, pero sí lo suficiente para entender que había intervenido para evitar que algunas personas perdieran su trabajo.—Esposo —lo saludó ella con una sonrisa. Últimamente Hannah se había acostumbrado a llamarlo así, como si fuera una especie de apodo.Él sonrió y se inclinó para rozar sus labios con un beso. Lo hacía por puro placer, no porque hubiera gente mirándolos, aunque, por supuesto, dejaba que ella creyera lo contrario.—Hola, preziosa. ¿Qué estabas discutiendo con Gavin?—Algunos asuntos.—Entonces, ¿estás lista para nuestra cena de esta noche? —preguntó, cambiando de tema al notar que ella no pensaba compartir nada más con él.En parte no le gustó que le guardara secretos, pero también sintió admiración verdadera. Hannah no parecía ansiosa por presumir lo que acababa
Capítulo 39: Del tipo capaz de...
Hannah se puso de pie y esperó a que Teo terminara de saludar a Roberts antes de dar un paso al frente.—Señor Roberts, le presento a mi esposa, Hannah Brooks.—Señora Brooks —respondió el hombre con una sonrisa—, es un placer conocerla en persona.Roberts colocó una mano en su cintura y se inclinó para besarle la mejilla. El contacto fue más prolongado de lo necesario, pero Hannah prefirió ignorarlo, convenciéndose de que quizás solo era un gesto exagerado de cortesía.—El placer es mío —respondió, manteniendo una sonrisa cordial. Dio un paso hacia atrás para colocarse junto a Teo—. Soy una gran admiradora de su trabajo. Me gustó bastante su última película. —Tome asiento, por favor —dijo Teo, señalando una de las sillas—. Lo estábamos esperando para ordenar.Él se esforzó para que la censura se notara en su voz pese a que Roberts había llegado quince minutos tarde y ni siquiera se había disculpado. Al parecer, la fama reciente se le había subido a la cabeza, porque no encontraba ot
Capítulo 40: Por ti
Hannah sonrió, aunque por dentro hervía de furia. En otro momento quizá habría tomado aquel comentario como un halago, pero la manera en la que él la había estado mirando durante la cena, solo podía sonar ofensivo.Después de tantos años en la industria, debería haberse acostumbrado a los comentarios con doble sentido y a los chistes machistas, pero no lo estaba. Los odiaba. Odiaba la misoginia oculta detrás de bromas que se suponía debían ser divertidas. Pero lo que más odiaba era tener que sonreír como si no le importara ser blanco de acosos y burlas. —Qué amable de su parte —dijo porque no le ocurrió nada más inteligente, no cuando tenía mil insultos en la punta de la lengua que luchaba por no soltar. Teo dejó la servilleta a un lado y se puso de pie.—Ha sido suficiente —declaró con dureza.Había permitido que la situación llegara demasiado lejos; debería haberse marchado en cuanto vio a Roberts mirar a Hannah con descaro. La culpa comenzó a carcomerlo. Ningún trabajo valía deja