All Chapters of Obligada A Ser Su Amante: Chapter 1
- Chapter 10
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Capítulo 001
Selene no dejaba de observar la última publicación de Alejandro Urdiales en redes sociales.El hombre, arrodillado frente a una hermosa chica de pelo rubio y ojos celestes, le pedía matrimonio.La escena era digna de un cuento de hadas. Flores. Un cielo estrellado y las olas rompiendo de fondo. Incluso podía imaginarse el sonido que hacían al chocar con la orilla.Limpió una lágrima silenciosa que se deslizó por su mejilla, mientras notaba cómo la publicación aumentaba en likes y comentarios sobre felicitaciones.Sumergida en aquella tortura, recordó cómo había iniciado su relación con el hombre.—Por favor, opera a mi madre. Haré lo que quieras —había suplicado casi de rodillas.Él había pasado de ella, viéndola como si fuera insignificante, pero insistió tanto, lo persiguió hasta el cansancio, que terminó quitándole la virginidad en un baño de la clínica.Y allí, frente al lavabo, con la máscara de pestañas corrida, vio su reflejo en el espejo que le decía:—Estuvo bien, pero no lo
Capítulo 002
Desnuda, vio cómo se levantaba de la cama. Había estado especialmente insaciable ese día. Tres veces. Habían tenido sexo tres veces y ahora se alejaba al balcón en bóxer para contestar una llamada de su amada.—Sí, ya estoy en casa —podía escuchar su voz con claridad; ni siquiera intentaba bajarla para no incomodarla—. Claro que estoy pensando en ti, cariño. Elige la fecha para la boda, mientras más pronto, mejor.Tragó saliva, tratando de contener el nudo que se formaba en su garganta. Sintió los labios temblorosos y los ojos húmedos. La visión de aquel hombre comenzaba a distorsionarse por las lágrimas que se acumulaban en sus ojos.No podía permitir que la viera así.Así que no quiso esperar a que regresara a la habitación para ver si se le apetecía tomarla una cuarta vez. Tratando de ser silenciosa, se puso de pie, recogió su ropa del suelo y se fue a la sala para vestirse con manos temblorosas.Y mientras salía de ese departamento, con la ropa desordenada y el cabello convertido
Capítulo 003
—¡¿Estás loco?! ¡¿Por qué hiciste eso?! —soltó horrorizada, sin poder creer lo que había hecho. Marcos estaba loco, era lo único que podía pensar luego de verlo actuar de esa forma. —¿Hacer qué? —la voz de su amigo ahora era furiosa—. ¿Ibas a darle explicaciones? ¿Acaso te las da él a ti? Guardó silencio, dándose cuenta de que no. Alejandro no le daba nunca explicaciones. —No, pero no debiste… —Claro que debí —le contradijo. Sus ojos castaños llameaban como dos bolas de fuego—. De hecho, debí hacerlo mucho antes. Porque por creer que no tienes a nadie es que te trata así. Y mientras más hablaba Marcos, más se daba cuenta de que tenía razón. Sin embargo, más allá de ayudarla, la estaba metiendo en un problema más grave, porque su teléfono ahora no dejaba de vibrar en el bolsillo de su pantalón. Lo peor era que no eran solamente llamadas, también había mensajes, muchos mensajes. —Ni se te ocurra contestar —puso en marcha el auto, lanzándole una furiosa mirada de advertencia. As
Capítulo 004
Cuando llegaron al edificio de Alejandro, el hombre la cargó como si fuera un costal de papa. Los libros quedaron olvidados en el asiento trasero del auto, mientras intentaba hacer que la liberara. El resultado: no lo logró. Subieron el ascensor privado que los llevaba directamente a su piso y entonces, al bajarla, su mundo se tambaleó por un par de segundos, antes de que aquel hombre se le viniera encima como un energúmeno. —¿Te parece chistoso lo que estás haciendo, Selene? —la tomó del cuello, estampándola con fuerza en la pared más cercana. —¿Chistoso? ¿De qué demonios estás hablando? —no entendía nada. —De tu maldito berrinche —escupió con rabia—. ¿Desde cuándo acá tienes derecho a sentir celos? Eres mi amante, Selene. Se supone que debes estar disponible para mí, siempre que así lo requiera. Pero, ¿en su lugar qué estás haciendo? ¿Huyendo? ¿Buscando nuevos clientes? La última pregunta le hizo hervir la sangre. Tenía clara la opinión que él tenía sobre ella. Después de
Capítulo 005
“Nada ha terminado”, fue la respuesta de Alejandro.Selene tomó su teléfono con rabia y lo lanzó a la fuente de la plaza, observando con frialdad cómo se hundía en el agua hasta desaparecer.Quizás Alejandro pensara que las cosas no habían acabado, pero ella sí que había terminado de jugar a ser su amante.Le estaba agradecida por haber salvado la vida de su madre, pero ya no estaba dispuesta a permitir que la siguiera humillando.Sin importar las consecuencias de esta decisión, no daría marcha atrás.Pero la verdad era que Alejandro no estaba dispuesto a rendirse tan fácilmente.Los primeros tres días se presentó en su trabajo y en la universidad. En ninguno de esos dos sitios lo atendió.Y lo conocía, lo conocía bien como para saber que estaba a punto de explotar.En cualquier momento haría algo que la obligaría a volver a su lado, pero esta vez no iba a ceder.Y así continuaron pasando los días, hasta que una noche, saliendo de uno de sus turnos en el café, un mareo la hizo desesta
Capítulo 006
Los pasos de la joven resonaban en el pasillo del hospital cuando, sin pensar en las consecuencias de sus actos, se dirigió a la oficina que tenía como placa: “Dr. Alejandro Urdiales Cirujano Cardiólogo” Tomó el pomo de la puerta y lo hizo girar en su mano con furia, ocasionando así que la misma se abriera de par en par, para sorpresa absoluta de los presentes. El hombre en cuestión sonrió desde su trono, mientras su acompañante —quien supuso era una paciente— mostró su desconcierto por la repentina invasión. Selene se quedó allí de pie, mirándolo en una batalla silenciosa que parecía gritar que, si no sacaba a esa mujer en ese instante, iba a armar un escándalo en su presencia. Porque sí, ahora estaba dispuesta a todo. —Señorita Ponce —canturreó en un tono juguetón que le resultaba completamente ajeno—, ¿a qué debo su presencia? Me parece que no he solicitado ningún café a su sitio de trabajo, ¿o sí? Lo maldijo. Maldijo su cinismo. —Doctor Urdiales, me parece que usted y yo
Capítulo 007
—Sabes perfectamente que eso nunca va a pasar —contestó con calma, como si no acabara de decirle que su intención era mantenerla en una posición denigrante para siempre.—¿Nunca? —repitió lentamente, sintiendo completamente desagradable aquella palabra en su lengua—. Debes estar bromeando, Alejandro.—Yo no bromeo, Selene.Y sí, tenía razón, él nunca bromeaba.Era el tipo más amargado que hubiera conocido jamás.—Según nuestro acuerdo, me quedan menos de cinco meses siendo tu amante; luego de eso, me dejarás en paz —su intención no era aceptar nuevamente dicha posición. Pero hacía tan solo dos días que sus prioridades habían cambiado.Ahora estaba embarazada y necesitaba culminar sus estudios universitarios para poder brindarle un buen futuro al pequeño por nacer. Además, pretendía impedir que, en esos poco más de cuatro meses restantes, Alejandro se enterara de que estaba esperando a su hijo. No sabía exactamente cómo lo haría, pero ese era el objetivo: desaparecer sin que supiera de
Capítulo 008
—Ah, ¿sí? ¿Estás segura de que conseguirás una cama mejor que la mía? —le dio una fuerte nalgada. El impacto la hizo vibrar de una forma dolorosamente placentera, cosa que le hizo odiar el efecto que causaba, le hizo odiar el recuerdo de todas las noches compartidas, porque de esas noches no tenía ni siquiera un solo recuerdo malo. Todas habían sido exquisitas—. Suerte con eso —terminó de subirle la falda con sus dígitos, rozándole ásperamente, como si quisieran generar una huella que no pudiera ser borrada.Ella no tuvo oportunidad de hablar ni de contradecirlo únicamente para molestarlo. El hombre puso a un lado su ropa interior y abrió la cremallera de su pantalón, sacando el miembro erecto que se enterró de una sola estocada en su interior.Su abdomen golpeó repetidamente contra la mesa a medida que aumentaban las embestidas, y entonces recordó al bebé que se estaba gestando en su vientre. ¿Le haría daño tanto movimiento? No pudo evitar preocuparse.—Más suave —pidió en un tono en
Capítulo 009
La palabra “gemelos” quedó flotando en el aire por varios segundos antes de que pudiera siquiera parpadear.—¿Gemelos? —balbuceó, intentando sentarse en la camilla para mirar mejor la pantalla.—Oye, tranquila. Si te mueves demasiado, no podrás observar —le indicó la doctora, mientras con un dedo señalaba las dos formas diminutas en el monitor—. Son dos bebés, mira.Y sí, lo estaba mirando a la perfección.—Pero… —no sabía qué decir. Había quedado en estado de shock.—Un embarazo gemelar es de lo más normal —continuó la doctora, completamente ajena a su malestar—. No debes asombrarte tanto por eso.—Yo no… —de pronto sintió los ojos húmedos y el corazón apretado—. ¿Y ahora? —gimió con dolor—. Cielos, ¿qué haré con dos bebés si no sé siquiera qué hacer con uno?Los labios de la doctora se convirtieron en una línea antes de comprender la situación. No era la primera vez que una mujer soltera debía enfrentarse a este tipo de retos.—Supongo que el papá no te apoya, ¿cierto? —tanteó.—No
Capítulo 010
La manera en que Marcos la miraba le hizo sentir una opresión en el pecho. Sabía que su amigo la quería y era incluso comprensivo con su manera de cancelar la deuda por la operación de su madre. Pero esto… él tenía razón.¿Cómo se le pudo haber ocurrido quedar embarazada?—No fue algo que planeé —murmuró con voz débil, triste y consciente de que todo, desde el inicio, había sido un terrible error—. Solo ocurrió.—¿Solo ocurrió? ¿En serio? —bufó, apartándose varios pasos, mientras pateaba piedras imaginarias en el proceso.De pie frente a él, lo observó tener una pequeña crisis de frustración. Luego, con el rostro desencajado, se le acercó y la tomó por los hombros.—¿Y qué dijo ese infeliz? —sus dientes estaban apretados y sus ojos ardientes por el enojo.—No lo sabe aún —bajó la mirada al suelo, queriendo posiblemente que la tierra se abriera y se la tragara entera. Estaba cansada de lidiar con tantas cosas, y enfrentarse a la decepción de su amigo era verdaderamente doloroso.—¿Y qu