All Chapters of La niñera virgen y el viudo que no sabe amar : Chapter 151
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Capítulo 148 - Enamorado
El postre llegó en un desfile perfumado. Copas de crème brûlée con la costra crujiente, frutos rojos brillando como joyas y una tarta tibia de manzana que impregnó toda la sala con aroma a canela. Maria se movía con ligereza, rellenando copas, sirviendo café, acomodando servilletas como quien coreografía el confort. Aurora, con un bigotito de chantilly, intentó convencer a todos de que aún no tenía sueño, pero el bostezo obstinado que le robó las palabras delató la derrota inminente.—Hora de cepillarse los dientes —decretó Antonella, dulce e irrefutable.—¿Cinco minutos más, abuela? —suplicó Aurora, sosteniendo la cucharita como un cetro.—Tres&hell
Capítulo 149 - Soy tuya
El beso se hizo más profundo, más exigente.Sus manos exploraban la curva de su espalda, bajando hasta la cadera y tirando de ella para que sintiera, sin barreras, cuánto la deseaba. Isabella aró contra su boca, sintiendo el cuerpo responder de forma casi inmediata, como si reconociera ese toque, esa presencia, como si siempre hubiera pertenecido allí. Lorenzo apartó su boca lo suficiente para mirarte a los ojos. El azul intenso reflejaba la cálida luz de la lámpara, y su respiración estaba tan acelerada como la suya.– Usted no tiene idea de lo que causa en mí... – la voz salió bajo, casi ronco. Isabella, con el corazón latiendo, deslizó sus manos por su pecho, sintiendo los músculos tensos bajo la tela. Podía sentir el calor que e
Capítulo 150 - Te comeré
Aún jadeando, Lorenzo se deslizó hacia un lado, pero no por mucho tiempo. Su cuerpo permanecía pegado al de Isabella, y el calor compartido entre ellos parecía un campo magnético imposible de romper. Él la observó acostada, el pelo suelto sobre la almohada, el pecho subiendo y bajando rápidamente, el brillo en los ojos mezclado con el rubor en la piel.– No he terminado con usted... – murmuró, con una sonrisa de canto. Isabella soltó una risa bajita, provocativa, y pasó la mano por su abdomen, sintiéndolo aún tenso.– ¿En serio?– Sí. – respondió, inclinándose para besarla de nuevo, esta vez con un sabor más atrevido, más voraz. Lorenzo rod&o
Capítulo 151 - Duerme conmigo
El ritmo suave que Isabella imponía era casi una tortura para Lorenzo. La observaba con los ojos semicerrados, la mandíbula marcada por la tensión de quien se estaba conteniendo para no tomar el control de una vez. Cada deslizamiento lento, cada vez que se hundía sobre él, arrancaba de él un sonido grave y apagado, como si el placer fuera tan fuerte que necesitara ser contenido.– Estás jugando con fuego, Isabella... – su voz era un murmullo ronco, pero cargado de amenaza velada.Ella sonrió, inclinándose para frotar sus labios en su oído.– Entonces déjame quemarme…Esa frase fue el detonante. Las manos de Lorenzo apretaron con fuerza sus caderas, y en un
Capítulo 152 - Despertando y con ganas de más
El día comenzaba a nacer despacio, con esa luz tímida que entra de puntillas, tiñéndolo todo de tonos dorados y rosados. Las cortinas de lino claro dejaban pasar el brillo suave de la mañana, proyectando sombras leves en la habitación. El aire fresco traía consigo el olor limpio de la lluvia que había caído durante la noche, mezclado con el perfume de piel tibia y sábanas arrugadas.Isabella despertó lentamente, como si el cuerpo aún estuviera atrapado en el calor de la noche anterior. Lo primero que sintió fue el calor. No el calor sofocante de una habitación cerrada, sino aquel que venía de un cuerpo pegado al suyo, sólido, cálido, presente.Abrió los o
Capítulo 153 - Un Pedido Especial
El vapor aún se extendía por la habitación, escapando por la rendija de la puerta del baño y mezclados con el aroma suave del jabón que todavía flotaba en el aire. La luz del final de la mañana entraba por las cortinas entreabiertas, tiñendo el ambiente de un resplandor dorado que parecía abrazar todo lo que tocaba.Lorenzo apareció primero, con los pies firmes sobre la alfombra, vistiendo un albornoz gris ajustado con precisión a la cintura. La tela marcaba la anchura de sus hombros y el pecho definido, y algunos mechones de cabello húmedo caían despreocupadamente sobre la frente. Había algo peligroso y, al mismo tiempo, tierno en la forma en que la miraba, como si cada segundo a su lado fuera un recuerdo que no quería perder.Isabella apareci
Capítulo 154 - Buenos Presagios
Lorenzo se acercó a Isabella con ese paso seguro que parecía dominar el ambiente sin necesidad de pronunciar una sola palabra. Su mirada, firme y profunda, cargada de una ternura que se mezclaba con un deseo silencioso, se encontró con la de ella y, por un instante, el tiempo pareció suspenderse. Era como si todo el ruido del mundo hubiera quedado atrás, quedando solo el compás acompasado de las respiraciones y el sonido suave de un reloj distante marcando el paso de los segundos.Sin decir nada, Lorenzo se inclinó lentamente, acercó el rostro hasta que Isabella pudo sentir el leve aroma amaderado del perfume que él siempre usaba, mezclado con ese calor sutil que emanaba de su piel. Entonces capturó sus labios en un beso que, aunque breve, tenía la intensidad suficiente para dejarla sin aliento. Era un contacto profu
Capítulo 155 - El Encuentro con la Serpiente
El cielo de aquella mañana avanzada tenía una luminosidad suave, filtrada por nubes claras que parecían algodón extendido sobre el azul pálido. El viento soplaba leve, apenas lo suficiente para desordenar algunos mechones del cabello de Isabella, que caían sobre su rostro y se mecían con gracia a cada paso. A su lado, Aurora caminaba dando pequeños saltos, con la mochila rosada colgando de un hombro diminuto.—Y hoy la profesora dijo que vamos a plantar semillas en el patio, ¡mamá! —anunció la pequeña, con los ojos azules brillando de expectativa.Isabella sonrió, apretando suavemente la mano de la niña.—Entonces vas a tener que cuidarlas muy bien, mi princesa. Las plantas crecen má
Capítulo 156 - Miedo
El día en la oficina había comenzado como tantos otros para Lorenzo. El escritorio estaba cubierto de carpetas abiertas, informes esparcidos y la pantalla del portátil aún mostraba el borrador de un contrato que necesitaba revisar. Marco, sentado en el sillón a su lado, hablaba con él sobre una reunión programada para el final de la tarde, mientras el aroma intenso del café recién hecho llenaba la sala. Era una mañana común, o al menos eso parecía.Lorenzo tenía una sonrisa rara en el rostro. Marco, que conocía muy bien a su amigo, sabía que aquello solo podía significar una cosa… o mejor dicho, a alguien. Sonrió, acomodándose mejor en la silla, y comentó:—Esa sonrisa no es de contrato firmado —br
Capítulo 157 - Miedo
—Ella… sufrió un accidente. Un atropello. Está en el hospital… dijeron que su estado es grave.Las palabras atravesaron a Lorenzo como cuchillas heladas. Cada sílaba se le clavó hondo, robándole el aliento. Por un instante, quedó completamente inmóvil, como si su cuerpo se hubiera petrificado. El aire simplemente dejó de entrar. Las paredes de la sala de reuniones parecían cerrarse a su alrededor, y la voz de Antonella, ahogada por el llanto, resonaba una y otra vez en su mente, martillando de forma cruel.No podía ser verdad. No podía.Cerró los ojos con fuerza, como si así pudiera borrar lo que acababa de escuchar. Quiso creer que era un malentendido, que alguien estaba exagerando, que Isabe